"Isabella", murmuré con voz suave, tomando su mano con delicadeza. Ella me miró con sorpresa y sus ojos se llenaron de lágrimas. "Santiago, lo siento tanto", susurró con voz temblorosa. "He cometido un error terrible." Mis sentimientos encontrados parecían colapsar en ese momento. Parte de mí quería escuchar su explicación y perdonarla, pero otra parte simplemente quería alejarse de ella para siempre. Sin embargo, mi preocupación y curiosidad prevalecieron. "¿Qué pasó, Isabella? ¿Por qué fingiste un embarazo?" pregunté con cautela. Ella tomó una profunda inspiración antes de responder. "Fingí el embarazo porque tenía miedo de perderte, Santiago. Sabía que nuestra relación estaba en problemas, y cuando te vi con Valentina, entré en pánico. Pensé que un bebé podría unirnos nuevamente."

