Con la consciencia de Maison reaccionando, sacándolo de las profundidades del sueño, este se iba percatando de ciertas cosas, como por ejemplo. La agradable calidez que le envolvía. El firme, pero cómodo lugar en el que su cuerpo descansaba. Ese delicioso aroma llenando su nariz. Esas suaves caricias en su espalda baja. Entonces, recordó que Theron lo había sentado a horcajadas en su regazo y luego le rodeó con sus brazos, provocando que su cuerpo se apoyara sobre el del boxeador. Por un momento, Maison simplemente suspiro feliz y se acurrucó más contra Theron. Luego, sus ojos se abrieron enormemente al comprender lo que estaba haciendo y el estado en el cual se encontraba el cuerpo del contrario. Jadeando, con un sentimiento lleno de culpabilidad, el humano intentó enderezarse, asusta

