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1258 Words
- Quién eres?? Ángel al oír esta voz queda  tieso, sabía de quién provenía, y pareciera que el ardor en su marca respondía a esta persona, era la primera vez que esta incrementa el calor y el dolor al estar a lado de alguien. Gira lentamente para fijar su vista en los ojos grises de Dilan. - Tu quién eres?? - Pregunta Ángel agravando la voz, como si algo dentro suyo se preparara para luchar, pero esta persona que se encontraba frente suyo no demostraba intenciones de iniciar una pelea, su mirada era tan penetrante que podría decir que tenia intenciones de hipnotizarlo. - Soy Dilan Mieres, porque pareciera que te conozco??  - Dice Dilan intentando dar un paso pero vuelve a su lugar, sintiendo como latidos el ardor en su marca y su corazón latía rápidamente sin ninguna explicación. - Yo soy Ángel Crofs nunca te había visto, pero también creo conocerte  - Responde Ángel dando otro paso atrás, aunque Dilan no demostrara sorpresa por ese hecho. - Ángel?, nombre interesante...  Ambos sentían raro estar frente a frente porque no oían esas voces que hace unas horas los ordenaba para que hicieran daño a la otra persona, pero lo que ellos no podían ver ni oír es que Gab estaba luchando contra el ángel que estaba a un lado de Dilan, la pelea era a muerte, sus espadas rechinaban en el mundo no visual, ambos eran ángeles protegiendo a las personas que estaban conversando sin conocimiento alguno de lo que estaba sucediendo sobre sus cabezas. - Eres nuevo en la ciudad? - pregunta Ángel sin apartar la vista de la persona frente suyo. - Si, acabo de mudarme con mi madre... - Responde con el mismo tono a la pregunta. - Mmmmmm y necesitas ayuda para las lecciones que ya hemos dado?? - Si no fuera molestia podrías ayudarme?? - Dice Dilan forzando una sonrisa, quería averiguar todo sobre Ángel, y la mejor manera de hacerlo era tenerlo cerca, aunque esto implicara que su marca doliera constantemente. - Esta bien, mañana nos organizaremos para que estés al día  - Responde Ángel dando un paso atrás, mientras mas tiempo estaba frente a Dilan, mas sentía dolor en sus ojos y marca. Pero ambos no apartaban la vista de la otra persona. Quedaron en silencio un momento sin pestañear,pareciera como si estuvieran concursando de quién apartaba la vista primero perdería, un juego absurdo para lo que significaba la situación pero ninguna de las dos personas estaba dispuesta a perder. Averiguaré quién eres Dilan y la mejor manera de saberlo es teniéndote cerca, se que nunca te había visto pero algo dentro mío me dice que tienes algunas respuestas que necesito para saber exactamente que es lo que esta sucediendo. Ángel dando de nuevo otro paso atrás gira para continuar su camino, dejando a Dilan con la respiración agitada, sin siquiera haberse despedido. Esta fue la conversación más rara de mi vida, incluso recordando todo lo que  me ha estado sucediendo toda mi vida . . . . Mientras la pelea entre Gab y el otro ángel continuaba. Ángel debe morir!!!  - Decía con odio mientras intentaba golpeaba su espada contra la de Gab. No lo permitiré!! primero acabaré contigo  - Responde Gab haciendo un movimiento inesperado girando sobre su cuerpo logrando que de las manos de este ángel cayera su espada, antes de que pudiera volver a pronunciar palabra, Gab se apresura a hundir el filo de la espada en el pecho de este triunfando en la lucha. Apresúrate Ángel, ahora solo es este débil, debes cumplir tu misión - Pronuncia Gab antes de abrir sus alas y volar en lo alto. Ángel se encontraba caminando con el cuidado de siempre en dirección a su casa, ya estaba acostumbrado a fijarse en todos los detalles para mantenerse alejado de las personas que caminaban a un lado suyo al igual con las que se iba cruzando, en su mente aun mantenía la imagen de este chico de ojos grises, es la primera vez que encuentra alguien con esos colores y que fueran tan hechizantes, partiendo de sus ojos, Ángel fue recordando cada parte de su rostro, su piel tenía un brillo especial, pareciera como si se hubiera bronceado de forma tan equilibrada que no había diferencia en ninguna parte de su cuerpo, sus cejas eran gruesas y bien alineadas como los pastizales del campo que son guiadas por un fuerte viento yendo solo en una dirección, sus labios fácilmente tenían la forma de un corazón, carnosa y delicada, si, en ese momento Ángel sintió como su cuerpo empezó a acalorarse y sus ojos volvieron a arder, pero Dilan no se encontraba allí, acaso con solo pensar en él tendrá los mismo efectos que teniéndolo frente a sus ojos??.  Isabel la tía de Ángel se encontraba en la sala esperando a que llegara y le contara como fue su día, era una rutina que tenían ambos para que pueda estar al tanto de todo lo que le sucedía, pero el día de hoy Ángel no se detuvo para conversar con ella, se dirigió directamente a su habitación solo saludando de lejos, si su tía lo viera de cerca notaría que sus ojos han cambiado de color, y aun no lograba quitar de su mente a este chico peculiar. - Ángel, que sucede - Dice Isabel siguiéndolo hasta su dormitorio pero este cierra su puerta tras el con seguro. - Ángel! abre la puerta, que fue lo que paso?? tuviste algún problema. - Estoy agotado tía, podemos conversar  en un rato? me daré una ducha  - Responde Ángel desde el interior de su dormitorio mirándose al espejo intentando ocupar su mente en otra cosa. Dilan Mieres, nunca antes había oído de ti, pero... por qué haces que mis ojos duelan y cambien de color,  mi marca...  duele, por qué nací con esa marca?? . . . . - Ángel la cena esta lista!! - Grita Isabel desde la cocina. - Ya voy!!  - Responde el joven cerciorándose que sus ojos estén de color café y su semblante sea normal. Bajando por las escaleras lleva la vista hacia el comedor notando que la mesa ya estaba servida. - Por qué no me haz avisado tía para ayudarte?? - Pregunta Ángel haciendo un puchero adorable. - Es que haz dicho que estabas agotado, no quise molestarte, pero ya te sientes mejor?? - Pregunta su tía mirando insistente en su ojos que Ángel Intentaba esquivarlo. - Si, hoy tuvimos mucho que escribir, pero después de la ducha y descansar por un momento ya me siento bien - Que Bueno, entonces estas seguro que es solo cosas de estudio?? sabes que puedes contarme lo que sea - Responde de forma insistente. - Si lo se tía, mejor comamos que se enfriara la comida Ángel pensaba, no puede decirle todo lo que ha sucedido en la universidad, ni siquiera quería recordarlo para que no sintiera de nuevo sus ojos arder. Pero su tía no estaba muy contenta con la respuesta, sabía que algo estaba sucediendo, Ángel nunca se había comportado de esa forma, es mas cerrar su puerta con llave, era algo que estaba prohibido hacerlo, ya que constantemente su vida corría peligro. Si Ángel se pondrá raro no será mejor quitar las puertas de las habitaciones?? - Pensaba Isabel mientras se llevaba una cucharada de una rica sopa de fideos que había preparado, mientras tenía la mira puesta en el rostro de su sobrino que inclinaba la cabeza para que sus ojos no se encontraran.
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