Suspenso

2765 Words
Ahí, estaba mi hermano, mientras Annel y él estaban analizando de igual forma las informaciones que había en la computadora. Estos me miraron un poco serios y yo estaba confundida por ello. —¿Qué pasa? —Dije confundida. —Pues… tenemos que hablar. Estaba en suspenso por lo que estaba pasando, mi hermanito estaba mirándome raro, no sabía que carajos iba a pasar, y siento que todo esto está yendo demasiado rápido. —¿Qué pasa? ¡Solo dime! Este suspenso no lo voy entendiendo… —Le exigí con demanda. Los segundos pasaban lentamente, pues, a la espera de esta respuesta, todos estaban expectantes a Jhosep. No le voy entendiendo nada. —Encontramos un dato muy interesante por no decirlo, perturbador. Debes tener cuidado. Había un código morse registrado en esos archivos que claramente indican un mensaje. —dijo Jhosep preocupado. —¿y que decía el mensaje? —Dije confundida. —Andrey estaba hablando con una persona internacional para poder comerciarte. Debes tener cuidado —Dijo Annel —Y si, antes de que me saltes de que soy vampiro, yo puedo con esto, esas son patrañas. A lo que no somos inmunes es a las decapitaciones y mutilaciones, no sabemos de qué este loco es capaz. —Nos dimos cuenta en el Cibao que él se disfraza, como todos, como una persona “buena y capaz” pero la verdad es que no, es una basura, hasta revisamos su historial médico, él simplemente necesitaba urgente un psiquiatra. —Dijo Annel. Le voy entendiendo al asunto. —Esta noche tengo una cena con él y su hija, ¿Qué tengo que hacer? —Dije seria. —Infíltrate lo más que puedas, gana su confianza, recolecta pruebas suficientes y… listo —dijo Vicente —Creo que es lo único que puedes hacer. Nosotros nos encargamos del resto. Estuve meditando en todo esto y aunque sea amante de Andrey y novia de Ashley… no creo que ganare su confianza tan rápido. Eso es un juego que promete mucho, y aunque en este momento solo pienso en estar haciendo boberías, no puedo obviar la responsabilidad que tengo. —Mientras hagamos esto rápido mejor, mira como hemos progresado gracias a ti —Dijo Scarlette. —Solo… denme tiempo… por favor —Dije sin pensarlo mucho —Son muchas cosas en mente —me reí. —Por favor, Danna, no seas chistosa —Dijo Vicente y se empezó a reír. —Espera… —Se detuvo —¿Enserio te estas enamorando de la chica? —Ah… no —Negué rápidamente. —Cállate quieres, descansare un poco y luego iré a mi misión. Fui a mi habitación y me senté en la cama. Todo esto ha pasado en una semana joder. Es muy rápido el pasar de las misiones y sinceramente, no sé porque ahora es diferente. ¿Será porque un loco maniático me quiere vender? Ni lo digo. De hecho es una buena idea. ¿Por qué no me infiltro como una de sus mercancías? ¡Es un buen plan! Así terminamos de una vez con esta misión. Bueno, suena descabellado. ¿Qué es la vida sin un poco de riesgo? Sonreí ante esta idea y en ese momento llego Jhosep, el estaba arrinconado en la puerta, parecía indeciso de lo que me iba a decir. Conocía esa carita de indeciso, ya que siempre lo hacía desde pequeño para pedirme algo importante. —¿Qué deseas? —dije mirándolo. —¿Podemos ir a un lugar juntos antes de que me vaya? —se rascó la cabeza —es que… ya sabes, me iré hoy y justo te dejare en la boca del lobo y pues hay que pasar tiempo como hermanos. —Tu y tus cursilerías que me encantan —me reí —vamos. Creo saber a dónde iremos. Me levanté de ahí, y salimos de la casa. Ahí empezamos a caminar bajo la luz del sol, que justamente veíamos a todos quejarse de tanto calor que hay pero nosotros estábamos normales, nuestra temperatura no varía, es neutra. La gente mira a Jhosep como si vieran a un fantasma, se sorprenden