POV: Zahra Bennani. Al final, solo me queda esperar a que él regrese. Tengo el alma en un hilo y el cristo en la boca; no puedo dejar de darle vueltas a la cabeza, intentando descifrar cuáles son las verdaderas intenciones de mi padre. —¿Señora? ¿Señora Zahra? La voz de Cosima me llama por enésima vez, haciéndome espabilar. Sacudo la cabeza, regresando a la realidad. —¿Eh? ¿Qué pasa? —pregunto, un tanto desorientada. La mujer me mira con preocupación. —La he estado llamando, señora. ¿Se encuentra bien? —Perdóname, Cosima —le pido, forzando una sonrisa—. Es que estaba un poco ida, pensando en mis cosas. —¡Ay, señora! ¿No será por el golpe de ayer? ¿No le habrá dejado alguna secuela en la cabeza? —se lamenta, cruzando las manos sobre el pecho—. No sabe el susto tan tremendo que me l

