POV EMILIA
El aire olía a tierra y a pasto recién cortado, se escuchaban los caballos inquietos que relinchaban esperando ser alimentados y yo me estaba acostumbrando a eso desde que me iba acercando a este lugar, por que esta mañana todo me parecía distinto… más pesado y más silencioso, todavía me dolía el recuerdo, mi cuerpo lo reconoció antes que mi mente, las manos que me habían recorrido en la oscuridad del jardín el roce de mi cuerpo contra el suyo, de mi respiración entrecortada y el temblor que me había hecho olvidar mi nombre y todo eso… con él.
Me apreté el pecho intentando borrar la sensación pero era inútil no podía cambiar el hecho de que había cedido y que que había caído en la tentación de un hombre que no debía tocar ni con los pensamientos.
—¿Entonces? ¿qué te parece? ¿te gusta?— preguntó Maya apareciendo frente a mi con entusiasmo
—Me encanta— respondí bajando la vista al suelo
—¿Estas segura?— insistió mi amiga cruzando los brazos con una enorme sonrisa
—Segurísima, cierra el trato— respondí, estábamos conociendo lo que seria mi nuevo hogar, es una finca grande y decidí comprarla por que ya no puedo seguir viviendo en aquel pequeño apartamento sin poder disfrutar de estas vistas que tanto amo y que me traen tan buenos recuerdos con mi papá... regresamos al apartamento por que tenia que preparar todo, claro que no era una mudanza por que yo no iba a llevarme nada de aquí, pero quería tener todo a mi gusto antes de ir a vivir allá, con todo y esto yo aun no podía sacar de mi mente ese momento..
Maya bufó exasperada —Em, te conozco algo pasó ¿verdad? no me digas que lo que pasó esa noche en la fiesta empieza con L de Liam y termina con D de Duarte— mi mirada se endureció
—No pasó nada que deba importarte— dije con una frialdad que no era natural en mi y menos con Maya
El silencio entre ambas se volvió incómodo —Fíjate que no, no debería importarme ¡pero lo hace y te aguantas Emma! si así quieres que sean las cosas pues estas muy equivocada ¡porque me importa una mierda si te cambiaste el nombre! ¡sigues y seguirás siendo mi amiga! te llames como te llames— me gritó —y si lo que esta pasando es que te mueres de culpa por que seguramente te cogiste al pendejo de Liam ¡pues superalo! lo amas y no has dejado de hacerlo— respiró acelerada un par de veces —Em, es aquí cuando deberías de pensar en ti y en tu futuro, no dejes que ese hombre te haga daño de nuevo te lo suplico y no puedes engañar al corazón, dile la verdad..— un sonido interrumpió la tensión, el celular de Maya vibró con un mensaje y cuando ella lo leyó y se quedó quieta —Es del investigador— dijo finalmente levantando la vista —Dice que tiene información nueva… y que Liam Duarte también lo contrató ¡para buscar a Emma Solis!
El aire pareció cortarse me giré bruscamente —¿Qué dijiste?—
—Que Liam lo contrató porque está buscando a Emma Solís ¡escuchaste perfecto la primera vez!— la sangre se me fue del rostro, por un momento no supe si reír, llorar o gritar, era tan absurdo que casi dolía Liam, el hombre que me había destruido ahora buscaba a la mujer que él mismo había dejado en ruinas y lo peor… era que me había tenido frente a él y me había hecho suya
—Maya… tenemos que tener a ese hombre de nuestro lado para que no lo haga ¿Entendiste?— murmuró con la voz baja pero firme —Dile a Stw que se encargue, ahora tenemos que acelerar las cosas por que no voy a fingir para siempre, seré yo quien le diga a Liam donde esta Emma Solis— dije determinada a cumplir con lo que prometí
—¿Vas a decirme qué planeas?— quiso saber Maya
—Voy a terminar lo que empecé— respondí girándome hacia el horizonte —Antes de que él me reconozca… o me destruya de nuevo—
El sol ya estaba alto cuando Stwart llegó de botas, con su sombrero tejano y un par de planos enrollados bajo el brazo —Em, tenemos que decidir si ampliamos el establo o invertimos en el nuevo corral de cría— dijo dejando los documentos sobre la mesa
—¿y ahora tu?— le dijo Maya mirándolo de arriba a abajo —¡eso es una hebilla gigante? ¡Texas te ha poseido!—
Stw se toco su camisa a cuadros con orgullo —Bueno, pensé que debía integrarme al espíritu local— dijo sonriente y todos empezamos a reír
—Hazlo tú, conoces los números tan bien como yo— respondí distraída
—Sí, pero eres tú la que manda el apellido Stone ya pesa y mucho por aquí corazón— todo era una fachada perfecta, una máscara más pero por dentro yo seguía siendo Emma y Emma todavía ama a Liam Duarte, pero eso no va detenerme...
—Haz lo que mejor te parezca, yo me encargaré del edificio— le pedí y asintió, me fui a mi habitación, deje que Maya le explicara lo del investigador por que yo tenia otras cosas que hacer..
POV LIAM
La resaca moral era peor que la del alcohol y en medio de esa locura mi mente traía un solo nombre Emma, golpee el escritorio con el puño exasperado, no tenía sentido Emma estaba desaparecida desde hacía años y sin embargo… aquella mujer me había mirado como ella y eso que no podía ver sus ojos me había besado igual, me había hecho sentir igual, Andrew entró sin tocar la puerta, con su habitual desparpajo —¿Otra noche sin dormir campeón?— dijo sin verme, el cuidaba la puerta...
—No me sermonees por favor ¿Que haces?—
—No iba a hacerlo pero no pude evitarlo— dijo encogiéndose de hombros —Sólo vine a avisarte que Daisy te está buscando y esta a punto de entrar por esta misma puerta— levanté la vista molesto
—¿Para qué? ¿Que diablos quiere?— bufé
—No lo sé pero se puso el perfume caro así que no es para hablar de negocios— se burló y yo resoplé porque sabía perfectamente qué buscaba Daisy controlarme y seguramente hacerme pagar por haberla rechazado una y otra vez haciendo un berrinche aquí en mi oficina, cuando ella entró el aire cambió
—Liam—dijo fingiendo dulzura —Quería disculparme por lo de la otra anoche fue un malentendido— sonrió
—No lo fue— repliqué con voz firme sin apartar la mirada del documento que fingía leer
—Te manchaste la camisa por proteger a esa mujer qué… noble de tu parte entonces— dijo con gesto de desagrado y se acerco, puso su mano en mi hombro y ahí la miré por fin
—No vuelvas a tocarme Daisy no te voy a permitir usarme para tus juegos, ni a ti ni a nadie ¿en que idioma quieres que te diga que no me interesas?— La sonrisa falsa de ella se quebró esa es su verdadera cara, se dió media vuelta y se fue yo me dejé caer en la silla y sabía también que esa mujer no descansaría, pero no me importa, tengo cosas mas importantes en que pensar
Horas después recibí un correo del investigador privado que había contratado “Señor Duarte no encontré una sola pista, lamento informarle que tardaré un poco en encontrar a la persona que busca, solo he podido encontrar a su madre, pero supongo que a ella usted la tiene ubicada ya que viven en la misma ciudad, estaremos en contacto”
—No puede ser…— susurré —Necesito hacer algo, solo que no sé que— froté mi cara con ambas manos desesperado, cerré mi computadora y salí de la oficina con un solo objetivo, voy a hablar con Julen justo ahora...