Azúl —¿Qué desean ordenar señores?— nos pregunta el mesero. —Yo quiero un risotto, acompañado del mejor vino que tengan— dijo Ariel. —Lo mismo para mí— dije, era una buena opción. —En un momento les traigo su orden. Sonreí. Después de unos minutos el mesero nos trajo la orden. Empezamos a servirnos mientras teníamos una amena conversación. —Opino no deberías beber, vas a conducir— le digo mientras tomo un poco de agua. —Tranquilo, es solo una copa, después de todo debo llevar a casa sano y salvo. —Casa— digo vagando en mis pensamientos. —¿Cómo?— preguntó confundido. —Casa. Es raro, confuso, soy tan joven, sin embargo, estoy casado y tengo una linda casa en la playa— digo un poco triste. —También soy joven— dijo para hacerme reír. Y reí. —Lo se, es solo que no imaginaba una v

