Champs

1041 Words
—¡Vamos, Jimmy, tú puedes! —grita Julian a todo pulmón, ganándose las famosas miradas asesinas de los Brady.   —Hermano, te van a matar —le dice Gronk golpeándolo en el hombro—. Ya siéntate, enano, que no me dejas ver bien.   Le habían interceptado a Patrick Mahomes en la última jugada y los 49ers estaban en la yarda 1 y a punto de irse arriba en el marcador en el tercer cuarto. Tom había estado gritando cosas como si lo pudieran escuchar y yo quiero tirarme desde el palco si es que San Francisco llega a ganar.   —¡Vamos, Cali, baby! —chilla Jules cuando Raheem Mostert anota el touchdown, que le da la ventaja al equipo de Garoppolo.   —Diez puntos de diferencia —murmura Rob mirando el marcador—. Esto se va a poner bueno.   —Pat tiene que recuperarse en esta serie o la cosa se pone fea —digo mirándolo correr al campo y Edelman me da un codazo.   —Eso, Pat, su buen amigo —bromea risueño y le saco el dedo del medio—. Te estoy molestando, no te enojes conmigo.   —¡Vamos, Mahomes! —grito para que el enano deje de hablar y todos se tapan los oídos para no escucharme—. ¡Let's go Chiefs, let's go Chiefs!   Lo que nadie se esperaba, sin duda, era que volvieran a interceptar a Patrick, pero eso fue lo que pasó. Mi hermano me mira de reojo y le hago señas a Julian para que no celebre, porque si lo hacía, lo mataremos a golpes. Veo al Coach Reid ir a hablar con Patrick y este asiente varias veces antes de seguir mirando jugadas en la tablet. Rob nos trae cervezas a los tres y decido levantarme para poder mandarle las peores vibras a Garoppolo para que no haga nada en esta serie.   —¿Ya estás haciéndole tu típica brujería a Jimmy? —me pregunta Tom parándose a mi lado—. Calma, tu noviecito va a ganar el partido.   Decido no responderle aunque ya sé que Julian le contó y observar atentamente como Kansas recuperaba el balón y Mahomes volvía al campo. Me quedo parada durante la serie, ya que así sentía menos nervios, y veo como en menos de tres minutos, Travis Kelce anota un touchdown y el partido se ponía por tres puntos.   —Es hora de que Jimmy demuestre de que está hecho, queridos—dice Tom riéndose y Julian rueda los ojos—. Vamos, Jules, no pierdas la esperanza, vas ganando.   No sé como, pero la defensiva logró parar a los 49ers de nuevo y era el momento para el rey de las remontadas y su magia. Este era su momento. Me vuelvo a levantar y los chicos copian mi acción, el partido estaba en su mejor momento y ya sentimos la presión.   —Vamos, vamos, vamos —murmuro con los ojos cerrados. La gente empieza a gritar y por instinto, empiezo a dar saltos de la emoción—. ¿Dónde están tus Cali Vibes ahora, enano idiota? —¿Sabes que también eres de California? —suelta mi hermano a mi lado y lo empujo ligeramente para que calle.   El partido termina 31-20 a favor de los Kansas City Chiefs y todo el mundo sabía que el MVP se lo iban a dar a Mahomes. El guardia de seguridad de mi hermano nos dice cuando podemos bajar y antes de irnos del estadio, me separo de los chicos para ir al baño.   Una vez que salgo del mismo, veo venir a una estampida de personas en mi dirección y trago en seco, sabiendo que me iban a llevar por delante. Espero a que toda esa gente pase y luego cruzo a la izquierda, viendo a lo lejos a mi hermano y a sus amigos. Mientras camino reviso mi celular y subo una historia a i********: de una foto que habían subido los Pats. De repente, alguien me toma por el brazo y detiene mi paso.   —¿Te gustó el partido? —me doy la vuelta y veo a Patrick sonreír con todas sus fuerzas.   —Felicidades, campeón —murmuro y le doy un pequeño abrazo. Noto como no hay nadie cerca de nosotros y me sorprendo un poco por eso—. ¿Solo, Mahomes? ¡Acabas de ganar un Super Bowl!   —Me escapé de la locura por un segundo, era necesario —susurra risueño.   —Es algo que te gusta hacer, eh —digo rodando los ojos—. ¿Vas a celebrar a lo grande ahora? Mis mejores borracheras han sido después de los Super Bowls, ¿sabes? Si quieres te doy ideas de que hacer.   —¿Quieres ir a Disney? —espeta de la nada y suelto una risita—. Dios, sé que suena muy extraño, pero quiero que vayas conmigo. Hace unos años publiqué que luego de ganar un Super Bowl, iría a Disney y voy mañana, pero...   —Dame tu número y me avisascualquier cosa—le paso mi celular a Patrick y veo sus mejillas sonrojadas mientras toca mi pantalla.   —Pensé que dirías que no o que me ibas a golpear, algo por el estilo, no sé —murmura devolviéndome mi iphone.   —Suelo ser algo impulsiva, querido —le explico, guiñándole un ojo—. ¿Nos vemos mañana, entonces?   —Hasta mañana, Kenz —le doy la espalda rápidamente al jugador antes de que viera mis mejillas rojizas y sonrío como idiota por ese estúpido apodo—. ¡Hey, Brady!   —¿Qué? —Patrick corre hacia mí y acuna mi rostro en sus manos—. Dios, ¿qué pasó? ¿Qué tengo?   Mahomes decide unir sus labios a los míos sin pedir permiso y aunque me tome por sorpresa, le devuelvo el beso. Mis manos viajan a su cabello y las suyas se posan en mi cintura, hasta que escuchamos muchísima bulla en el pasillo.   —¡Hasta mañana, linda!   Sigo mi camino por el pasillo hasta donde estaban Tom, Julian y Rob, los mismos que me miraban atentos y ya sabía el por qué de sus miradas. Agárrame confesada, señor dios.
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