Dante — Dejaste sin gasolina mi auto. — Se me pasó. — No te lo volveré a prestar. — Vamos, Dante, quedé en ir por Alina al colegio. — Lo siento, tendrás que plantearla. Si quieres verla, ve a la clínica; ya trabaja allí en la cafetería. — ¿Le diste trabajo a mi novia? Eres el mejor primo. — Yo no, mi abuela. Espera, ¿es tu novia? — Así es. Ya tienes prima política —ríe. No sé por qué me incomoda la idea de que Alina y Patricio sean novios. Supongo que debe ser porque ella no me gusta para mi primo. Yo me encargaré de que esa relación no dure y de que Alina no dure en la clínica. Me dirigí al trabajo de Luciana para buscarla y luego ir a cenar a mi departamento; cuando necesito privacidad, lo utilizo. Ella se sube al carro y me saluda con un beso en los labios; yo le correspondo

