⤝SANTIAGO⤞ La propuesta de Gaby me toma tan de sorpresa que no puedo evitar atorarme con el trozo de pan tostado. Toso sin parar y la sensación de mi espalda es como volver a sentir la aguja tocando mi carne. Como si miles de hormigas caminaran sobre mi piel caliente. Duele un poco al moverme como una quemadura leve. —Bebe un poco de jugo —dice Lorena, colocando el vaso en mis manos, golpeando ligeramente mi hombro para no lastimar mi espalda. Bebo un poco de jugo hasta sentir que ya no queda nada atorado en mi garganta. —¿Qué demonios tengo que ver yo con tu nueva campaña de publicidad? —pregunto, apenas me he recuperado. Gaby se encoge de hombros. —Es que te veo y te veo y tienes justo el porte que necesitamos para proyectar lo que queremos. Alto, guapo, hombre de campo, apasionado

