Capítulo 9

2100 Words
Narra Max Saber que mi mujer no se iría del castillo me hizo sentir feliz, pero lo único que no me agradó mucho fue que ella sería una Night Hunter. Yo no estaba de acuerdo pero... Eliana me dio un sermón de manera tan tranquila tanto que esa tranquilidad me dio miedo y acepté hacerle la propuesta a Sofía. En fin de todas formas eso me tranquilizaba porque ella aprendería a defenderse a sí misma y a defender a otros. Salí de mi oficina con la intención de ir a dar un vistazo al entrenamiento de los novatos. Llegué al patio trasero y vi a Eliana y Damon entrenando a los novatos incluyendo a Sofía quien lo estaba haciendo bien para ser su primer día. Ella vestía una blusa deportiva de mangas cortas color azul marino y un pantalón deportivo color gris claro y su cabello estaba atado en un moño apretado. Verla entrenar y moverse con plenitud y libertad me hizo sentir más atraído hacia ella, aunque no podía percibir su olor por el collar que traía puesto, aún así lo recordaba muy bien. No sabía cuánto tiempo había pasado cuando escucho mi celular sonar, lo saco de mi bolsillo y el número era desconocido. Contesté y lo único que la voz dijo fue: "Me mataste una vez, la próxima... tu Mate y Eliana la pagarán..." La llamada se cortó y en ese momento se escuchó un fuerte estruendo miré a todos lados y provenía del patio y en eso escuché un grito... era Sofía... Me dirigí directamente hacia donde estaba, el castillo había sido invadido muchos de los nuestros peleaban ferozmente defendiendo el castillo y a los novatos. Pero estos eran necios y no se doblegaron pelearon también, entonces seguí buscando a Sofía con la mirada cuando veo que Eliana estaba peleando con una bruja oscura-mitad vampiro. Aunque a simple vista se veía pan comido para ella en realidad no era así. Tardó en quitársela de encima y entonces dijo un extraño hechizo y la convirtió en pedazos en un segundo. Corrió en dirección en busca de Sofía y fue lo peor que pudo haber hecho porque... a ella también se la llevaron, la noquearon y se la llevaron cargando como un costal de papas al igual que a mi Mate, Damon se dio cuenta de ello ya muy tarde y gritó desesperado y enojado al ver que se estaban llevando a su Mate inconsciente, intentó rescatarla pero se esfumaron con un hechizo de teletransportación. —¡Maldición! ¡Eliana!—Gritó Damon cayendo de rodillas llorando en el suelo. Enloquecí y comencé a golpear el suelo con mis puños cayendo de rodillas maldiciéndome por no haber actuado a tiempo, por no haber estado más cerca, por no... haber sido más astuto, más ágil. Fue mi culpa. (***) Me levanté del suelo decidido después de un largo rato y vi a Damon en su misma posición, me acerqué a él, le toqué el hombro y volteó. Se levantó del suelo y dijo: —¿Qué haremos?—Preguntó más calmado. —Rescatarlas, sospecho donde pueden estar, pero hay estar seguros, no podemos arriesgar la vida de todos por una simple corazonada.—Damon asintió no muy convencido, pero estaba dispuesto a lo que sea con tal de salvar a su Mate. (***) 1 mes después... Un maldito mes y ninguna señal o pista de Eliana y Sofía parecía como si la tierra se las hubiese tragado, Damon estaba desesperado por encontrar a Eliana y yo ni se diga también estaba desesperado por encontrar a Sofía. Estaba sumido en mis propios pensamientos dentro de mi oficina cuando escucho que alguien toca la puerta, me levanté de mi silla y vi que habían deslizado un sobre blanco bajo la puerta, tomé el sobre y no tenía remitente ni destinatario. Abrí el sobre y lo que leí me dejó intrigado. "Tus amigas están en el Castillo Edimburgo. Tienes 3 días para salvarlas con ayuda de tu amigo el Alpha." Salí corriendo de mi oficina a buscar a Damon, lo encontré en la habitación de Eliana mirando todas sus cosas sentado en la cama, lo llamé y dije: —Sé donde están.