I
-No puedo creer que me vas a hacer casar con la persona que gane la estúpida competencia-admitió Kate con enojo-¿Que es esto? ¡es el siglo XX! Son los setentas, las mujeres no somos mas objetos, Edgard. Y solo soy una dama que quiere vivir la vida, pero bueno, aquí estamos-bufo la princesa mientras sus damas de compañía la ayudaban a terminar de vestirse con rapidez ya que se le hacia tarde para el baile.
-Kate, tienes que entender que lo hago por el bien de todos, y que prometi que esto iba a pasar si les sucedía algo a Ellos.-contesto rápidamente Edgard, su hermano mayor, el había quedado como "El hombre de la casa" luego de la muerte prematura de sus padres, al igual que Kate que quedo como reina al ser la mayor de los cuatro menores, ya que su hermano Edgard, no quería el trono, así que ella al ser la siguiente en la fila quedo como Reina.
Katherine solo desvió su mirada al espejo y se empezó a poner unos aretes.
La muerte de sus padres fue algo que los agarro desprevenidos, su padre había sido asesinado pero no se sabia con exactitud porque, pero había un rumor que decía que los Rusos habían mandado a matar a el rey.
Inglaterra tenia un enemigo mortal hacia muchísimos siglos, Rusia, una de las potencias mas grandes del mundo, junto con Inglaterra, desde la primera guerra mundial que no podían ni verse en el mapa.
Los rusos mataron al rey a sangre fría, le dispararon directo al corazón, a lo que murió al instante. A la reina le llego una carta que lo informaba y de la depresión prefirió morir antes de vivir en un mundo sin el amor de su vida, así que a las pocas semanas, se suicido.
El primero en enterarse fue el señor Jeffers, ya que encontró a su amada reina agonizando en el piso de la habitación de su majestad con una daga clavada con profundidad en el estómago, se acerco corriendo hacia su jefa y ella solo le pidió unas cuantas cosas, que cuidara a sus pequeños, que sus hijos fueran felices, que nunca dependieran de nadie y lo mas extraño, que no pidiera ayuda y que solo la dejara morir en paz, el hombre, confundido solo asintió con el ceño levemente fruncido y solo en cuestión de segundos sintió como el corazón de su reina, se había apagado, el hombre devastado por la situación y el horrible momento que estaba pasando fue a buscar a los sirvientes para que lo ayudarán.
Inglaterra paso una semana de luto.
El Rey y La Reina habían muerto, el funeral fue la cosa mas triste y deprimente en la historia de la gran Inglaterra, todo el mundo lloraba y le arrojaba flores a los carruajes en donde se encontraban los féretros. El Rey Felipe y la reina Elizabeth habían muerto, las razones de muerte del rey eran de publico conocimiento, una bala de plata le había atravesado el pecho, y como dice la canción, le había dejado el corazón con agujeritos, pero las causas de la reina no se conocían del palacio para afuera, solo existían rumores en el pueblo, los hijos habían decidido no decirle a nadie porque causas había fallecido su madre, excepto por los sirvientes, ellos eran los únicos que lo sabían.
-podrían dejar de hablar y apurarse? tengo hambre-dijo theo sentándose cómodo en uno de los sofás que había en la habitación de su hermana mayor.
La habitación era grande y estaba decorada con cosas verdes de distintos tonos, estaba la cama en el centro de la habitación, el armario que era blanco con decoraciones verde claro, los sillones eran uno familiar y dos individuales.
A los 20 minutos la princesa estaba lista para el baile con sus invitados de honor, todos los hombres que iban a participar en la competencia, por lo que había leído hasta ahora había muchos tales que conocía como Lord Johnson Smith, un vizconde con mucho dinero, belleza ilimitada, pero la edad era algo malo.
40 Años
Si, lo leyeron bien, 40 años y la respuesta es, si, se llevan 18 años, y si, yo también tengo miedo de mi Creación.
Pero había pretendientes mas jóvenes, no se preocupen, estaba Sir Nicholas de Edimburgo, ganador de una medalla olímpica en natación, muy hablador y encantador.
Y la lista podría llegar a el año 3000 después de la humanidad pero había un nombre que a Kate le llamaba la atención, "Lord martin gray", un conde, según la lista, no sabia nada de el, solo su nombre y su jerarquía en la realeza, el nombre le llamaba mucho la atención, era llamativo pero normal, ella conocía a mas de docientos Martin's pero nunca con el apellido, "Gray". Pero bueno tenia que dejar la lista para bajar a "El gran baile".
Eran unas escaleras extensas y mas con el vestido que llevaba puesto
Era un vestido muy largo, amarillo, con detalles en dorado, con escote, unos aretes a juego con el vestido, su cabello que estaba recogido en un perfecto moño con una pequeña peineta que tenia esmeraldas casi diminutas de colores claros.
Llego al salón junto con sus hermanos y hermanas, estaba lleno de personas tanto mujeres como hombres, los hombres que estaban en la competencia se podían diferenciar fácilmente porque todos tenían un traje n***o y los demás invitados estaban con ropa colorida. El baile era para todos, pero el banquete era solo para la familia Brown y los "invitados de honor".
-creo que esto va a ser muy polémico-musito Victoria en la oreja de Camille mientras que Will estaba concentrado en las mujeres que estaban en el lugar, la mayoría a un lado contándose chismes, pero todas bien vestidas lo que no le llamaba la atención pero si lo incomodaba ya que sentía la mirada de la mayoría encima de él y el resto de su familia.
-tranquilo hermanito, son solo chismosas-susurro Kate pasando uno de sus brazos por los hombros de Theo para que estuviera calmado, eran una familia polémica pero nunca nadie se había fijado en Theo ya que siempre están sus hermanos mayores encima de él para que no hayan chismes o se hable de él.