Continuamos donde quede, tomo mis cosas y me despido de nana avisando que mis padres saben que voy a la playa.
Mi amiga me dice que puede ir conmigo, pero le digo que no es necesario, salgo y voy a buscar un autobús o algo que me lleve a la playa.
Me topo con alguien, al levantar la vista me doy cuenta que es Sebastian.
Es el vecino de mi amiga Ágata, nos criamos prácticamente como hermanos
— Cata ¿dónde vas? — me pregunta
— A la playa — le digo sonriendo
— Pues es tu dia de suerte, voy para allá igual, estoy esperando a Nico que viene en la camioneta de su papá y nos llevara, así no te vas sola — me dice mirando mis ojos
— No quiero molestar — digo nerviosa
— Claro que no es molestia, nunca dejaría a mi hermana postiza irse sola — dice riendo
— Ya que…— digo resignada
— Mira allí viene — me comenta señalando donde se acerca una camioneta
Me subo y me siento en silencio, saludo a todos con un Hola en general, Nicolás tiene expresión de sorpresa, todo el camino fue en silencio, al llegar bajo y me despido de todo, Sebastian insiste en llevarme a casa de vuelta, pero le digo que no es necesario.
Camino por el borde del mar, perdida en mis pensamientos, el ruido del mar siempre me ha relajado, me da paz para pensar con claridad.
Alrededor de tres horas después voy a la entrada de la playa a tomar alguna locomoción para irme, por suerte la encuentro rápido, me subo y voy a la casa de mi amiga.
Al llegar encuentro a mis padres sentados, al verme mi padre me dice
— Hija, nosotros nos vamos a casa ¿tu te vas a quedar o te vas con nosotros a casa? — me dice mi papá
— Me voy con ustedes — digo sonriendo
Voy por mis cosas y al volver donde mis padres encuentro a Ágata esperándome
— Puedes quedarte, hacemos planes — me dice entusiasmada
— No te preocupes en serio, tengo que estudiar ciencias, aprovecharé de hacerlo mañana — le explico sonriendo
— Esta bien — me responde
— No te salvas de contarme todo lo que pase con Andrés — le digo sonriendo
Nos despedimos y me voy a casa con mis padres.
Estoy ordenando mis cosas cuando suena mi celular con una llamada de un numero que no conozco
— ¿Hola?— digo confundida
— Hola, Catalina soy Nicolás — me dicen del otro lado de la línea
— Que tal — digo nerviosa
— Queria saber si podemos vernos el viernes a las seis en la plaza que está cerca de la casa de Ágata — dice muy rápido
— Claro, nos vemos en ese lugar — le digo evitado que note la emoción en mi voz
— Si, nos vemos entonces — dice y no termina la llamada
— ¿Esta noche no estarás con Ágata? — me pregunta
— No estaré con mis padres — digo y termino la llamada sin despedirme
Después de ese incomodo y raro llamado comienzo a buscar las cosas para el lunes.
Organizo todo para mañana domingo estudiar, envío un mensaje a una compañera de clases que vive cerca de la casa de mis padres, para ver si estudiamos juntas, ella acepta enseguida
“¿Estudiamos mañana?”
“Claro, mi hermana me va a volver loca con sus cantos”
“Dale, nos vemos mañana”
Al día siguiente voy a buscar a mi compañera, se llama María, pasamos el día estudiando, me ayuda demasiado a entender las cosas.
Todo lo que debíamos estudiar lo entendí, cuando comienza a oscurecer con papá llevamos a María a su casa, nos despedimos y me voy a dormir para mañana ir a clase y comenzar la semana.
Parto la semana con el examen, después clases y así todos los días. Con María nos hemos acercado más, en la salida de clases nos vamos juntas en el autobús, ya que primero me bajo yo y después ella.
Puedo decir que se ha convertido en una buena amiga, o empezando a serlo.
Por otro lado la semana avanza, ya estamos a miércoles y no he recibido ningún mensaje de Nicolás, cada día baja más mi ánimo, será que no recuerda que me pidio vernos. Lo mejor será que deje de pensar en eso y espere que llegue el viernes sin pensar en si va a ir o no, ese día se verá si llega a la cita.
María es muy divertida, me invitó a una fiesta que tiene este fin de semana, pero ya quede de asistir a otra que fui invitada antes, quedamos en salir el fin de semana siguiente
Los días siguen avanzando hasta que llega el viernes. Ansiosa me encuentro, salgo de clases y voy directo a casa con María.
Obviamente cada una a su casa.
Llegó y realizó mis deberes, es una costumbre que tengo para poder disfrutar mi fin de semana sin interrupciones. Al terminar mis deberes escolares guardo todo y preparo mi bolso, este fin de semana tengo fiesta donde otros amigos, donde invité a Ágata, así nos divertimos con otras personas.
Al fin ya estoy en casa de Ágata, ella me acompaña al lugar donde quede de verme con Nicolás, llegamos 10 minutos antes de las seis. Nos sentamos y esperamos, esperamos y esperamos…
— Vamos, ya espere suficiente — le digo a mi amiga
— Quizás ya vienen — me dice mi amiga
— Llevamos media hora esperado — digo molesta
— Allí vienen — me dice y miro detrás de mí
Claro que viene, pero no solo, con todos sus amigos, que son como 6 chicos, bufo y me siento a esperar que se acerquen donde estamos con Ágata
— Hola — dice Andrés
— Hola — responde mi amiga
— Bien, ya estamos aquí y ya nos vamos — dice Sebastian
— Buena idea — dice mi amiga levantándose del asiento
Todos comenzaron a avanzar para irse, Nicolás se sienta mi lado y se mantiene en silencio, cuando pasan unos cinco minutos me dice
— Lamento la tardanza — dice nervioso
— Por lo menos viniste — respondo como boba
— Es que mis padres se iban y debía esperar que se fueran para poder salir de casa — me explica
— No es necesario que me digas, ya estás aquí — digo sin saber qué decir
— ¿Qué harás esta noche? — me pregunta
— Tengo una fiesta con amigos — le contesto mirando la nada
— Tienes planes… — comenta
— Si, me avisaron hace varios días — digo sin saber que decir
— Bien — dice y suena su celular
Lo escucho hablar y son los amigos, avisando que están listos para quien sabe donde van a ir, lo que me molesta demasiado, acaba de llegar y ya se va a ir con sus amigos. Creo que solo estoy perdiendo el tiempo saliendo con él.
— Me tengo que ir — dice terminando la llamada
— Si eso escuche — digo levantándome
— ¿Podemos vernos mañana? — me dice al ver que no tengo interés en seguir aquí
— Mejor lo hablamos durante la mañana, no vaya a ser cosa que tengas planes con tus amigos — le digo acomodando mi bolso
— No tengo planes, pero si así quieres te llamo mañana en la mañana y coordinamos — me dice acercándose a besar mi mejilla
Le respondo el beso y me alejo a caminar
— Claro, hablamos — comienzo a caminar
— Vamos, te llevo a casa de tu amiga — dice caminando a mi lado
Caminamos en silencio hasta llegar a casa de Ágata, en la entrada veo a mi amiga conversando con Andrés, al vernos llegar mi amiga se sorprende
— ¿Van a dar un paseo? — dice Andrés
— No, los chicos llamaron que ya están listos — le cuenta a Andrés
Este último niega con la cabeza y dice
— No iré, me quedaré con Ágata — dice tomando la mano de mi amiga
Sonrío porque me alegro que ella si encontrara un chico que valore el tiempo con ella.
— Yo me he comprometido — dice mirándome
— Lo entiendo — digo sonriendo
Beso su mejilla y me despido de mi Ágata y Andrés, para entrar a la casa de mis tíos.
Dentro de la habitación busco que usar esta noche en la fiesta, estoy decidida a dejar de pensar en alguien que no vale la pena.
*Soy perfectamente imperfecta*