· Al día siguiente cuando entró a la oficina y él le volvió a hablar del tema, Maggie pudo constatar que hablaba en serio y le dijo:
· Quiero que comiences a organizar toda la boda. Organízalo todo, la fiesta los invitados el buffet, no sé y sólo me reportas cualquier eventualidad.
· Maggie volvió a pensar que siempre soñó con este momento, pero nunca se imaginó que sería de esta manera y desde ese día se dispuso a la tarea de organizar la boda.
· El día que fue a la iglesia a fijar la fecha y hora de la boda, decidió quedarse un rato en la capilla y se sentó frente al sagrario y vio que había allí una pintura de San Jorge. Recordó que este santo protegió a una princesa virgen cuando fue ofrecida a un dragón y a la aldea completa donde vivía la princesa.
· Entonces Maggie le oró a San Jorge:
· San Jorge, tú salvaste a la princesa del ataque del dragón, te pido tu ayuda y tú intercesión en esta circunstancia que estoy viviendo con este matrimonio arreglado, con el hombre del cual me enamoré, hace algunos años. Que se haga la voluntad de Dios y no la mía.
· Se quedó un rato más en la capilla y luego se fue a hacer sus diligencias.
· A los pocos días de haber comenzado esta situación, él le entregó un anillo, el cual pensó que era perfecto. Tenía que reconocer que conocía muy bien sus gustos, entonces, ella procedió a informarle de cómo iban los preparativos.
· -Estoy tan ocupado -le dijo un día a Maggie- Estoy atendiendo a los inversionistas de San Francisco y nuestros nuevos inversores chinos con ese gran proyecto, casi no tengo tiempo para nada. Encárgate de todo Maggie -le dijo excusándose por no acompañarla a nada que tuviera que ver con la organización de la boda.
· -¡Ah por cierto! -dijo Nick de pronto- Mañana iremos a almorzar con J.R.
· Maggie lo miró abriendo los ojos como platos.
· -¡Lo siento !-dijo Nick- Él lo pidió en cuanto le di la noticia, de que nos casaríamos.
· -¿Y qué se supone que yo voy a decirle a J.R. en ese almuerzo?-preguntó Maggie-
· -¡Relájate! Él no te va a interrogar, sólo quiere agasajarnos por la boda, sólo actúa natural y mantente en el acuerdo que hicimos y estarás bien.
· Maggie lo miraba sin poder creer que la pondrían a pasar por esta prueba.
· -Lo siento -dijo Nick- no pude negarme-entonces la miró como acordándose de algo
· -¿Cómo lo tomó tu familia?
· -Bueno, mis padres murieron hace algunos años y sólo tengo a mi hermano James que está casado y tiene dos hermosas niñas, que serán las ninfas del matrimonio, por lo que se entiende que lo tomaron bien y Catriona su esposa, me está ayudando con algunas cosas, consejos, orientaciones, sobre el bufet y otras cosas.
· -Muy bien - dijo Nick asintiendo - seguimos entonces y no te preocupes, esto no te va a afectar en nada. Nos divorciaremos y continuaremos con nuestras vidas.
· -Sí. Está bien -dijo Maggie dirigiéndose a su escritorio- repitiéndose las palabras de Nick cada día. Esto no la iba a afectar en nada. Se divorciarían y continuarían con sus vidas, pero cada día ella pensaba que eso era una locura y que no sabía si en realidad todo saldría bien.
· Al día siguiente llegaron al restaurante donde los estaba esperando J.R.
· -¡Hola! ¿Cómo están?-dijo J.R.
· -Muy bien. Gracias-dijo Maggie- ¿Y usted?
· -Perfectamente -dijo estrechándole la mano a su hijo y luego le hizo señas a un mesonero y dijo:
· -Quería reunirme con ustedes desde hacía tiempo, para preguntarles cómo va todo.
· En ese momento, un mesonero trajo champaña y llenó las tres copas.
· -¡Salud! -dijo J.R.- por este nuevo matrimonio y las bendiciones que vendrán a través de él y los tres chocaron las copas, diciendo.
· -¡Salud!-y bebieron. Maggie miraba a Nick, a ver si a él le remordía la conciencia por engañar a su padre tanto como a ella, pero no. Él se veía tranquilo escuchándolo hablar.
· -Todo va bien. Sí señor. Todo está bien-se escuchó diciendo Maggie-
· -Qué bueno. Me alegra escuchar eso y es que debo confesar que estuve muy preocupado por algún tiempo-dijo mirando a Nick quien también le sonrió-pero, gracias a Dios mi hijo salió a mí -tomó de su copa, mirando a Maggie y dijo:
· -De joven me gustaban todas las chicas lindas, pero escogí la mejor para casarme -y al terminar levantó su copa para hacer un nuevo brindis con ellos por su felicidad-
· -Y dime Nick ¿Cómo vas a hacer con el proyecto de China? Honestamente, no creo que tengas tiempo para unas vacaciones.
· -¡Eso es correcto! -dijo Nick- No va a haber tiempo para unas vacaciones. Es por eso que decidimos que viajaremos a China inmediatamente, después de la boda.
· -¿Decidimos?-se preguntó Maggie mirándolo, a lo cual él sólo le dedicó una pequeña mirada sabiendo que ella no lo rebatiría.
· -Bueno, me parece bien. Pueden pasar un buen tiempo allá -dijo J.R.-
· -Tengo que admitir que a mí me preocupan los tifones que siempre se forman allá-dijo Maggie-
· -¡Ay no! -dijo J.R.- No, no. En esta época no hay tifones allá.
· -¡Ok!-dijo Maggie- Bueno saberlo.
· Siguieron conversando amenamente, hasta que llegó el momento de despedirse
· A medida que se iba acercando la fecha de la boda, ella se sentía más y más nerviosa y fue una tarde a la casa de su hermano James, pues Catriona quería que ella escogiera los vestidos de las niñas. Hablaron un rato y entonces ella comenzó a hacerle preguntas, sobre a dónde irían en viaje de luna de miel y cuando Maggie dijo que no tendrían vacaciones, sino que se irían de viaje a China, por un proyecto de la empresa que se estaba desarrollando allá y Nick tenía que vigilarlo muy de cerca.
· Maggie, no pudo ver el gesto de preocupación en su cuñada Catriona y luego le preguntó si habían hablado de los niños que tendrían, como cualquier pareja y Maggie respondió:
· -No hemos hablado de eso en realidad. Él ha estado muy ocupado con los proyectos de trabajo que no se ha dado la oportunidad.
· Entonces Catriona le dijo:
· -Algunas veces, casarse significa el cielo, pero algunas veces, es el propio infierno. Si necesitas en algún momento, hablar con alguien, estaré para ti, lista para escucharte.
· -Gracias-dijo Maggie- pero, todo está bien.
· -Bueno, ahora sí vamos a hablar de los vestidos de las niñas.
· -Está bien-dijo Maggie respirando de alivio.
· Faltaban quince días para la boda, cuando Nick le dijo que tenía que viajar para atender unos negocios y ella lo miró con ojos abiertos y él le dijo:
· -Sigue organizándolo todo. Debemos continuar, porque me llegaron informes de que el hombre Mikhail cayó preso con un contrabando. Es cuestión de tiempo para que ella venga a buscarme ¿Entiendes? -dijo Nick tomándola de los hombros-debemos continuar. Confía en mí. Todo va a salir bien.
· Ella sólo asintió y salió de la oficina. Las siguientes semanas , a ella le tocó llevarlo todo.la oficina y la organización de la boda, ya que él no estaba por lo que faltando pocos días, Catriona, la volvió a invitar a su casa para que viera los vestidos ya hechos y las niñas habían ensayado la marcha nupcial.
· Antes de comenzar el ensayo, Catriona le preguntó:
· -¿Todo está bien?
· -Sí. sí. Todo está bien. Sólo un poco agobiada por el trabajo de la oficina y los preparativos.
· En eso, llegaron las niñas vestidas y Catriona les puso las coronitas de flores que ella había hecho.
· -Estamos listas tía, para que nos veas -dijo una de las niñas- ponte la tuya -y Maggie vio que Catriona sacó otra corona de flores, entonces Maggie bajó la cabeza para que Catriona se la pusiera y fue a pararse al final del cobertizo de la casa donde estaban junto a las niñas y comenzó a caminar delante de ellas, como era la costumbre y al llegar al final donde se encontraba Catriona, se volteó para ver a las niñas, que venían caminando tan solemnes muy erguidas y elegantes. Parecían verdaderos angelitos, entonces comenzó a llorar y las niñas vinieron a abrazarle.
