CAPITULO IV

3137 Words
Astrid Meyer Torre De Luca - Habitación principal  - No, alto, aléjate de mí, yo no soy ese tipo de chica – le digo empujándolo para separarlo de mi cuerpo - Si no eres ese tipo de chica, explícame ¿Por qué tienes un hijo de seis años? ¿Qué me dirás ahora? ¿Qué eres virgen? – no deje que siguiera hablando, impacte mi palma contra su mejilla izquierda, eso lo hizo retroceder dos pasos, suficiente como para que yo saliera de ahí, ¿Cómo se atreve a insultarme de esa manera? él no sabe nada de mí, nada - Jamás en tu vida vuelvas a hablarme de esa manera, no sabes nada de mi ni de mi hijo, maldito idiota – antes de que me contestara salí de esa habitación y fui directamente a donde duerme mi hijo, me metí en su cama cuidadosamente y lo abrace fuerte, me quede ahí hasta que dieron las seis de la mañana - Mami ¿Qué haces aquí? – pregunta mi hijo abriendo los ojos lentamente - Te extrañaba mucho – le digo dándole un beso en la mejilla, me acurruco de nuevo con él y se vuelve a dormir, sin embargo yo solo cierro los ojos y dejo que dos lagrimas traicioneras abandonen mis ojos y me aferro más al cuerpo de mi pequeño, estúpido Luciano, te odio, maldito idiota … - Señorito Frederick, son las ocho de la mañana, debe alistarse para ir a inscribirse en la escuela – escucho la voz de una chica, más no abro los ojos – ¡oh! Señora, no sabia que usted estaba aquí, lo lamento – vuelve a hablar apenada, esta vez me siento en la cama y la miro antes de hablar - No te preocupes, dijiste que podría inscribir a mi hijo en la escuela - Si, el señor ordeno que hoy fueran a la escuela y el hospital para registrar a sus abuelos, también ordenó que usara el apellido del señor – termina de explicar - Maldito engreído – protesto – gracias por decirme, no te preocupes por mi hijo, yo lo vestiré y arreglare, puedes retirarte – le digo para que salga de la habitación - Como usted ordene señora – sale por la puerta y yo me dedico a despertar a mi hijo - Frederick, cariño, despierta – hablo en su oído, él se mueve lentamente y se frota los ojos antes de abrirlos por completo - Hola mami – me saluda pegándose a mi cuerpo - Buen día cariño, es hora de ir a inscribirte en tu nueva escuela ¿Estas feliz? – pregunto acariciando su cabeza - Si mami, ya quiero tener nuevos amigos ¿Crees que me molestaran en mi nueva escuela? – pregunta algo preocupado, es algo que me asusta también, en donde trabajaba en Indore solían molestar a mi hijo cuando yo no estaba cerca - Esperemos que no hijo, pero si lo hacen, tu avísame y yo te protegeré – le digo abrazándolo fuerte, no dejare que lo vuelvan hacer sentir inseguro en la escuela - Tu siempre me cuidas mami, eres la mejor – dice él dándome muchos besos en la mejilla, eso me hace sonreír - No me compraras con muchos besos hijo, levántate que tienes que ducharte – le digo entre risas - Pero me bañe ayer – se queja haciendo un puchero - Debes bañarte todos los días cariño – le regaño - ¿Por qué? - protesta de mala gana - Porque si no lo haces vas a oler feo y te pondrás todo pegajoso y nadie quiere a un niño pegajoso y oloroso - lo regaño firmemente - Puedo usar colonias como tu - defiende su postura como un niño grande, me da tanta ternura cuando se pone así  - Se llaman perfumes – le corrijo – no colonias, ahora ve a bañarte o no te dejare ver televisión el día de hoy – amenazo de forma seria - Esta bien, ahora te quiero un poquito menos – grita metiéndose al baño de mala gana, rio internamente y lo sigo, que sea un niño listo e independiente no quiere decir que puede hacerlo todo correctamente, lo ayudo a bañarse y luego lo visto de manera apropiada - Listo, ahora solo falta que te peines y estas listo – digo dándole la peinilla - Eso si puedo hacerlo solo mami – dice pasando la peinilla por su cabeza - Vendré a verte en un rato cariño, recoge tus cosas por favor, sabes que no me gusta el desorden – digo desde la puerta de su cuarto, él asiente con la cabeza y yo me dirijo a mi dormitorio para tomar una ducha y vestirme Al entrar a la habitación lo primero que veo es una bolsa muy bonita con