—Le mostré la nota. Y se levantó de golpe de la cama. —¿Quién te envío esto?—Preguntó ansioso. —No lo sé, pero quién envió esto lo hizo por algo. Pero no podemos confiarnos del todo así que... la única opción que queda es ir y ver si están ahí. Si están las sacaremos de ahí derrumbando ese castillo en pedazos si es necesario.—Damon asintió y salimos enseguida a buscar a nuestras mujeres. (***) Llegamos a Reino Unido en poco tiempo gracias a que nos fuimos en avioneta y llegamos en unas cuantas horas. Preparamos todo lo que íbamos a necesitar y nos dirigimos en auto hasta el castillo de Edimburgo. Al llegar nos topamos con un inmenso bosque y era perfecto porque así logramos ocultarnos perfectamente. Usamos la poción de Eliana y casi de inmediato hizo efecto. Aprovechamos la oportunidad de hacer un recorrido exhaustivo del área a pie y como lo habíamos previsto. Había muchos guardias alrededor del castillo que era enorme es más diría que era mucho más grande que la sede de los Night Hunter's en Francia. En fin después de un rato esperamos el cambio de turno de los guardias que duraba sólo cinco minutos para que llegara el siguiente. Pero no fue del todo necesario porque alguien comenzó a hacernos señas. Esa persona tenía una máscara negra cubriéndole toda la cara y solamente se le podían ver los ojos a través de ella si la miraba muy de cerca y encima llevaba una capa negra con capucha. Damon y yo nos miramos y desconfiamos casi de inmediato de esa persona pero aún así nos arriesgamos a seguirlo. (***) No sé cuánto tiempo había pasado cuando llegamos a la puerta trasera del castillo y entramos por ahí, después seguimos por un pasillo secreto que daba hacia la entrada del calabozo. Increíble ¿no? Si. Todavía hay calabozos en la actualidad. Entonces entramos y después esa persona misteriosa se detuvo y dijo: —Hasta aquí solamente los puedo guiar. Sigan todo derecho y den vuelta a la izquierda y las encontrarán.—Fue todo lo que dijo y se fue. Seguimos caminando todo derecho y dimos vuelta a la izquierda, afortunadamente el largo camino estaba iluminado con antorchas. Escuchamos unas voces mientras íbamos acercándonos más y más. Eran Eliana y Sofía hablando, caminamos más a prisa y finalmente habíamos dado con ellas. En cuanto nos vieron sus rostros se iluminaron del asombro y al mismo tiempo de alegría. La primera en levantarse fue Eliana quien al ver a Damon se levantó enseguida de la cama y vimos que su estómago estaba un poco sobresaliente. Al acercarse dijo: —¿Cómo llegaron aquí?—Preguntó asombrada y feliz de vernos. —Luego les contamos, hay que sacarlas de aquí.—Respondió Damon. —¿Por qué tu estómago creció?—Pregunté. —Porque estoy embarazada, genio.—Respondió Eliana con obviedad. Mientras que Damon tenía una sonrisa de oreja a oreja, sus ojos brillaron como si hubiese recibido el mejor regalo de navidad. —Felicitaciones. ¿Dónde está Sofía? —En la celda de a lado.—Respondió. Fui a la otra celda y vi a Sofía profundamente dormida en una cama desgastada y un tanto sucia. Sentí mucha rabia al verla en esa situación. Estaba por romper los barrotes cuando escuchamos que alguien se estaba acercando. Entonces en un momento de desesperación Eliana, dijo: —Los haré invisibles a ambos, el hechizo durará 30 minutos. ¿De acuerdo?—Asentimos e hizo el hechizo. A los pocos segundos llegó un hombre que se ocultaba en la oscuridad con mucha facilidad no podía ver su rostro pero su aura no era nada agradable. Conforme se fue acercando pude ver de a poco el rostro de dicho personaje. Sentí ganas de ir y golpearlo cuando mostró su rostro por completo... era Stefan... Me enfurecí al verlo tan bien y sin ningún indicio de haber sido apuñalado por tres estacas, al contrario lucía un traje completamente n***o en compañía de su estúpida sonrisa. Y claramente Eliana se mostraba sumamente molesta y sobretodo sorprendida de verlo tanto que su rostro se mostraba neutro era muy raro en ella ver ese rasgo suyo. Pude notar que Damon estaba sumamente furioso y estuvo muy cerca de ser descubierto pero gracias a mi no fue así. Stefan se acercó con sigilo a Eliana y dijo: —Sólo han pasado dos años y eres más hermosa que la última vez que te vi...