TESSA Las sirenas de la policía militar rompierón el silencio de la calle oficial, me puse de pie apretando los puños, mientras escuchaba el estruendo de la puerta principal siendo abierta sin cortesía. Preston estaba de pie en medio del despacho. No se movió cuando el Coronel Vance entró seguido de cuatro oficiales armados, el rostro de Vance era una máscara de dureza desprovista de cualquier rastro de la camaradería que alguna vez pudo existir entre ellos. —Capitán Preston Mercer —la voz de Vance resonó, fria y letal—, queda usted detenido bajo los cargos de traición, falsificación de documentos oficiales y abandono de un oficial en zona de combate. —Es una equivocación, Coronel —dijo Preston, intentando recuperar esa voz de mando que ya no le pertenecía—. Esa página es un montaje de

