GABRIELA Me quede inmóvil mientras veía el coche de Markus salir de la mansión, no voy a negar que haberlo besado ha causado más sentimientos de los que creí tener. Y ahora me sentí mal. Me sentí mal porque al haberlo besado no sentí culpa por lo que tuve con Erick, porque no me importó el engaño y mi relación pasada, solamente tuve mente para él, para Markus. No podía enamorarme y menos de él. Simplemente no podría ser. Negué con la cabeza y vi otro coche entrar en casa, era el coche de Jean. Mi amiga bajó de él y se despidió de su novio, luego corrió hasta mi lado y juntas vimos alejarse de casa. –Así que se besaron– dijo Gema y asentí lentamente, puse mis tacones en el suelo y me los puse. –Y ahora siento que me he enamorado. –¿Y dónde está lo malo? –Que lo hice de Markus Dorr