· -No llores tía Maggie. Todo va a estar bien con tu novio Nick.
· -Sí. Sí. Así es-dijo Maggie limpiándose las lágrimas….
· -Bueno. Vayan a cambiarse y a comer su merienda-dijo la práctica Catriona-no abrumen a su tía-
· Entonces, Maggie, decidió que hablaría con Nick para cancelar toda esa locura. Esta era la primera boda a la que asistirían esas niñas y les quedaría un mal recuerdo por el egoísmo de ella y Nick. Tenía que ver otra forma de hacer las cosas y se dirigió al teléfono que le permitió usar Catriona y marcó el número del apartamento de Nick. Sabía que había llegado hoy en la mañana. Él contestó:
· -Hola - dijo Nick con voz cansada -
· -¡Hola! Es Maggie.
· -¿Cómo estás? ¿Cómo va todo?- preguntó Nick-
· -Te llamaba porque, porque creo que todo esto es una locura. No está bien ¿No hay manera de cancelarlo?-preguntó Maggie-
· -¿Qué? ¿Cancelarlo dices?- preguntó Nick molesto- ¡Imposible! Ya llegamos hasta aquí. Hay familiares míos que ya están instalados en hoteles de aquí de Nueva York. Hay inversores y socios que están invitados a la boda ¿Recuerdas? ¿Cómo quedaría yo ante ellos si se cancelara la boda? Además -seguía Nick dando los argumentos-Ya está preso ese hombre. Me pueden implicar a mí por andar con ella. Debemos seguir adelante -entonces se escuchó que él tomó una bocanada de aire antes de continuar.
· -Yo entiendo, que lo más difícil será el día de la boda, luego ya será más tranquilo y cuando podamos, nos divorciamos. Cuento contigo Maggie. Con nadie más -terminó Nick-
· -Tú lo haces parecer fácil-dijo Maggie-
· -Lo único que te pido es que te mantengas tranquila ¿Está bien?
· -Sí -dijo Maggie con lágrimas corriéndole por las mejillas-
· -Nos vemos mañana en la oficina-dijo Nick y colgó-
· Ella colgó y aparecieron las niñas
· -¿Estabas hablando dulces tonterías con tu novio tía Maggie?
· Maggie les sonrió pensando que eran tonterías, pero no dulces. En ese momento, se acordó de San Jorge:
- Protégeme del dragón como protegiste a la aldea y a la doncella, San Jorge -
· -Dejen a su tía en paz -dijo Catriona- y vayan por su merienda-
· Al día siguiente, Maggie entró a la oficina, entregándole todo lo que tenía que hacer a Nick, empezando por ir a medirse el smoking y otras cosas que sólo él podía hacer. Debían apurarse, pues ya sólo faltaban dos días y ella no iba a venir esos dos días, pues, había mucho que coordinar para que todo saliera perfecto.
· -Tienes razón- dijo Nick- debemos dedicarnos a la boda, entonces la miró a los ojos- ¿cómo está tu familia?
· La familia estaba bien-pensó ella- pero ella estaba que se desintegraba de nervios y angustia, pero se escuchó responder:
· -La familia está bien y las niñas emocionadas porque serán las ninfas. Todo bien -terminó diciéndoselo más para ella que para él.
· -Confía en mí. Todo va a salir bien.
· -Si. Está bien -dijo Maggie- confío en ti - y siguió entregándole las tarjetas con lo que debía hacer y se retiró con un gesto de que había terminado su parte y ahora le tocaba a él. Se fue a su oficina, lanzando todo lo que llevaba en las manos sobre el escritorio y sentándose en la silla reclinatoria, tratando de visualizar la boda y que todo saldría perfectamente.
· Llegó el día de la boda y tardó en estar lista, pero cuando se vio en el espejo, parecía una novia. Escogió un vestido de seda totalmente amoldado a su cuerpo delgado y con unos faralaos en encajes de las rodillas hacia abajo, mangas largas, su cabello había sido alisado por lo que se dio cuenta que lo tenía muy largo y con unos pequeños rulos en las puntas. Se colocó el velo con la corona de flores que hiciera Catriona y la ajustó con unas horquillas. Tomó el ramo de flores y salió.
· Cuando llegó a la iglesia en el Daimler alquilado, ya todos habían estado esperando por unos minutos y Maggie no vio el suspiro de alivio que hizo su cuñada al verla. Se paró al lado de James y Catriona, quien se encargó de acomodar a las niñas detrás de ellos. Comenzó a sonar la marcha nupcial y avanzaron hasta la entrada de la iglesia. Todos los presentes se pusieron de pie.
· Su hermano hablaba poco, pero en ese momento le dijo:
· -¿Lista? -Apóyate en mí y Maggie le sonrió y suspiró para relajarse, pues ya había hecho todo lo necesario y a partir de aquí, Dios tenía el control de su vida.
· -Lista -le dijo Maggie a su hermano y comenzaron a caminar, despacio y al paso. Las niñas iban detrás muy solemnes. Podía sentir el ramo de flores moverse por el temblor de su mano.
· Cuando llegó junto a Nick, entregó el ramo a Catriona y se tomaron de las manos y le pareció que todo ocurría como en un sueño. Se pusieron uno frente al otro y dijeron sus votos y respondieron que sí a la pregunta definitiva de si querían ser esposos y formar y cuidar los hijos que Dios tuviera la bendición de enviarles y fueron declarados por el sacerdote como marido y mujer, entonces fue cuando el sacerdote dijo que podía besar a la novia, Maggie miró a Nick a los ojos y entonces notó una sonrisa burlona en Nick antes de besarla y ella sintió que se estaba burlando.
· Salieron de la iglesia tomados del brazo como marido y mujer. Las fotos de rigor, las felicitaciones y se fueron para el salón de fiesta donde estaba todo arreglado para la recepción y donde se escucharon diversos discursos, pero el que ella más recuerda es el de Nick, que comenzaba, Mi esposa y yo, les estamos agradecidos por su presencia y por venir a desearnos lo mejor en este día de alegría. Luego bailaron y fue un poco incómodo al principio pero, luego recordó que todo eso comenzó porque eran amigos, así que, se relajó para bailar y siguieron disfrutando de esa noche alegre pero extraña, porque ahora era la señora de Nick Richardson.
· Al día siguiente se estaba embarcando en el avión rumbo a Macao, China. Fue lo que decidió Nick. Ella se iría adelante, para ir revisando el trabajo que se estaba haciendo allá y él se iría unos días después que se hubiese desocupado un poco de tantos proyectos.
· Mientras iba en el avión, no podía dejar de pensar en esa boda, que fue sólo un parapeto. Una mentira, algo que estaba destinado a terminarse sin siquiera comenzar, afortunadamente, ya había pasado lo peor -pensó ella- y ahora se dedicaría a trabajar y a relajarse hasta que Nick le dijera que ya era hora de divorciarse.
· Maggie pensaba en que eran más de 20 horas de vuelo para llegar a Macao, así que comenzó a recordar a sus padres, Frederick y Delilah Carpenter, inmigrantes ingleses que se vinieron buscando una mejor vida para sus hijos. El señor Carpenter pronto comenzó a hacer negocios con el dinero que trajo y lo invirtió en la bolsa de valores y usó el resto para comprar algunos inmuebles y algunos terrenos con los que poner a producir. Habían tenido sus dos hijos James y Margaret, a quienes envió a estudiar a la universidad sin importarle que la madre pensara que era innecesario hacer que Margaret estudiara una profesión ya que ella por ser mujer encontraría a un esposo que la mantendría, pero el señor Frederick no pensaba así. Él quería que su hija tuviera un mejor futuro que el de simplemente, depender de un hombre y que se hiciera de una carrera y se desarrollara profesionalmente.
· Entonces, James estudió una carrera en administración de empresas y negocios y Margaret estudió, Ingeniería Civil. Dos años antes de graduarse, murió su padre de un infarto, cuando comenzó a ver que sus inversiones comenzaban a desvalorizarse en la bolsa de valores y tuvo que vender sus tierras para que Margaret terminara sus estudios, porque James ya había terminado para esa época y vivían de los alquileres que pagaban de los inmuebles que todavía le quedaban a su padre y en el último año antes de graduarse, murió su madre, nadie sabe decir a ciencia cierta qué le paso, pero Maggie pensaba que había sido de tristeza por la muerte de su padre, así que cuando se graduó se abrazó a su hermano James, llorando mientras este le decía:
· -Aquí estoy, Maggie. Aquí estoy hermana.
· Maggie se sentía muy triste porque sus padres no estaban allí con ella en ese momento tan importante, cuyo logro se debía en gran parte al ánimo que le dio su padre y los sacrificios de ambos.
