Hay eventos que podemos ignorar, suceden frente a nuestros ojos, sabemos que existen, que están allí, pero somos capaces de olvidar hasta que llega el momento en que se queda en nuestro camino para que finalmente lo afrontemos. Siempre se puede ignorar aquello a lo que no te quieres enfrentar, es sencillo, el problema viene después cuando las situaciones se complican mucho más de lo que deberían por todo el tiempo que dejaste pasar. Al final del camino deberás enfrentarte a las situaciones, será difícil, pero es mejor enfrentarlo como un adulto y no que te golpeen en el rostro para que abras los ojos. Es parte inevitable de la vida que las responsabilidades lleguen para quedarse. Cristian se levantó animado y bastante contento, era una mañana alegre porque Cary había decidido darle una op

