_Per--perdóname Dilan...
Al decir estas palabras Ángel cae al suelo, cerrando los ojos queda inconsciente. Lo que tanto temía estaba ocurriendo, su misión era acabar con Dilan para que la maldad no fuera liberada en el mundo, pero no podía hacerlo aunque no lo demostraba, este chico de dulce ojos color gris se ha ganado su cariño a pesar de que sabía que eso era imposible, eran como el agua y el aceite, dos mundos totalmente diferentes, una vez que Dilan sepa su identidad estaba seguro que este haría todo por acabarlo, pero Ángel no quería luchar contra él, era la única persona que tenía a su lado, el solo hecho de pensar lo que iba a suceder sentía como un trago amargo pasaba por su interior mientras veía la mirada y sonrisa de Dilan.
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- Que es este lugar?? - Dice abriendo sus ojos encontrándose en lugar desconocido
- Ángel, debes prepararte - Responde un joven alto vestido de blanco.
- Gab?? - Pregunta reconociendo la voz del que le pedía que acabara con Dilan.
- Si señor - Dice asiendo una reverencia frente suyo.
- Pronto estarán aquí, debes tener tu espada preparada, todos lucharemos junto con usted. - Mientras Gab hablaba iban apareciendo mas ángeles con espadas en sus manos asiendo reverencia ante Ángel, haciendo que este los mirara con sorpresa.
- No lo voy a hacer!!
- Debe hacerlo su Padre, le otorgó esa misión...
- Gab no puedo matarlo...
- Debe hacer señor, nosotros lucharemos contra los caídos, usted solo luchara contra el Hijo, le cubriremos...
Mientras decía estas palabras el lugar se tornó tenso y se empezó a oscurecer haciendo notar la llegada de miles de sombras pero una era mayor que los demás, sus alas sobresalía de la multitud y sus ojosa brillaban a pesar de la distancia donde se encontraban.
- Dilan?? - Dice Ángel reconociéndolo, notando que sus ojos eran de otro color, ya no era esos tiernos y brilloso gris.
Gab levanta la mano haciendo que todo los ángeles que se encontraban en el lugar se alistaran para la batalla, mientras se posiciona a un costado de Ángel. Los caídos llegaban al lugar con palabras de maldiciones proclamando que acabarán con todos, Dilan se mantenía en silencio mientras llegaban hasta un punto, todos se burlaban de como acabarían con ellos, Ángel miraba con tristeza mientras que la mirada de Dilan se tornaba de odio, nunca antes lo había visto de esa forma, puede ser que este no lo recordara??, ese chico tierno que todo el tiempo decía no iba a lastimarlo que lo protegería ahora estaba frente suyo con la mirada penetrante y desafiantes que sin palabras decía que lo destruiría.
- Dilan....
- Prepárate para morir!! - Grita Dilan arrugando la nariz y frunciendo el ceño, desenfunda una espada de fuego, haciendo que todos los que se encontraban tras suyo gritaran anunciando que la batalla comenzaría.
Todos los ángeles al igual que Gab también desenfundaron sus espadas aceptando el duelo, Ángel no podía moverse, las palabras de Dilan sonaban con tanto odio, mientras que su corazón latía rápidamente, no quería atacarlo.
- Señor!! debe tomar su espada!! - Gritaba Gab mientras corría al frente al igual que los demás provocando un choque eléctrico al llegar a los caídos, sus espadas comenzaron a sonar con cada choque, para la tierra el cielo se nubló en un momento oscureciendo todo a su paso, en las nubes se veían rayos y relámpagos mientras cada espada de los ángeles chocaban contra los de los caídos.
Dilan comienza a dar pasos rápidos para ir hacía Ángel con gran ira, sostiene con sus dos manos su espada para atacarlo, Ángel levanta sus manos con violencia haciendo que ráfagas de vientos golpeara el cuerpo de Dilan deteniendo sus pasos pero este volvía y con mas ira en su mirada.
- Morirás!! - Gritaba Dilan mientras luchaba por agilizar sus pasos, su mirada cada vez se tornaba mas de odio.
- Dilan, por favor... no lo hagas!! - Gritaba Ángel volviendo a agitar la mano para detenerlo , pero este lo esquiva y toma impulso para dar un salto llevando la punta de su espada al cuerpo de Ángel.
- Dilan!! no!!! - Grita desenfundando una espada de color blanca que generaba llamas color azul para detener el golpe de la espada provocando un gran sonido en todo el espacio. Los demás ángeles seguía luchando, muchos iban muriendo en manos de los caídos al igual que estos, Gab se encontraba rodeado de varios que lo atacaban intentando cortarle sus alas para debilitarlo, pero este luchaba como un gran general, Gab era el ángel mas fuerte luego de Ángel, que a pesar de que toda su vida estuviera oculto como un humano.
- Dilan, detente!! - Grita Ángel mientras esquivaba todos sus ataques.
- Dilan esta muerto!! y tu también lo estarás!! - Responde con ira, atacando con más fuerza.
Todas las personas en la tierra desde cualquier punto miraban al cielo, nunca antes esta se había oscurecido de esa forma, incluso en las noches mas profundas, no había sucedido que la oscuridad cubriera a toda la tierra al mismo tiempo, de las nubes negras se veían fuertes rayos que chocaban entre ellas provocando ruidos que las personas debían cubrirse los oídos, aunque buscaran donde protegerse, no había escapatoria, el cielo parecía caerse, y cuando eso sucediera todos estarían muertos, en la tierra había un hombre que tenía noción de lo que estaba sucediendo, rogando al cielo queda de rodillas.
- Ángel, tu puedes hacerlo...
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- Basta Dilan!! yo no te mataré!!
- Entonces muere!! - Los ataques de Dilan cada vez eran mas fuertes, Ángel solo los esquivaba, su corazón no le permitía atacar al chico, aunque esos ya no eran sus ojos, aun era Dilan, el jovencito que lo hacía reír, el que aunque lo alejaba aun volvía cada día para prepararle todas esas ricas comidas, quizás si este no insistía, él hubiera querido morir luego de la muerte de su tía, pero se ha vuelto alguien muy importante para él, todos esos recuerdos de los días con él le venía a la mente mientras lágrimas caían de sus ojos.
- Te amo Dilan...