Facundo Cuando me desperté tuve una sensación que no supe identificar. Me acordaba de todo lo que habíamos hecho con Sebastián, pero no sabía cómo sentirme. En el momento simplemente no pude parar, su cuerpo había logrado despertar mi deseo, a pesar de ser hombre. Miré por la ventana, el cielo seguía claro, haciéndome preguntar qué hora sería. Me giré al lugar que había ocupado él, ahora estaba vacío, no sabía cuando se había ido, no lo había sentido cuando se levantó. Me senté en la cama, corrí la cortina y miré para afuera. No veía muy bien la calle por culpa de las enredaderas que no había tenido ganas de cortar en estos años, aunque tampoco sabía qué quería ver ahí afuera, estaba casi seguro que, aunque esperara ver salir a Sebas por la reja, no lo iba a hacer. Tampoco estaba muy segu