de que use una chaqueta de cuero en pleno sol de las 12. Parece una celebridad el condenado. Su cabello verde oscuro estaba brillante y no podía evitar sentirme fascinada por este, me encanta. Su cabello es una obra de arte. Caminamos en dirección al sur, rumbo a las matas de coco que estaban en las grandes fincas. Justo ya sabía a dónde encaminaba esto. Y es que todo esto antes eran caminos, vivían gente por acá, estaba lleno de vida, ahora son puros matorrales y todo sembrado en cada costado. Si supieran las tantas vidas que han muerto acá, se hubieran ido y dejarían esto desolado. Pero que bueno que lo llenaron de vida, así deja de recordarme a un triste cementerio. Íbamos rumbo a un arroyo oculto entre todos estos matorrales, en ese arroyo era donde hace varias décadas venía a lavar ropa y cantaba con alegría con mi abuela taita. Este camino, me trae bastantes recuerdos. Pero no estaba preparada para derramar emociones otra vez. —Pues. Teníamos varios meses ya que no te visitamos taita—dijo Jhosep mirando a una piedra debajo de un árbol. Ahí enterramos a nuestra abuela. Cómo dije, este lugar solía ser un lugar transitable y aquí estaba la primera casa de ella. La casa donde nació, y dónde quiso ser enterrada. No era momento de recordar aquello. —Ya han pasado tantas décadas, pero aún no me olvidó de tu voz —dije sonriendo, sentándome al lado de esa piedra. Aquí veníamos a hablar de todo lo que hacíamos, nuestros planes futuros, de como nos sentíamos. Y de paso, es algo terapéutico. Creo que debería de ir a un terapeuta a tratar mi adicción al sexo, pero… ese es otro tema. —Sabes taita, estoy ahora de encubierto siendo policía, es lo máximo, ayude a varias personas que necesitaban mi ayuda y pues hasta me infiltre en la banda enemiga. Pero muchos inocentes me tenían miedo, ya que la policía en estos momentos no es confiable. —dijo Jhosep apenado. —Pues yo… tengo una novia, quien lo diría, de seguro me decapitarías si estuvieras aquí. Es bonita, te encantaría conocerla. Estoy siendo parte importante en una misión y solo ha pasado una semana, es una locura  —me reí. —Jhosep se va de una vez y no quiero, es injusto. —Yo no quiero que nada te pase —dijo mirándome. —con la chica que estás… ¿es buena? —Si, debiera de presentártela algún momento, lastima que lo nuestro durará poco, es una buena chica, pero el padre… ya sabes, es Andrey. —¿Otro rollo Romeo y Julieta? —se río. —Es tan común que me da miedo que me pase —se río —¿En serio la amas? —No lo sé, tendría que analizarlo después. —dije pensativa —apenas tenemos unos días. —Esperemos que sea algo bueno… ya sabes, lo tuyo con José no se pudo dar y ahora te veo con la misma chispa y mirada de enamorada, no quiero que pierdas eso. No podía creer lo que decía Jhosep. —¿Me estás diciendo que siga con la hija del mafioso? Si sabes que eso será peligroso —dije irónica. —solo lucha por tus sueños y esas weas —dijo riéndose. —solo quiero verte feliz. Tantos años de ser vampiros tiene que valer en algo. —que cosas dices Jhosep, bueno, veremos como va el asunto —dije riéndome. Es que no entiendo, no puedo creer que haya pasado por la cabeza de él decirme que siga con ella. Bueno, tendré que hacerle caso quizás. Jhosep por lo general es apoyador de ideas y un dulce chico, supongo que da voto al nombre del amor. Eso creo. Seguimos por un tiempo hablando sobre nosotros hasta que Ashley me llamó, estaba esperándome para maquillarme e irnos juntas. Tuve una idea. —Jhosep… ¿…¿Quieres conocer a mi chica? —Dije entusiasmada —Solo serán unos minutos —le propuse. —¿Nos vamos corriendo? —dijo emocionado. —Si, pero procura que no nos vean —me reí.   —¿De verdad? —se sorprendió. —Si vamos, te guio en el camino— Dije y empezamos a correr. // Ashley estaba en la habitación de arriba mientras yo estaba en la planta baja con Joseph. Vamos a ver cómo le es conocer a mi hermanito. —Valeria dime porque no su… —Dijo bajando las escaleras y se sorprendió a ver a mi hermano —¿Quién es el? —Es mi hermano, míralo, se llama Jhosep —Dije emocionada. —Hola cuñado, encantada de conocerte —Dijo sorprendida Ella lo miro sonrojada y lo abrazo. —Bueno si, soy tu cuñado. —Se rio Jhosep —Estoy encantado de conocerte. Bueno, al menos se están llevando bien. Eso es algo buenísimo. —Y bien, ¿Te quedas a comer o algo? —dijo nerviosa. —No, las dejaré solas porque tengo que irme a trabajar —dijo Jhosep rascándose la cabeza. Hubo un mini silencio incómodo, así que decidí despedirme de Jhosep, para seguir con el plan y las investigaciones. Nos dejamos en claro que nos contactaríamos más tarde y luego, complementaríamos las informaciones. Extrañaré a Jhosep, no solemos estar tanto tiempo separados. —¿Tu hermano es un supermodelo acaso? Es muy lindo —dijo sorprendida —al igual que tú. —Es lindo pero que te digo ¿Considerarlo supermodelo? Ah por favor —me reí. —Y bien ¿lista para la ocasión? —Cambié de tema. Ella asintió emocionada, yo solamente me reí. Subimos las escaleras y una vez llegado a la habitación nos besamos apasionadamente por un momento. Disfrutaba de sus besos y su dulce sincronía. Es maravillosa. —Entonces —dijo sonrojada —Este vestido creo que es adecuado para la ocasión, es un vestido azulado hasta las rodillas pero te hace un cuerpazo de infarto querida —dijo imitando la voz de un vendedor. Ambas nos reímos y empezamos a vestirnos. ¿Cuál será la reacción de Andrey a esto? ¿Seguirá con sus locuras porque estoy con su hija? A ver qué pedo sacamos de este asunto. Nos vestimos y nos montamos en el que de seguro es el carro de ella. No sé cómo me comportaré en esta situación y bueno, solo hago suspirar. —Estas temblando, relájate, solo es una cena —Dijo Ashley riéndose. Bueno, tu no sabes el trasfondo de mi nerviosismo. En esto caigo en las siguientes palabras: ¿Qué será de cuando termine la misión? ¿Estaré con ella? ¿Me odiará por arrestar a su padre? Me da un mal sabor de boca, pero es normal, no debo de encariñarme demasiado con ella. Al fin, llegamos. Llegamos a la casa donde me había acostado con Andrey ya siendo el anochecer. Las luces de la casa estaban encendidas y no podía evitar reírme por ello. Dante estaba afuera y justo cuando me vio se sorprendió bastante. No eres el único sorprendido. —Buenas noches, señoritas —Dijo caballerosamente —Su padre la espera, señorita Ashley —Se refirió a ella. —Buenas Dante, eres un amor —Dijo abrazándolo. Él aun me miraba confundido. Yo solo me encogí de hombros. Seguimos caminando hacia la casa, el vestido rosa pastel de Ashley me hacia querer abrazarla porque se veía muy tierna, pero debía de mantener la calma. En ese momento vi la mesa ya puesta y solo faltaban las comidas, Andrey estaba de espaldas hablando con un hombre. Miré bien a ese hombre, era uno de los 5 que estaban en el balneario esa noche. Puede que sea cómplice de algo. Tendré que investigarlo. —Hola papi —Dijo Ashley yendo a abrazarlo. El hombre me miro y se fue para dentro de la casa. —¡Oh! ¡hola! —Se volteo y cambio su cara justo al verme, estaba sorprendido —¿Qué haces aquí? —Dijo refiriéndose a mí. Ashley nos miró confundida. —Papi ella es mi novia pero… ¿ustedes se conocen? —Dijo aún más confundida, —Si… yo, trabajo en la banca y ya sabes, una que otra vez lo he visto —Dije rápidamente tratando de que Andrey me siga el rollo. —Si hija, vaya, me sorprendes cada día, tienes a una bonita novia —Dijo riéndose nervioso. —Okay, esta situación fue rara, pero bueno, vamos a comer muero de hambre —Dijo y me mando a sentarme a su lado. Andrey me miraba con cierto morbo y pues, no podía negar que la situación estaba más que rara y me siento mal por Ashley, pero es una misión que le podemos hacer. —Y bien ¿Cómo se conocieron?  —Dijo al sentarse. —En su trabajo —Respondió Ashley —Tuvimos una cita y pues, fue amor instantáneo. —Ya veo —Dijo mirándome confundido. —Y pues. Aunque no seamos una pareja convencional —Dije agarrando la mano de Ashley —Yo la amo muchísimo. Me enamore perdidamente de ella. —Me sonroje. Eso ultimo no fue fingido. ¿Qué rayos me pasa? // Disfrutamos de una amena cena, fue una cena exquisita. No puedo negar que me encanto. Estuve muy cómoda. Tanto Andrey como Ashley son buenos conversadores y estuvimos hablando de muchas cosas variadas. Ashley pidió un permiso para ir al baño y solo basto que ella diera una pequeña vuelta para de una vez Andrey mirarme como si de una presa se tratase. —Entonces vienes y te acuestas conmigo y da la casualidad de que eres novia de mi hija… —Dijo y le interrumpí. —El mundo es bastante pequeño querido Andrey —Dije mirándolo con una gran sonrisa. —Tampoco te mencione que soy bisexual, creo que la situación es bastante cómica a mi vista. —Seguirás siendo mía aunque estes con mi hija, eso no cambiará y no te vas a negar a ello —Dijo en un tono posesivo —Cuando quiera te voy a tener. Vaya, él se empeña en demostrar que es un machista de mierda, ¿en serio? —¿Te causará morbo que te llame suegrito? —Dije cómica y él se sorprendió con mi pregunta capciosa. —Eres una caja de sorpresas Rebeca. —Dijo sorprendido. Ashley venia ya del baño y el cambio rápidamente de tema —Y como te decía, eres parte de la familia, así que te trataré como parte de ella. —Muchas gracias —respondí con ganas. —Aww, que dulce que ya se estén tratando —Dijo Ashley emocionada. Oh, Ashley, si supieras. Terminada la velada, Andrey buscaba en todo momento tocarme al menos o tener un momento a solas, pero no, por hoy no seria de él, seria de Ashley. Y dado por terminado esto, decidí hacer otra investigación de esta casa para mañana, cuando venga a cenar con él mismo. Salimos de la casa, despidiéndome de todos y yéndome con mi novia feliz. Una felicidad que me abundaba solo por tener a Ashley a mi lado, ella en este momento es mi prioridad. // Llegamos a la casa y Ashley me agarró desperada de la cintura mientras yo buscaba sus labios, esto fue una lucha más o menos contradictoria. No podemos negar que ambas extrañábamos nuestros besos. La bese con pasión mientras ella hacia lo mismo, me arrojó al sofá, otra vez, mientras ahora nos comíamos nuestras bocas, era una sensación más que indescriptible, satisfactoria. Sus besos me causan placer y bienestar porque libero oxitocina, también conocida como la hormona del amor, por eso siento que vuelo o las famosas “maripositas en el estómago”.  Así me siento yo ahora ante tal muestra de amor. Sus besos pasan de ser pasionales a dulces y tiernos, sus besos son miel a mi paladar. Y sin más que decir, me entrego por completo a ella. —Me enamore de ti —Dijo interrumpiendo nuestros besos. —Y yo, de ti, estoy locamente enamorada —Dije mirándola con amor. —No dejas de andar por mi cabeza desde que nos conocimos. —Dijo acostándose en mi pecho. —Y cuando nos dimos nuestro primer beso, fue como una explosión en mi mente diciéndome que estamos conectadas Valeria. —Dijo mirándome con deseo. Me dejé llevar de sus labios y lo disfruté como nunca.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD