*SOPHIE* Y así, en ese momento, nuestras miradas se entrelazan, y sé que todo ha cambiado. No puedo retroceder. No puedo huir. Pero ahora, estamos atrapados en un juego peligroso, y solo uno de nosotros saldrá victorioso. Acercándose más a mis labios. —Yo no soy como él. —me advierte a milímetros de mi boca. —Ni yo, como todas las estúpidas que me imagino que te has revolcado. —Replico firme y su media sonrisa se hace presente. —A mí no me vas a enamorar, Sophie… yo tengo otros planes contigo. — Advierte firme y sin que se lo espere, lo beso con todas mis fuerzas. Su beso es gélido, al igual que el mío al comienzo, pero debo subir la guardia para alcanzar lo que deseo. Es imperativo que sea el individuo quien ceda. Bajo mis manos por su espalda y voy a cortar su piel sin dejar de besa

