— NO NO NO Y MIL VECES NO — dijo June a su mejor amigo Kenny. Ellos se conocían desde el colegio, junto a su marido Ronnie, y el amigo de éste Taylor. En ese momento Juju llegaba del colegio. Entró con sus rizos saltando, el pelo ondulaba sobre su espalda. En el último año se había desarrollado más aunque seguía estilizada. Se estaba transformando en una belleza, de cabello castaño y ojos grises. La chica llevaba casi de uniforme la camiseta gigante del equipo de football que entrenaba su hermano Ronnie, los Cowboys de Dallas, se acercó y tomó una manzana de la isla de la cocina -donde había una fuente de frutas-. — Noto cierta vibra rara aquí, ¿qué pasa? ¿porqué decías que no June? ¿no a qué? — preguntó mordiendo la fruta de manera despreocupada. Pero sin perder su habitual curiosida

