Pov: Clementine Reed. —Niels, esas flores no van a ir. ¡Te dije las otras! —regaño mientras movemos un macetero hacia una esquina. Hemos hecho las divisiones en el invernadero con unas placas metálicas deslizables y ahí es donde tenemos que ir llevando la enredadera para que arme el muro. —Clementine, no soy su esclavo —reclama y ruedo los ojos. —Un poco sí lo eres porque dijiste saber de jardinería pero… —Aprendí cuando tenía 5 años ¿Qué espera? He olvidado muchas cosas. En mi cabeza sonaba mucho mejor —lo ayudo a arrastrar la maceta. —Quedará muy lindo porque crecerán las flores y se verá toda esta parte iluminada por el color de ellas. ¿Entonces van a colocar las láminas espejadas? —insisto. Niels me observa inclinando su cabeza a un lado y sonríe. —Sí, no está prohibido en