—Intentó acariciar su mejilla metiendo una mano por los barrotes pero Eliana se apartó. Lo miró con desdén y después desvió la mirada a otro lado. —¿Por qué?—Preguntó Stefan triste y confundido ante el rechazo de Eliana hacia él. —¿Todavía me lo preguntas? Stefan... Traicionaste a todos los que confiábamos en ti. Y te atreves a preguntarme. ¿Por qué?—Stefan respiró profundamente apretando su mano en un puño. —Eliana, tu no entiendes era lo mejor para todos. Incluyéndote. —¿Incluyéndome?—Rió con incredulidad. —Stefan... esa gente... quería matar a personas, mujeres, niños inocentes. ¿No te das cuenta? Eres solo un títere para ellos y nada más. Stefan comenzó a negar con la cabeza y a decir, "no", "no", una y otra vez. Hasta que golpeó una pared muy cerca de donde se encontraba Damon. Afortunadamente no le dio pero estuvo muy cerca. —¡¡TU NO SABES NADA!!—Gritó Stefan furioso.—Si supieras lo que es... perder a tu familia justo enfrente de tus ojos... entenderías por qué hago esto...—Dijo un poco más calmado. Eliana estaba horrorizada al ver a Stefan con semejante actitud y personalidad, hasta el punto en que entre lágrimas dijo: —¿En serio crees que no sé lo que es perder a tu familia frente a ti?—Se tomó un momento.—Cuando era una niña de tan sólo cinco años... mis padres murieron protegiéndome de unos cazadores ilegales que habían descubierto mi verdadera naturaleza e intentaron cazarme... al llegar a casa los cazadores irrumpieron en ella y la primera persona en ser asesinada fue mi Padre, después mi Madre luego de hacer un hechizo de protección en mí escondiéndome dentro de un armario, pero como toda niña curiosa e ingenua vi cómo la mataron con solo dispararle una flecha común en el pecho, pese a que luchó por sobrevivir y salir viva de ahí... pero no logró. Y mira aquí estoy... 80 años después...—Stefan se quedó callado y se fue de ahí con la cabeza en alto. (***) Pasaron los treinta minutos y finalmente el hechizo de Eliana había dejado de tener efecto y Damon y yo volvimos a ser visibles. Me acerqué a la celda de Sofía y antes de poder romper los barrotes Eliana me detuvo. —¿Qué pasa?—Pregunté. —Si los rompes activarás un poderoso encantamiento de defensa y créeme que no querrás terminar carbonizado. —¿Entonces?—Preguntó Damon resignado. —Cúbranme las espaldas y vigilen, si viene alguien pisen 2 dos veces. Si viene Stefan pisen 3 veces.—Damon y yo Asentimos y fuimos a vigilar. Eliana murmuró unas extrañas palabras en un extraño idioma y su celda se abrió. Salió de ella y Damon fue hacia ella y la abrazó con fuerza pero sin llegar a aplastarla. —¿Están bien?—Preguntó Damon refiriéndose a Eliana y su bebé. —Si estamos bien.—Respondió. Después Eliana volvió a pronunciar aquellas palabras extrañas y abrió la celda de Sofía, salió de ella y me abrazó aliviada. La abracé por igual y después rompimos el abrazo cuando Eliana dijo: —Vámonos de aquí ya. Deshice el encantamiento pero si seguimos aquí será muy fácil que nos atrapen. Asentimos todos y salimos por donde llegamos. (***) Finalmente habíamos salido de ese lugar vivos, cansados pero vivos. A mitad del camino en la avioneta me di cuenta de que Sofía se había dormido sobre mi hombro. Y Damon y Eliana también se habían quedado dormidos. Seguí pilotando hasta llegar a Alemania cerca del amanecer. Fue ahí donde Damon despertó y dijo: —¿Ya llegamos? —Si. Hogar, dulce hogar.—Respondí. Bajamos de la avioneta con nuestras mujeres dormidas en nuestros brazos y las llevamos a descansar.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD