—¿En serio tengo que ir con ustedes, animales? —les pregunto a los chicos por millonésima vez y ellos asienten—. No entiendo para que bajamos Jules y yo si no tenemos nada que hacer aquí, tengo muchísima hambre.
—Porque nos van a tomar fotos cuando estemos con los grandes —dice Rob emocionado.
Una chica rubia nos indica a dónde ir antes de salir al campo y tengo que mostrar mi credencial un par de veces para que no me saquen del lugar.
—¿No me parezco a Mackenzie Brady o qué? —suelto rodando los ojos y Julian se ríe, el par ya se había ido con la rubia a la habitación donde tienen a los grandes de la NFL—. Me vuelven a preguntar y te juro que...
—Señorita, ¿puedo ver su credencial? —un chico con un walkie-talkie se acerca y le muestro esa cosa sin mucho entusiasmo—. Lo siento, es protocolo.
—¿Qué ibas a hacer? —susurra Edelman risueño—. Vamos al campo ahora que estamos aquí, sigo sin entender por qué bajamos.
Ya habíamos estado en el Hard Rock Stadium, pero hoy todo lucía diferente y creo que ahora me gustaba más. Sabía que a Tom y Jules les dolía no estar a punto de salir a jugar, pero estoy segura de que vamos a volver a un Super Bowl muy pronto. Ojalá Tom siga con los Pats. Las gradas estaban casi llenas y es que el evento estaba a punto de comenzar, es por eso que un trabajador de la NFL nos lleva a este lugar donde vamos a poder ver todo, pero sin aparecer en las cámaras.
La NFL preparó un equipo especial para celebrar la temporada 100 y Tom, Rob y el Coach Belichick estaban presentes en el campo por eso. Desde donde estábamos, podía ver la sonrisa gigantesca de mi hermano al estar junto a Montana, su ídolo de toda la vida.
—¿Ya podemos subir, no? —le pregunto a Julian al oído al ver que los equipos ya se estaban yendo a los vestidores después de calentar.
Julian asiente y me toma de la mano para salir del campo lo más rápido posible. Hay gente que se da cuenta de nuestra presencia y empieza a gritar nuestros nombres, causando que bajemos la cabeza como si eso fuese un reflejo. Alguien detiene a Julian para saludarlo y doy dos pasos hacia atrás sin mirar sobre mi hombro, tropezándome con un cable de cámara y suelto un chillido antes de caerme, pero nunca llego a tocar el piso.
—Cuidado—me sobresalto al sentir los brazos de una persona en mi cintura, pero suelto un respiro al ver a Patrick con su uniforme—. ¿Estás bien?
—Soy muy torpe, pero gracias por sostenerme —murmuro risueña. Noto como Julian mira la escena con el ceño fruncido y descubro que algunas cámaras apuntaban a nosotros.
—¿Eres la hermana de Tom, no? —pregunta y asiento sonriente—. Espero que disfrutes del partido, linda.
Mahomes se va corriendo, no sin antes guiñarme un ojo, dejándome sola y a punto de llorar corazones. Es la cosa más tierna que mis ojos han podido ver. Jules aparece a mi lado de nuevo, rompiendo mi hechizo, y me vuelve a tomar la mano para, por fin, irnos a nuestro palco.
—Tu hermano se va a morir cuando se enteré que tu lindo amor misterioso es Patrick —dice ahogándose de la risa—. ¿Qué te cuesta encontrar, no sé, un novio normal?
—Déjame en paz, enano idiota y no es mi amor misterioso, literalmente hablamos dos veces contando esta.
—¿Y por qué dijiste que ibas a ganar la apuesta? —cuestiona.
—Porque quería asustarlos, pero no creo ver a Patrick nunca más en mi vida, Julian.