Max Davis. — Saldré a caminar un rato. Comento Iana con una sonrisa. Asentí observando su cuerpo y antes de que saliera de la habitación hable. — Te espero en la fuente a las cinco. — Está bien, nos vemos. Cerró la puerta y me quedé revisando algunas cosas de la empresa antes de ir a ver a Iana. Agradecí que hubiera salido por necesitaba pensar bien las cosas; se puede decir que me metí en uno de los problemas en los que jamás me quería involucrar... ¿Casarme? Nunca estaba en mis planes, claro que con Iana no sería tan desagradable ese matrimonio, entonces sabía lo que Federico intentaba hacer, y por eso estaba yo aquí junto a ella. No puedo evitar admirar como Iana estaba cambia varias cosas de mí, y eso provoca que quisiera tenerla solo a mi disposición, besarla cada rato que se