· Luego de la graduación James tuvo su primera hija y sucedió lo de la caída de la bolsa de valores. Fue realmente un año crítico para poder sobrevivir económicamente. Siguieron sosteniéndose del cobro de alquileres de inmuebles, pero a veces no parecía suficiente y lo más duro era pensar en James y su familia, por lo que ella salió a buscar trabajo, aplicando en varias empresas donde le dijeron un no rotundo, menos en Richardson & Richardson, donde le dijeron que le podían dar un empleo que no sería al nivel de su título pero, ella sin pensarlo, lo tomó y al cabo de un año de soportar a una jefa amargada y mandona, le dijeron que tendría una entrevista con uno de los jefes para un cargo de asistente del área de proyectos.
· Ese día se dirigió al piso indicado y le preguntó a una secretaria que se veía amistosa y le indicaron que la estaban esperando al final del pasillo, entonces, ella caminó y entró a la oficina donde se encontraba un hombre guapo de tez clara y cabello castaño peinado hacia atrás como era el estilo en esos días. Era muy atractivo y Maggie no podía evitar sentirse nerviosa. Estaba sentado detrás del escritorio y con un ademán le indicó que se sentara.
· -Buenos días
· -Buenos días- dijo estudiando una carpeta con expedientes frente a él-
· -Soy Margaret Carpenter. Vengo aquí porque mi jefa del departamento de cobros y notificaciones, me dijo que tendría la oportunidad de ser entrevistada para un puesto de asistente.
· El hombre la miró un momento y dijo:
· -Así es -y entonces continuó:
· -¿Cree usted estar capacitada para este cargo, señorita Carpenter? -preguntó el hombre-
· -Por supuesto que sí. Soy Ingeniero graduada. Puede ver el título en mi currículo y - iba a continuar hablando cuando fue interrumpida por el hombre -
· -Claro que puedo ver el título en el currículo -dijo el hombre dejando caer la carpeta abierta con todo su expediente incluido su título sobre el escritorio- Lo que pregunté, es si usted está capacitada para trabajar en el área de proyectos de construcción. Aquí se trabaja con socios muy importantes. Con exigencias muy claras ¿Cree usted que puede soportar esa carga? -terminó el hombre-
· -Sí puedo, señor. Soy profesional, organizada y sé lidiar con las personas más difíciles y arrogantes -dijo Maggie mirándolo con una ceja levantada, que a Nick le recordó a un pequeño pollito esponjado, por lo que no pudo dejar de hacer una pequeña sonrisa levantando ambas cejas y mirándola también de frente, como preguntándole:
· -Usted, sólo deme la asesoría sobre el proyecto y yo lo tendré listo. ¡Póngame a prueba!-dijo sin dejar de mirarlo nuevamente levantando una ceja y allí justo fue cuando conoció quien era Nick Richardson, a quien no se le podía retar sino estabas bien seguro de ganar -Maggie sonrió suavemente volviendo a recordar todo lo que ocurrió después-
· Nick se levantó de la silla desde toda su estatura, sin dejar de verla. Le extendió la mano, la cual ella estrechó mientras se levantaba también-
· -Muy bien, señorita Carpenter. Voy a tomarle la palabra y estará un mes a prueba. Trabajará directamente conmigo. Me responderá en todo a mí, por lo que le digo: Me gustan las preguntas antes de que se cometan errores por falta de comunicación-terminó diciéndole y soltándole la mano-
· Comenzó a caminar hacia la puerta de la oficina diciendo:
· -Venga conmigo para mostrarle su oficina y Maggie decidió seguirlo, tratando de seguirle el paso. Él entró en la pequeña oficina de al lado con un escritorio, una silla reclinable y unos archivos.
· -Bueno -dijo volviéndose a verla- la dejo para que se instale y veremos si cumple su palabra -dijo con una media sonrisa a la que Maggie le dio pena corresponder y sólo hizo un gesto con la cabeza.
