Miranda ya había hecho el esfuerzo de levantarse de la cama aunque sea para alcanzar su laptop para trabajar y ponerse al corriente, pero sin enviar informes. Lastimosamente las pastillas e inyecciones que le colocaban la ponían a dormir profundamente todo el tiempo y así paso una semana en medio de la rehabilitación - ¡Buenos días Miranda! ¿Cómo estás? - pregunta el doctor en medio de la terapia - Sabe, me agradaría si no pregunta ¿Cómo estoy? porque la pregunta es necia, ¿no le parece, doctor? - dijo ella quitando la mano del fisioterapeuta - Al parecer estás muy bien - responde el doctor desencajado pues así ha contestado toda la semana a todos por igual y le dijo - Te voy a dar el alta ¿Tienes quién te recoja? - - Es la mejor noticia que he podido dar; No quiero que nadie lo ha

