LUCA Me ajusto los gemelos por décima vez, mientras observo el amanecer deslizarse sobre los terrenos de la propiedad a través de las ventanas a prueba de balas de mi suite de invitados. El cielo pasa del n***o al púrpura y al dorado pálido, tiñendo los cuidados jardines con una luz suave. En doce horas comenzará la subasta. En catorce horas, o todos serán libres o... No me permito terminar ese pensamiento. No hay “o”. El fracaso no es una opción. No con la vida de Lira en juego. Mi teléfono vibra. Julio: Equipos en posición. Irlandeses cubriendo la entrada norte. Nuestros hombres en el sur y el este. Esperando su señal. Escribo la confirmación, con los dedos firmes a pesar de la ansiedad que ya zumba en mis venas. Todo está en su lugar: rutas de extracción mapeadas, patrones de

