Pov: Clementine Reed. Camino devorando mi sándwich, llego a la sala y veo el retrato del muerto. Me parece escalofriante tener el retrato de un muerto en la sala, y peor aún el sillón. Si nadie puede sentarse quiere decir que todavía tiene la forma y el último que estuvo ahí fue el muerto. Ay, me da escalofríos. —La cocinera de aquí es increíble —murmuro con la boca llena, levantando mi sándwich en dirección de la pintura. —No creo que esa sea la forma correcta de reverenciar la foto del difunto Jäger —réplica y puedo distinguir su maldita voz. Casi me ahogo porque es como si mi garganta se secara. Con la boca cerrada trato de desatorarme. ¿Por qué no puedo respirar bien cuando está cerca de mí? Ni siquiera está cerca de mí, está justo en el descanso de la escalera bajando