una nota sobre la cama, me acerco y leo la nota que dice “Lamento haber sido un idiota, no volverá a pasar, Alfonso ira contigo a donde necesites ir hoy, dentro del bolso esta todo lo que necesitas. Atte.: Luciano” ¿Este idiota cree que puede comprar mi perdón o qué? Si es así, esta completamente loco, no volveremos a dormir en la misma habitación nunca más, porque hoy mismo me mudo a la habitación de mi hijo Tomo la bolsa para ver que contiene y me encuentro con dinero en efectivo, mucho dinero, dos tarjetas de crédito, una lista de las mejores instituciones de educación y salud de la ciudad con los respectivos nombres de sus dirigentes, bueno, esto me servirá y mucho Dejo todo donde estaba y camino a mi closet para escoger mi ropa, me decido por un conjunto entre formal y casual, lo dejo sobre la cama y voy a ducharme, me baño rápidamente y al salir cepillo mis dientes, seco mi cabello y me maquillo un poco, debo dar la imagen de alguien importante, o eso entendí cuando la chica de la limpieza me dijo que debía usar el apellido De Luca Recojo mi desorden y salgo del baño envuelta en mi bata, me visto rápido y salgo en busca de mi hijo y mis abuelos, todos están desayunando - ¿Qué desea desayunar señora? – pregunta la nana de Luciano - Solo un café con tostadas por favor – digo ya que no tengo hambre - Enseguida señora – desaparece de mi campo de visión tan rápido que me sorprende, aquí todos son muy eficientes - ¿Cómo durmieron? – les pregunto a mis abuelos - De maravilla hija, de maravilla, la cama es muy suave y cómoda – dice mi abuela muy emocionada - ¿Tu dormiste bien hija? – pregunta mi abuelo algo serio - Como nunca – le contesto sonriente, no quiero que piense que la estoy pasando mal para obtener mejor calidad de vida para ellos - Aquí tiene señora – Bianca deja frente a mi una taza humeante de café y un pequeño plato con dos tostadas - Muchas gracias, Bianca – le digo sonriendo y me dispongo a tomar mi desayuno - Buenos días, señores – entra Alfonso muy animado - Buenos días – recitamos todos los presentes a coro - ¿Qué tal su primer día en la torre De Luca? – pregunta él - De maravilla – contesta mi abuela y los demás asentimos con la cabeza - Me alegro de que les guste, hoy tendremos un itinerario apretado así que aliméntense bien – dice Alfonso checando su reloj - ¿Qué es un itinera-ra-, eso que dijo el señor mami? – pregunta mi hijo dejando de comer su cereal - Itinerario hijo, un itinerario es como un horario o una lista de cosas que debes hacer en todo el día – le explico mirándolo a los ojos - ¿Cómo el horario de la escuela? – pregunta con el entrecejo fruncido - Exactamente señorito Frederick, como el horario de la escuela – dice Alfonso – por cierto, se nos hace tarde – dice mirando su reloj nuevamente - ¿Tenemos que estar en algún lugar en poco tiempo? – pregunto extrañada - Así es mi señora, me tome la libertad de concretar una cita con el rector la Escuela Internacional de San Esteban en media hora y estamos a cuarenta minutos – dice él algo preocupado - Entonces vámonos ya – digo levantándome de la mesa, ayudo a mi hijo a limpiar su rostro y en diez minutos todos estamos dentro del auto rumbo a la nueva escuela de Frederick … - Entonces eso seria todo señora De Luca, el niño puede asistir a clases desde la semana entrante, que tenga un buen día – el rector termina de hablar, llegamos justo a tiempo para la cita con él, acepto a mi hijo de inmediato y honestamente tardamos más en llegar que en salir de la oficina, el director de la escuela es muy amable, no muchos aceptan niños a mitad de ciclo escolar, claro que la billetera de Luciano y su apellido tuvieron algo que ver - Muchas gracias señor director, es usted muy amable, lo veré el lunes de la semana siguiente – digo estrechando su mano antes de ponerme de pie y salir de la oficina junto a Alfonso y mi niño - Eso ha salido muy bien, ahora debemos ir al Italian Hospital Groups P.A, para el chequeo, diagnóstico y tratamiento de sus abuelos – dice Alfonso checando su iPad - Claro, estoy ansiosa por eso – le digo sinceramente, me preocupa