No alcanza a pasar ni medio minuto y aparece un hombre a mi lado, digo hombre porque debe tener más de 25 años, eso se puede ver a simple vista — Hola hermosa, ¿tan sola? — me dice sonriendo — Fue al baño mi novio — digo nerviosa — Pues es un idiota al dejarte sola — me responde y se acerca mas a mi lado. Me entran los nervios y me levanto de donde estaba, trato de avanzar y no me lo permite, retrocedo buscando otra forma de salir de su lado y la encuentro. Sigo el camino que tomo el primo de María, lo encuentro en el pasillo del segundo piso esperando afuera de una puerta, mientras tiene el teléfono en su oído, me acerco temblando y al verme me abraza y termina la llamada. — ¿Estás bien? — me pregunta Niego con la cabeza y me acurrucó en su pecho. — Tranquila, ya viene mi padre y

