POV JULEN
No quería volver pero terminé aquí, el bar de siempre, este rincón que fue mi refugio durante años, me prometí dejar atrás este lugar, pero después de lo de mi padre… no me quedaban fuerzas para cumplir promesas, pedí un whisky doble y ni lo saboreé, quemó y eso era suficiente, no podía explicar cómo me sentía, como me dolía recordar lo que pasé, pero no tenía otra opción, estaba tan solo como siempre estuve
—¿Y yo que pensé que estabas muerto o viviendo en otro país?— una voz familiar me sacó del trance, levanté la vista, ahí estaba Gabo, el único que alguna vez supo lo que Amanda me hacía pasar, su sonrisa era la misma de siempre ladeada, como si quisiera consolarme, o tal vez así lo veía yo.
—Mira nada más— respondí con una risa amarga —El tiempo no te quitó la costumbre de meterte en mis peores noches— le dije entre broma y no...
—No me digas que todavía sigues contando copas en lugar de soluciones amigo— me dijo con una sonrisa de resignación, una de ya imagino lo que te pasa
Me encogí de hombros —Las copas no juzgan—
Gabo se sentó frente a mí, sin pedir permiso —Pero tampoco arreglan nada, creí que por eso te habías alejado ¿que ha sido de tu vida hermano?— lo miré, queriendo responder con sarcasmo, pero lo que salió fue un suspiro cargado de cansancio.
—Pues.. mi vida es un asco y hoy no vine a arreglar nada, vine a olvidar amigo—
—¿A olvidar qué?— preguntó, serio.
Me quedé callado, el rostro de mi padre apareció en mi mente, con esos ojos cansados suplicándome algo que Amanda no me dejó escuchar —Todo, huí de aquí como un cobarde, creyendo que todo iba a quedar atrás y ya vez.. el pasado me persigue— fue lo único que pude decir antes de vaciar otro vaso, como en los viejos tiempos el no me dejó solo, la conversación siguió, entre bromas y verdades amargas, Gabo trataba de sacarme de la espiral, pero yo no quería salir, quería hundirme, la música subió, las risas en otras mesas me resultaban lejanas y poco a poco, el alcohol ganó.
POV EMILIA
No esperaba encontrarme con él, ni siquiera era parte del plan de la noche, solo había ido al bar con Maya y Stw para relajarnos después de tanto papeleo pero ahí estaba Julen, pero no era el Julen seguro que había visto hace años, era un hombre visiblemente roto, doblado sobre la mesa con la mirada perdida en un vaso vacío.
—¿Ese no es…?— preguntó Maya, entre sorprendida y molesta.
—Sí, es él— respondí en un susurro
—¿Quien? oh ya veo— Stw chasqueó la lengua —Deberíamos irnos, no tenemos por qué meternos en eso ahora—
Pero yo no pude, algo me apretó el pecho, quizá porque sabía lo que era estar en el fondo y ser la burla, tocar la ruina con las manos o tal vez porque aunque no quisiera admitirlo, en su cara todavía veía rastros de la familia que me había quitado todo.
Me acerqué —Julen— llamé despacio.
Él levantó la cabeza con dificultad, sus ojos estaban vidriosos y gracias a Dios no me reconoció pero soltó una risa hueca —vaya, los angeles están cayendo, pero estás en el lugar incorrecto nena, estoy mald¡to, no soy bueno para nadie—
—Ni en tus sueños— respondí, intentando sonar firme
Gabriel que estaba a su lado, me miró con curiosidad —¿Quién eres tú?—
—Una conocida— no iba a dar más detalles.
Julen tambaleó al ponerse de pie —Deberías irte, yo.. ya me voy— dijo
—Bien, iré contigo y no aceptare un no como respuesta— lo sostuve del brazo antes de que cayera —Es sentido común, no puedo dejar que algo te pase—
—Gracias a Dios— intervino Gabo, aunque en sus ojos vi alivio —Si puedes sacarlo de aquí, hazlo, yo no lograré convencerlo—
Maya bufó detrás de mí —Em creo que esto no es buena idea—
—Lo sé— admití, mientras ayudaba a Julen a caminar —Pero no voy a dejarlo así—
Stw rodó los ojos —Esto va a traer problemas, lo presiento— y probablemente tenía razón, pero aun así lo saqué de allí con la ayuda de mis amigos y lo llevamos hasta el hotel más cercano, en la entrada, Julen murmuraba incoherencias, su peso era un desafío, pero no lo solté, no podía...
POV LIAM
El bar del hotel estaba tranquilo esa noche, es un lugar raro para una cita con el inversor pero Andrew hablaba de números, gráficas y mercados y yo asentía aunque la verdad no estaba prestando atención, mi cabeza estaba en otro lado, siempre lo estaba últimamente, Emma no salía de mi cabeza
—Liam, ¿me escuchas?— Andrew chasqueó los dedos frente a mí.
—Sí, claro— respondí
Él suspiró —Estás ido— me dijo y fue cuando me di cuenta que el hombre con el que nos reunimos ya se había ido y antes de que pudiera inventar una excusa, vi algo por el rabillo del ojo, alguien entrando por la puerta lateral, era Julen tambaleante borracho y no estaba solo, lo acompañaba… Emilia, sosteniéndolo como si le importara, sentí un golpe en el estómago ¿Por qué demonios me molestaba tanto? Emilia no era nada para mí, ni siquiera la conocía bien, pero la escena… Dios, la escena era demasiado parecida a las fotos de Emma entrando a casa de Julen y el pasado regresó como un cuchillo.
—¿Liam?— Andy notó mi expresión pero no respondí, me quedé mirando cómo entraban, cómo ella pedía una habitación, cómo insistía en cargar con él y cada segundo aumentaba ese fuego en mi pecho.
—¿Qué pasa?— preguntó Andrew, siguiéndome la mirada.
—Nada— mentí apretando la mandíbula, pero no era para nada cierto eran celos, eran ganas de arrancar a Julen de sus brazos, era rabia sin sentido
Andrew me observó en silencio, y luego murmuró —No sé que está pasando en esa cabeza y de verdad no quiero ni siquiera pensarlo pero lo que acabo de ver en tus ojos no lo había visto en años...— dijo
—No digas pendejadas Andy, no es lo que estás pensando— repliqué
—Yo no he dicho nada— levantó las manos en señal de inocencia
—¿Por qué regresó? ¿a qué diablos vino?— dije entre dientes
—No dejes que te afecte amigo ¿qué más te da?— No supe qué contestar, solo tragué saliva y desvié la mirada mientras Emilia desaparecía con Julen por el pasillo del hotel y yo… yo me quedé con una certeza, algo iba a romperse pronto y estaba muy cerca de la cara de Julen.. la noche se había arruinado para mí así que me fui a mi departamento con la cabeza hecha un lío ¿por qué me molestó tanto verlos juntos? lo peor de todo es que no pude sacar de mi cabeza a Emilia y peor está noche en particular me hacía tanta falta saber de Emma ¿Qué hiciste de tu vida ojitos bonitos? me sorprendí a mi mismo recordando ese tonto apodo que le puse hace años, al salir de la ducha y ver este tatuaje que no he podido borrar de mi cuerpo... lo seque con el mismo cuidado de siempre y una lágrima rodó por mi mejilla, ya no puedo seguir así necesito cerrar esa etapa, pero no sé cómo diablos hacerlo ..