lo mal que puedan estar mis abuelos - No se preocupe, seguramente todo saldrá bien – dice Alfonso consolándome … - ¿La señora De Luca? – pregunta una enfermera entrando a la sala de espera en la que me encuentro - Soy yo – digo poniéndome de pie - Acompáñeme por favor – dice dándome la espalda para empezar a caminar – doctor, aquí esta la nieta de los señores – dice una vez que entramos al consultorio del doctor que atiende el caso de mis abuelos - Señora De Luca, bienvenida, tome asiento por favor – dice señalando la silla vacía - Buen día doctor, ¿Cómo están mis abuelos? – pregunto ansiosa - Relativamente bien, su abuela debe tomar algunas vitaminas que ya le he recetado en esta hoja y un medicamento para la presión, su caso no es nada grave, es más, diría que disfruta de una salud fantástica, en cuanto a su visión, necesita hacerse una operación lo más pronto posible - ¿Puede agendarle una cita para eso? – pregunto interrumpiéndolo - Por supuesto, solo debe firmar unas formas y la pondré con el mejor oftalmólogo del hospital para que la opere – dice sonriendo - Se lo agradecería mucho doctor – digo casi en modo de suplica - No se diga mas entonces, la llamare para dentro de cuatro días, ¿le parece bien? – pregunta tomando una libreta - Perfecto – digo feliz de que mi viejita volverá a ver sin ninguna molestia - Anotada entonces para dentro de cuatro días, ahora el caso de su abuelo es un caso más complicado – empieza a hablar y ya tengo miedo de lo que dirá después - ¿Es muy grave? – pregunto asustada - Si, no voy a mentirle, no hay mucho que hacer por él, el sesenta por ciento de su cuerpo presenta metástasis, lo que sea que hagamos, quimio, radio, solo lo hará decaer más rápido, lo único que puedo hacer por el es medicarlo para disminuir el dolor que empezará a sentir en articulaciones y músculos – el doctor sigue hablando, pero no lo escucho, mi corazón atraviesa una ruptura, no quiero perder a mi abuelito - ¿Cuánto tiempo? - ¿Disculpe? - ¿Cuánto tiempo más podre disfrutar de su compañía? – pregunto con el alma hecha pedazos - Máximo cinco meses – dice el doctor muy serio, cinco meses, cinco meses no son suficientes para hacerme a la idea de que lo voy a perder – yo le recomendaría que haga de este tiempo, el mejor de su vida en la tierra, llévelo a pasear, que haga actividades que a él le gusten, que disfrute al máximo hasta el último día de su vida - ¿Puedo llevarlo de viaje? – pregunto - Siempre y cuando sean viajes cortos en auto, ahora es poco recomendable que viaje en un avión, podría ocasionarle un colapso – explica el doctor - Gracias doctor, lo veré en cuatro días para la operación de mi abuela – le digo poniéndome de pie para salir del consultorio del doctor y regresar a donde esta mi familia y Alfonso - ¡Mami! Mira, el señor Alfonso me compro un dulce italiano, esta riquísimos ¿Quieres? – me ofrece mi hijo muy animado, ¿Cómo le diré que su abuelito nos dejara pronto? - Me alegro por ti cariño, no lo quiero probar cariño, cómelo tu – le digo tragándome el nudo de la garganta para dale una sonrisa forzada - Señora, debemos volver a casa, el señor De Luca y su padre quieren cenar con usted – dice Alfonso a mi derecha - Claro, hay que volver – digo de manera automática empezando a caminar a la salida ***  - Permiso señora, el señor manda a decir que use esto esta noche – entra Bianca a mi cuarto con un par de bolsas en las manos, llegamos a casa hace como veinte minutos y todo el personal esta tenso, como si fuera a venir el presidente o algo así - Muchas gracias, Bianca, déjalo aquí – le digo señalando la cama para ver que hay en las bolsas - No es problema señora, iré a ayudar al señorito Frederick – dice saliendo de mi habitación, Bianca es un amor de persona, realmente me hubiese encantado conocerla en otras circunstancias Abro la bolsa mas grande y me encuentro con un par de tacones negros extremadamente bellos, tienen detalles en plateado y se ven cómodos además, no puedo pedir nada más, la segunda bolsa contiene varias cajas pequeñas, al abrirlas descubro varios collares, brazaletes y joyas preciosas Luego encuentro un vestido azul marino con detalles plateados en ciertas zonas que luce muy elegante, es pegado en el torso y suelto de la cadera para abajo, tiene un escote decente en el pecho y la espalda y llega hasta la mitad de mi muslo en la parte delantera y hasta mis pantorrillas en la parte posterior, es un vestido hermoso Decido tomar una ducha rápida y luego me visto y maquillo adecuadamente, cuando estoy lista me coloco los zapatos y Luciano entra a la habitación - Vaya, si que te quedo precioso el vestido – es lo primero que dice mirándome descaradamente - A mi todo se me ve bien – le digo vanidosa - No lo dudo, para tener un hijo, tu cuerpo no sufrió estragos fatales – comenta mirando mis piernas  - Me ejercito – digo mirando a otro lado de la habitación - Ya veo, vámonos, mi padre nos espera – dice ofreciéndome su brazo para empezar a caminar - ¿Cenaremos fuera? – pregunto extrañada, pensé que comeríamos en casa - Así es, pero primero debemos ver a mi padre, el desea conocerte - ¿Qué debo decir si pregunta en donde nos conocimos? - Tu solo sígueme la corriente y listo, no vayas a hablar demás o ambos estaremos en problemas - Esta bien – digo caminado junto a él, llegamos al que ahora sé es el despacho de Luciano - Por cierto, le daré mi apellido a tu hijo – dice de repente haciendo que detenga mi caminar - ¿Acaso estás loco? – pregunto en un susurro histérico - Serás mi esposa, es natural que tu hijo lleve mi apellido, no quedare como el idiota que cría el hijo de otro frente a la sociedad, les diremos a todos que Frederick es hijo mío, incluso a mi padre - ¿Crees que todos van a creer que tu y yo tenemos un hijo si apenas hace unas semanas te conocí? - Escucha, esto es lo que le dirás a todos cuando te pregunten, tu y yo nos conocimos en Alemania hace siete años, tuvimos un romance de verano y quedaste embarazada, yo me fui sin saberlo y te encontré siete años después con un niño grande, le hice pruebas de paternidad y resulto ser hijo mío, entonces lo reconocí y me casé contigo ¿entendido? - Si que lo planeaste bien – digo después de escuchar su historia, realmente es algo que yo podría llegar a creer - ¿Cómo crees que llegue a donde estoy? Ahora sonríe, muéstrate fresca y enamorada para conocer a mi padre – ordena poniendo una mano en mi cintura y arrastrándome con él al interior de su despacho – padre, ella es Astrid Meyer, la madre de mi hijo y mi futura esposa – dice cuando estamos frente al escritorio de su padre - Buenas noches, señor De Luca – saludo educada y tranquila, mi cuerpo es un manojo de nervios, no se como va a resultar esto y me asusta no saber lo que me espera  - Es linda, y habla italiano, me agrada, ¿Cuántos años dijiste que tiene? – pregunta ignorando mi saludo - 22 padre, 22 – dice Luciano - Es joven, eso quiere decir que la embarazaste a los 16, ¿Fue en el viaje con tus amigos de la escuela no es así? – pregunta el señor De Luca mirando a su hijo con los ojos entrecerrados - Así es padre, fue en ese viaje - ¿Por qué nunca dijiste nada sobre esto? - Como te explique padre, yo no sabia que Astrid estaba embarazada cuando regrese a Roma, pero estoy completamente seguro de que Frederick es mi hijo, por eso reconquiste a esta bella señorita y decidí casarme con ella, tu me enseñaste que a un hijo no se lo abandona nunca - termina de hablar, vaya, el niño idiota sabe expresarse, hasta yo lo creería - Bien, siendo así, supongo que no hay nada que yo pueda o deba hacer, más que desearles éxitos y decirte querida – ahora me mira directamente a los ojos – Bienvenida a la familia De Luca, Astrid, ¿Cuándo conoceré al retoño? - pregunta lleno de emoción, creo que se comió todo el cuento - En un rato más padre, lo bajaran directamente al auto para que vayamos a cenar - Perfecto, pues vámonos ya, tu madre detesta esperar y seguramente esta ansiosa por conocer a la nueva señora De Luca.... ¿La madre? tendré que lidiar con las mentiras del sujeto y sus padres, ¿Cómo podre mentirles a la cara? Señor todo poderoso, sálvame de esta
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD