⤝LORENA⤞ Los aplausos hacen que me aparte de Santiago y me devuelven a la realidad. Mis mejillas se sonrojan y mis orejas se sienten calientes. Concentro mis ojos en el rostro de Santiago, incapaz de ver a su familia luego de mi pequeño arrebato. —Ese beso nos lo ha dicho todo —dice la señora Laura, provocando que el sonrojo se extienda hasta mi cuello. Santiago aprieta mi mano y me besa la mejilla. —Tranquila, ya te acostumbrarás —musita junto a mi oído, tan bajito para que solo yo lo escuche—. Son buenas personas —añade. No me queda la menor duda de que son personas buenas y que como familia son lo máximo. —Dejemos las cosas de los adultos para más tarde. La abuela de Perla vuelve a la mesa con un pastel de tamaño familiar y lo deja sobre la mesa. —¡Andrés, Laurita, Diana, Rafa

