MARKUS > Era la frase que había tenido que pronunciar durante todo el día después de haber salido de su oficina. Porque sí, me había tomado todo el día hacerme la idea o al menos empezar asimilarla. Y digamos que la compañía que tuve todo el día, no ayudó. Antón se pasó todo el tiempo haciendo bromas y burlándose en mi cara de lo aterrado que me encontraba. –Markus Dorrance cambiando pañales. Tío, ¿Cuándo tuvimos alguna platica sobre bebés? ¡Nunca! – me había dicho mientras se llevaba la cerveza a los labios. Y la verdad era que nunca me había planteado la idea de ser papá, j***r. Papá, era una palabra muy grande, mucha responsabilidad, mucho amor que dar. Dios, era demasiado para mí. Siempre había admirado a mi padre por el gran talento que había tenido por educarnos, sin menospr

