Capítulo Catorce

2834 Words
— ¡LET'S GO! CRAZY CRAZY CRAZY' TIL WE SEE THE SUN — grité a todo pulmón junto con la música mientras saltaba en la cama — I KNOW WE ONLY MET BUT LET'S PRETEND IT'S LOVE. AND NEVER NEVER NEVER STOP FOR ANYONE. TONIGHT LET'S GET SOME, AND ¡Aaay! — grité cuando fui abruptamente empujada de la cama. — And live while we young, si si — terminó diciendo Jimin mientras hacía gestos de disgusto — ¡Vas a destrozar mi cama, Hyemin! — gritó Jimin mirándome en el piso de su habitación. Había estado en la casa de Jimin desde que cometí el error de salir a comprar sin llevar mis llaves, y para mi mala suerte no sabía en donde estaba mi mamá, solo sabía que llegaría tarde según una nota que dejó pegada en mi frente antes de que me despertara. Así que, sin otra opción, tuve que golpear a la puerta de mi vecino, más conocido como Park Jimin. — ¡Necesito uno de estos! — dije refiriéndome al gran parlante en su habitación. Jimin no me prestó atención, es más, siguió viendo su celular como si yo no estuviera cerca de él. Su ceño estaba fruncido y se encontraba serio, ¿Por qué se estaba comportando así conmigo? ¿No se suponía que yo le gustaba? — Oye — dije sentándome a su lado en la cama — ¿Que te pasa? — Nada, Hyemin — dijo y... ¿Me acababa de decir "Hyemin"? Ahora sí que no podía ser yo la paranoica. — Es enserio, Jimin. O me dirás qué te pasa o me voy de aquí. — No tienes otro lugar al que ir — dijo aún sin despegar su vista del móvil. Okey, esto era el colmo. Rápidamente salí de la habitación de Jimin, pero cuando estaba a punto de salir de su departamento recordé que había dejado mis zapatillas en su habitación. Me volteé justo al momento en el que Jimin estaba detrás de mí para -probablemente- evitar que yo me fuera. — Minni — dijo y yo rodé mis ojos. Simplemente lo ignoré y pasé por su lado en busca de mis zapatillas — No te enojes, Minni — dijo mirándome afirmado en el marco de la puerta. — Ni ti inijis, Minni — bufé molesta, ¿Como quería que no me enojara si no me había prestado atención ni por un momento desde que había entrado en su habitación? — Muérete, Park — dije tratando de pasar por su lado para irme de allí. — Vamos, Hye — Jimin pasó uno sus brazos por mi cintura impidiéndome seguir con mi camino y por primera vez caí en cuenta de la diferencia de alturas entre ambos — No he hecho nada malo. — ¿Nada malo? ¡Me has estado ignorando en todo momento! — Tú lo hacías conmigo. — ¡Pero ahora somos amigos! — grité enojada. — Agh, Hye. Es solo... ¡No lo sé! — ¿¡Como no vas a saber lo que pasa!? ¿Estás molesto conmigo? ¿Es porque puse One direction? ¿Por qué hablo mucho? ¿O acaso es... — Solo estoy nervioso por tenerte aquí — me cortó diciendo eso. — Jimin, he estado miles de veces en tu casa. — Si, lo sé, pero no desde que te dije que me gustas — murmuró cabizbajo. — ¡Ay, Park! Como si fuera tan malo. No es como si tuvieras un altar hacia mi como Helga lo tenía con Arnold, ¿O si? ¡Ay no! Por favor dime que si abro tu clóset no veré una foto mía con velas prendidas. — ¡Hyemin! — gritó Jimin haciendo una mueca de horror — Estás llevando esto muy lejos. — Lo siento — murmuré enviándole una sonrisa. Repentinamente el celular de Jimin sonó y él contestó de inmediato al ver la pantalla. — ¿Ahora? ¿Estás loco, Nam? — hice una mueca confundida y Jimin me hizo una seña diciéndome que de ahí me explicaría — Solo será un rato y Hyemin irá conmigo. Está bien, nos vemos. — ¿Yo iré a donde? — pregunté y Jimin solo me tomó de la mano. — Te prometo que no será nada malo — dijo antes de llevarme junto a él fuera del departamento. (...) Recién comencé a asutarme cuando salimos de mi zona de confort y Jimin me obligó a entrar en un auto rojo (el cual conducía NamJoon pero me di cuenta después). A penas bajamos del auto la música sonaba en casi toda la cuadra y asustada me escondí detrás de Jimin. — ¿En dónde estamos? — le pregunté a Jimin. — En una pequeña reunión — respondió Jimin al momento en el que gritos eufóricos se escuchaban dentro de la casa a la cual nos dirigimos — O eso me dijo Nam. Ambos seguimos a Namjoon por la casa, en la cual entraba y salía gente constantemente, y me sorprendía que los vidrios de las ventanas no se hubieran quebrado por la música a un nivel casi inimaginable. Después de que estábamos en pleno epicentro de la "pequeña reunión" me di cuenta de que no estaba, para nada, vestida para la ocasión. Shorts negros, una sudadera blanca y holgada y mis preciadas converse rojas no se parecían en nada al atuendo que llevaban las otras chicas que ahí se encontraban. — Te odio — dije en el oído de Jimin ya que, por la música tan alta, apenas nos escuchábamos. — ¿Por qué?  — preguntó riendo. — Nisiquiera me dijiste a donde veníamos, soy como un punto n***o en la perfecta piel de Zayn — dije y Jimin comenzó a reír mas fuerte. — Minni, te ves bien con lo que te pongas. No tienes porqué preocuparte por eso — sentí como mis mejillas enrojecían por el comentario de Jimin y agradecí que el lugar estuviese casi oscuro para que él no pudiese ver lo que habían provocado sus palabras. — ¡Jimin! — gritó alguien para luego saltar a los brazos de él. — Hey — saludó él a la chica que reconocí como Sunhee. Ella dejó un sonoro beso en su mejilla y yo arquee una de mis cejas, no sabía que eran tan cercanos. — ¡Vamos a bailar! — gritó Sunhee tomando del brazo a Jimin para dirigirlo a la improvisada pista de baile. — No, Hee. Sabes que no me gusta bailar — dijo y Sunhee siguió tirando de su brazo — A parte, vine con Hyemin y no la dejaré sola. — Ugh — dijo Sunhee haciendo una mueca de desagrado para nada disimulada — Vamos, Jiminnie, ella no se va a perder — fue lo ultimo que dijo antes de arrastrar a Jimin con ella. Me quedé parada mientras los veía bailar. De vez en cuando Sunhee se acercaba a Jimin para hablarle. Ugh, ¿Debían estar así de cerca? Jimin trataba de salir de la pista pero Sunhee se lo impedía, él solo reía y seguía un par de minutos más con ella. — A Sunhee le gusta Jimin — dijo alguien haciéndome sobresaltar de la sorpresa — Pero no tienes que preocuparte. A él le gustas mucho como para fijarse en alguien más — terminó diciendo Nam dejando el vaso que tenia en sus manos en la mesa. — Y ella sabe que Jimin... — dejé la oración incompleta porque aún me costaba decir lo que Jimin sentía por mi. — Hyemin, todo el mundo lo sabía. Bueno, todo el mundo menos tú — dijo e hice una mueca. Jimin era demasiado borde conmigo como para que la mínima idea de que le gustase cruzara por mi cabeza. — Los tres son muy buenos amigos — dije volviendo a mirar a Jimin y Sunhee en la pista — Jimin siempre estaba con ustedes. — Pero ultimamente tiene algo más importante de que preocuparse — dijo Nam golpeando juguetonamente mi brazo — ¿Sabes lo difícil que era que Jimin viniese a alguna fiesta? Con suerte venía a nuestros cumpleaños. — Me dijo que esto era una "pequeña reunion" — respondí haciendo comillas con mis dedos. — Eso era, per Sunhee llamó a sus amigas y yo a mis amigos, y luego nuestros amigos llamaron a sus amigos y terminó volviéndose esto. De todos modos esta no es mi casa, así que Sunhee se encargará de ordenar y esas cosas, aunque de seguro la ayudaré igual — dijo encogiéndose de hombros. — ¿Te gusta? — le pregunté y el fijó su vista en Sunhee. — Ella está demasiado interesada en Jimin como para notar a alguien más — dijo, pero no fue el hecho de que Sunhee estuviera interesada en Jimin y él no sintiera nada por ella lo que me hizo sentir apenada. Más bien fueron las palabras de Namjoon que me hicieron preguntar si Jimin tambien se sentía de esa forma — ¿Y a ti, te gusta Jimin? — preguntó y por un minuto me quedé en silencio, pero cuando iba a responderle Jimin apareció frente a nosotros. — Volví — dijo Jimin pasando su brazo por mis hombros, el cual quité de inmediato. — Vaya, no me había dado cuenta — solté bromeando. — Nuestra conversación era perfecta hasta que llegaste — esta vez habló Namjoon y Jimin frunció el ceño. Escuchamos un par de vidrios quebrarse y Namjoon hizo una mueca — Iré a ver eso. Fue genial hablar contigo, Hye. Y realmente siento no haber hecho nada mientras te molestaban en el colegio. Nos vemos — dijo rápidamente antes de irse. — Namjoon siempre prefirió mantenerse al margen de, ya sabes, esas "bromas" — podía notar el nerviosismo de Jimin al decir eso, era como si temiese que con recordarlo volvería a alejarme de él. Desesperado tomó el vaso que Namjoon había dejado en la mesa y lo bebió de golpe — Agh, ¿que es esto? — se quejó haciendo una mueca de asco. Me encogí de hombros en respuesta, de seguro era algun tipo de alchol y yo desconocía la dierencia entre ambos, ya que para mi todos eran igual de horribles. — Jimin, ¿podemos... — podemos volver a casa, eso era lo que quería preguntar antes de que Jimin me interrumpiera. — ¡Me encanta esa canción! — gritó cuando la canción cambió — Dive, de Ed Sheeran. Me sorprende que no la conozcas. — No soy una fanática. — ¡Bailemos! — gritó tomando mi mano, justo como Sunhee lo había hecho con él hace un rato. — Creí haberte escuchado decir que no te gustaba bailar — dije recordando sus palabras. — Esto es distinto, es una ocasión especial — dijo pero me negué a bailar. Jamás había bailado con un chico y el solo hecho de pensar en bailar con Jimin me ponía nerviosa — Está bien, no te obligaré a bailar, pero si quiero que la escuches. — Está bien — acepté. Después de todo, me gustaban las canciones de Ed. — Maybe I came on too strong — la primera frase de la canción y de inmediato reconocí la inigualable voz de Ed Sheeran. Jimin sonrió con su típica eyes smile y siguió cantando — Maybe I waited too long. Maybe I played my cards wrong; Oh, just a little bit wrong. Baby I apologize for it. Había escuchado a Jimin cantar un par de veces, pero jamás directamente y podía asegurar que su voz era mucho más que hermosa. — I could fall, or I could fly here in your aeroplane. And I could live, I could die hanging on the words you say. And I've been known to give my all, and jumping in harder than ten thousand rocks on the lake — repentinamente Jimin pasó su brazo por mi cintura y me atrajo hacia él — So don't call me baby, unless you mean it. Don't tell me you need me, If you don't believe it. So let me know the truth before I dive right into you. Los ojos de Jimin seguían cada movimiento que hacía, los que eran pocos ya que estaba atenta a cada palabra que salía de sus labios con su melodiosa voz. — You're a mystery — cantó en mi oído — I have travelled the world, there's no other girl like you. No one, what's your history? Do you have a tendency to lead some people on? 'Cause I heard you do. Sentí sus labios rozar mi mejilla por unos segundos, causando que una corriente pasara por todo mi cuerpo. Traté de moverme pero Jimin me lo impidió y apretó más su agarre. — I could fall, or I could fly here in your aeroplane. And I could live, I could die hanging on the words you say. And I've been known to give my all sitting back, looking at every messy that I made. So don't call me baby, unless you mean it. Don't tell me you need me, If you don't believe it. So let me know the truth before I dive right into you. Al finalizar la canción las palabras se me hacían cortas en esta situación, no sabía que decir ni como actuar, estaba completamente conmocionada con Jimin sonriéndome a un par de centímetros de mí. Él pareció entender lo que sucedía en mi cabeza y como si fuese posible, sonrió con más fuerza, achicando sus ojos. — ¿Nos vamos a casa? (...) Jimin había pedido un taxi para devolvernos a casa, ya que después de que Nam fue a ver lo que pasaba en la cocina no lo volvimos a ver. Había estado golpeando por más de diez minutos pero al parecer mi mamá todavía no llegaba a casa. La puerta del departamento de Jimin se abrió y me tomó del brazo para hacerme entrar con él. — Puedes dormir en mi cama, voy a dormir en el sofá ¿Está bien? — preguntó mientras me dejaba en su habitación. — Gracias — murmuré mientras Jimin revisaba su clóset. — No sé si esto te quede bien, pero es lo más pequeño que encontré — dijo lanzándome shorts y una sudadera. — Tampoco soy un duende, Park. — Como digas, Minni Min —se burló. Le lancé una almohada la que no alcanzó a chocar en él ya que cerró la puerta. Los minutos pasaban y yo no podía conciliar el sueño. Recordaba una u otra vez la voz de Jimin cantando en mi oído y las millones de sensaciones que me había causado en ese momento se volvían a presentar dejando intranquilo a mi estómago. Un par de sonrisas se escaparon involuntariamente al recordar la sonrisa de Jimin dirigida hacia mí, sus tiernos ojos y sus labios... — Minni — escuché y por un momento pensé que estaba loca y había comenzando a escuchar la voz de Jimin, hasta que alguien quitó las sábanas de mi cabeza — ¿Estás despierta? — Si lo hubiese estado me habrías despertado igual. — Lo siento — dijo y a pesar de la penumbra logré ver su sonrisa — Sabes... Juro que no es una excusa, pero ese sofá es demasiado pequeño para mí y... En serio no es una excusa para dormir contigo, Minni, pero no puedo dormir allí y... — ¿Quieres que vaya a dormir al sofá? — ¡No! Prefiero dormir yo ahí a que tú vayas — murmuró al final. — ¿Entonces... — En realidad sabía lo que Jimin quería, no era estúpida. Pero me encantaba la forma en la que se ponía nervioso para decirme cualquier cosa. — ¿Puedo... dormir aquí... contigo? — preguntó y en respuesta hice un hueco en la cama (ya que estaba al medio de esta). Jimin no lo dudó ni un segundo y se metió de inmediato a la cama — Gracias, Hye. Estaba nerviosa, pero ¿Quien no lo estaría? Estaba durmiendo al lado de mi ex mejor amigo, el cual me había confesado que gustaba de mí y hace un par de horas me había cantando al oído. No había dormido con Jimin desde que nos íbamos de campamento y decidimos dormir juntos cuando éramos pequeños, y no había para que decir cuánto habíamos cambiado, sobre todo Jimin. De a poco me fui quedando dormida, y lo que pensé que fueron minutos de sueño habían sido horas. Al parecer el día estaba nublado, ya que entraba muy poca luz de la ventana de la habitación. Jimin tenía una pierna sobre mí y uno de sus brazos estaba en mi cuello. Con cuidado traté de moverme para no despertarlo y tomar mi celular para ver la hora. Pero al prenderlo vi el fondo de pantalla y ese no era Liam Payne para que fuese mi celular, más bien éramos Jimin y yo dormidos en el auto, la foto nos tomó mi mamá cuando volvíamos de campamento. En vez de molestarme o incluso ponerme nerviosa al ver que Jimin tenía esa foto en su celular, sonreí como una tonta, pero duró poco ya que unos gritos llamaron mi atención. Me levanté de la cama y fui hacia la sala de estar, en donde los gritos se hicieron más intensos. Definitivamente alguien estaba teniendo una pelea bastante fuerte. Corrí hacia la puerta cuando reconocí una de las voces como mi mamá y al abrirla la vi a ella, junto a un hombre el cual jamás había visto. — Hyemin — dijo mi mamá con sus ojos rojos y llorosos. De inmediato los ojos del hombre se ampliaron al escuchar mi nombre. — ¿Hyemin? — preguntó observándome. — ¿Y tú eres...
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD