25

1571 Words

Facundo Odiaba tener que trabajar los viernes a la noche, a mi tío se le había ocurrido la hermosa idea de abrir hasta más tarde para venderle a los pendejos que se iban a escabiar. Tenía que quedarme hasta las once cuando podía hacer cualquier otra cosa, no era que tenía mucho que hacer, pero estar en la casa de Laura y la polaca viendo películas a las que no les prestábamos atención era un mejor plan de lo que podía ser quedarme acá a ver cómo se llevaban litros y litros de alcohol. Después de que se fueran unos chicos que, probablemente, estaban a punto de terminar el secundario, me apoyé en el mostrador y sostuve mi cabeza con mi mano, tratando de distraerme pensando que mi tío me iba a pagar más por esa noche. Habíamos quedado en un poco más de la mitad del sueldo de siempre, no tení

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD