POV LIAM
Busque a Julen por todos lados y no pude encontrarlo así que solo quedaba una posibilidad, pero no estaba seguro.. regrese a la casa Duarte un pequeño establo al borde del rancho viejo, el mismo donde ambos pasamos la infancia, Julen estaba arrodillado, arreglando la cerca con una naturalidad que me irritó
—Vaya— dije con voz fría —nunca imaginé verte de nuevo por aquí—
Julen alzó la mirada sin sorpresa con ese aire cansado pero desafiante que siempre lo caracterizaba —Yo tampoco imaginé que me buscarías— respondió limpiándose el sudor del cuello con la manga.
Di un paso hacia el con los brazos cruzados —Quiero respuestas Julen y no te atrevas a mentirme—
—¿Respuestas?— repitió Julen con una media sonrisa amarga —¿Ahora te interesan? mas de cuatro años después, cuando ya arrasaste con todo lo que te importaba— se atrevió a reclamarme
—No empieces con tus pendejadas y solo dime la verdad ¿Por qué lo hiciste?—
Julen me miró confundido —¿Por qué hice qué?—
—¡No te hagas el idi¡ota!— gruñí perdiendo el control —Las fotos, los mensajes, tú con Emma… ¡Todo! ¡Habla de una mald¡ta vez—
El nombre de Emma cayó como un golpe entre los dos, Julen se quedó quieto con la mandíbula tensa —¿Sigues creyendo esa basura?— dijo finalmente
Me reí sin humor —Lo vi con mis propios ojos pendejo—
Julen negó despacio acercándose un paso —No Liam lo viste con los ojos de Amanda—
El silencio se hizo denso casi irrespirable —¿Qué demonios estás diciendo?— susurré sin saber si realmente quería escuchar la respuesta
Julen bajó la voz y con la mirada firme me dijo —Tu madre manipuló todo las fotos, los mensajes, las llamadas… todo fue un montaje para destruir a Emma y sacarme del medio— lo observé sin moverme intentando procesar cada palabra y el siguió —Yo jamás toqué a Emma, ni una sola vez, pero Amanda necesitaba una razón para separarte de ella y me usó, como siempre lo ha hecho—
fruncí el ceño —Eso no tiene sentido mamá no haría algo así— le aclaré
—Claro que lo haría— Julen levantó la voz iracundo —Lo hizo Liam y después de eso me hizo firmar mi renuncia, me echó del rancho y me juró que se encargaría de arruinarme… y a Emma también si yo te decía algo, pero no le tengo miedo ahora.. ya no—
Sentí un nudo en la garganta, el recuerdo de mi madre elegante y fría exigiéndome que me olvidara de “esa chica pasada de peso que me distraía y no estaba a mi nivel” me atravesó la mente.
—Estás mintiendo— mi voz sonó débil más como un intento de convencerme a mi mismo que era una acusación tonta
Julen negó con la cabeza —No hermano, pero entiendo que necesites creerlo—
—¿Por qué no me lo dijiste antes?— pregunté aun incrédulo
—Porque no me hubieras escuchado, porque jamas te diste cuenta de todo lo que me hacía, siempre fuiste el hijo consentido para ella, a pesar de tu larga lista de imprudencias siempre fui yo el que sufrió las consecuencias ¿como ibas a notar lo mal que me trataba?— me miró a los ojos sin rastro de odio —Estabas demasiado ocupado tratando de ser el hijo perfecto para ella y solo preocupandote por ti—
Retrocedí un paso, las palabras me golpearon con fuerza, sentí rabia, vergüenza… y miedo —No lo entiendo… si todo eso fue un plan de mamá, ¿por qué Emma se fue sin decir nada?—
Julen bajó la mirada —¡Porque no le diste tiempo de explicar nada! Amanda la destruyó ¡ella te amaba! tú la crucificaste sin darle una oportunidad—
Apreté los puños —¡Cállate! Yo los vi.. traía la misma ropa de cuando la deje en su casa— escupí con rabia
—¿La amabas verdad? eres más ibec¡l de lo que pensé— aseguró Julen con tristeza —Ella fue a mi apartamento por que yo se lo pedí, pero ese día tomé de mas y cuando ella llegó, solo me ayudó a llegar al sofá ¡no pude decirle nada! No logré advertirle— se quebró —haz algo con eso Liam, porque tu madre no va a parar hasta lograr lo que queria desde el principio y si no lo crees, habla con papá, el lo sabe todo—
Lo miré desconcertado —¿Que estas diciendo?—
Julen sonrió de lado —Fue papá quien me ayudó a alejarme de aquí y me dió dinero para abrir mi firma, pero casualmente enfermó semanas después ¡estoy seguro que esa mujer le hizo algo! Pero de nuevo jamas me vas a creer—
Eso me cayó como un golpe seco sentí que el aire se me iba —¿como puedes siquiera pensar eso? ¡es nuestra madre con un demonio!— grité
—Eso se le olvidó a ella Liam ¡A ELLA! en cada grito, cada golpe que me daba— dijo con los ojos llenos de lágrimas —el unico que no lo ha visto eres tu hermanito— sentí un escalofrío, sin decir más tomó sus cosas —ya te lo dije todo Liam, ahora depende de ti y como no puedes preguntarle a Emma, podrías empezar con Leonor— y se marchó.
Me quedé allí solo bajo el sol que empezaba a caer, la soledad y el silencio me envolvieron mientras una verdad incómoda y dolorosa empezaba a clavarse en mi mente pero no quería creerla, no hasta que encontrara alguna prueba, por que mi madre siempre fue amorosa y ahora solo sabía que por primera vez en la vida, mi madre ya no era la voz en la que confiaba, cada palabra parecía encajarse en mi pecho yo me quedé ahí medio perdido, sin saber qué sentir primero, ira o culpa… todo al mismo tiempo.
—No puede ser…— me dije, con la voz tan baja que casi me daba miedo escucharla, recordé el día del altar, cómo la dejé plantada pensando que me había engañado con Julen y todo había sido un maldito montaje de mi madre. Amanda había armado todo para separarnos… y yo, sin darme cuenta, había destruido lo único que de verdad me importaba, no podía quedarme ahí, tenía que hablar con alguien que supiera la verdad de primera mano y solo había una opción... Leonor, por qué Maya no iba a decirme un carajo.
Tomé el auto sin pensar mucho en nada más que en llegar, cada minuto que pasaba era un minuto más de culpa, y eso me quemaba por dentro, cuando llegué a la casa donde Emma había vivido me dio un escalofrío, todo seguía igual, solo que yo ya no era el mismo.
Leonor abrió la puerta antes de que pudiera tocar, su cara reflejaba sorpresa, pero también firmeza —Liam…— dijo —No esperaba verte por aquí ¿Estás perdido?— dijo con disgusto
—Necesito hablar… sobre Emma— dije, mi voz sonaba temblorosa y no me gustaba cómo sonaba
—Sobre Emma…— repitió cruzándose de brazos —¿No te parece que es algo tarde? ¿Que quieres saber?—
Di un paso hacia adelante intentando sonar seguro pero todo se me hacía un nudo en la garganta —Quiero entender todo… lo que pasó aquel día… todo— traté de decir pero se me quebró la voz.
Leonor suspiró y me miró con paciencia —Liam… Emma siempre te quiso y nunca pasó nada con Julen, todo esto… tu madre lo armó para separarlos obviamente, ahora sí me disculpas— iba a cerrarme la puerta, mi corazón dio un vuelco, no podía creerlo pero algo dentro de mí sabía que era cierto.
—No… no puede ser…— susurré.
—Sí Liam fue tu madre y tú… tú nunca le diste chance de explicarse, la dejaste sola y ella tuvo que seguir aún con ese dolor—
Sentí un nudo gigante en la garganta y apreté los puños —Entonces… ¿dónde está?—pregunté al final aunque me daba miedo la respuesta
Leonor me miró con pesar pero con un poco de esperanza en los ojos —No puedo decirte exactamente dónde está porque ni yo lo sé, si realmente quieres verla tendrás que buscarla tú mismo— y se dió media vuelta
Sentí un escalofrío una mezcla de miedo y de determinación no sabía si me perdonaría, no sabía si confiaría en mí… pero tenía que intentarlo —La voy a encontrar— me dije apretando los puños otra vez —No importa lo que cueste—
Salí de la casa con la cabeza llena de pensamientos pero con algo claro, mi vida no volvería a ser la misma hasta que la viera de nuevo y pudiera decirle todo lo que llevaba dentro, lo mucho que lo sentía y suplicarle que me perdone...