· -Gracias señor Richardson-dijo Maggie-
· -Llámeme Nick -dijo él- y dejemos esos vocablos para las reuniones protocolares -dijo Saliendo de la oficina-
· Maggie, se acomodó una vez más contra el vidrio de la ventanilla, sonriendo ante el recuerdo de aquella vez en que debían entregar un proyecto importantísimo de un urbanismo para una sociedad y en los últimos días Nick tuvo que viajar para atender unos negocios y se presentó un dilema al momento de hacer la maqueta, ya que la casa modelo presentaba un baño con un estilo de alto costo, pero el tamaño perturbaba el resto del espacio, por lo que ella pensando en la comodidad del cliente y que se ahorraría dinero de su presupuesto, decidió que el baño debía agrandarse y remodelarse a un costo más moderado y no tuvo tiempo de decirle a Nick sobre ese cambio.
· El día que estaban reunidos en junta presentando el proyecto a los inversores, Nick se dio cuenta del cambio, cuando uno de ellos preguntó, por lo que él miró a Maggie quien tomó la palabra siendo la única mujer en esa reunión.
· -Bueno, aquí tuvimos que hacer un cambio. Primero, el tamaño del baño, era inapropiado para el resto de los espacios y el modelo que se escogió de decoración también asignaría unos cuantos dólares más al presupuesto, así que, se tomó la decisión de quitar esta pared- dijo señalando en la maqueta- y reubicándola cerca de la ventana pero sin taparla, cosa que termina siendo más espacio y luz para el lugar y también se cambió la decoración por algo más apegado al presupuesto -terminó Maggie levantando la mirada para ver a todos hasta que su mirada se detuvo en Nick que la miraba, apretando la mandíbula, signo inequívoco de que estaba molesto, entonces dijo:
· -¿Puedo hablar con usted un momento, señorita Carpenter?-preguntó Nick-
· -¿Señorita Carpenter?-se preguntó Maggie- Eso quería decir que estaba en problemas. Entraron a su pequeña oficina-
· -¿Por qué no me preguntaste sobre ese cambio?-preguntó Nick-
· -Es que no estabas aquí y el tiempo corría. Había que tener la maqueta lista para hoy. Yo hice los cálculos y lo hice bien. La decisión que tomé fue la correcta, pues tú siempre dices que el presupuesto del cliente siempre se debe respetar.
· -Si pero-iba a decir Nick cuando respiró profundo y entonces le dijo:
· -Tómate un momento libre. Ve y tómate un café. Yo termino de encargarme de esto-dijo Nick terminante y se volvió sobre sus pasos hasta su oficina.
· Maggie, estaba abatida aunque seguía pensando que los cálculos que hizo estaban correctos y tomó su bolso y su sombrero y bajó a caminar cruzando la avenida entrando por el parque y a unos metros estaba una pastelería a la que a veces venía a comprar algún dulce o tomarse un café.
· Cuando Nick entró a su oficina nuevamente, encontró que los inversores lo miraban y entonces uno de ellos habló.
· -Estamos discutiendo que es cierto que no habíamos pensado en esta contrariedad y de verdad que esto hacía exceder nuestro presupuesto que está muy ajustado. La decisión que tomaron fue la correcta, mi querido Nick. Si no hubiesen arreglado esto ahora, hubiera sido una gran contrariedad al poner en marcha la obra -terminó el inversor- Muchas gracias-
· Nick se lo quedó mirando asintiendo con la cabeza con una sonrisa y se volvió a la oficina a buscar a Maggie para que se sentara a hacer algunos números para ellos, pero vio que no estaba allí, así que los haría él y se sentó en su silla.
· Al terminar la reunión, se puso su chaqueta y su sombrero. Bajó hasta la entrada del edificio y cruzó la calle para caminar los pocos metros que había hasta una pastelería que vendía un buen café allí y también sabía que Maggie, a veces compraba su café aquí.
· Efectivamente, la vio pagar y tomar su caja con pasteles y venir hacia él. Se pararon uno frente al otro mirándose. Él sonrió y la miró directo a sus ojos azules.
· -Lo siento. Tú tenías razón. Tus cálculos estaban correctos. De hecho, su ingeniero hizo correcciones, en cuanto al presupuesto. Si se hubiese hecho así, hubiera sido un desastre al hacer la mano de obra.
· Maggie asentía sonriendo y sólo lo miraba.
· -¿Te vas a regodear y no me vas a aceptar las disculpas? -preguntó Nick-
· -Lo estoy pensando -dijo Maggie y luego esbozó una sonrisa. Nick también sonrió y le tomó uno de sus rizos para jugar con él, mientras sonreían, hasta que sopló un viento que les hizo agarrarse sus sombreros y comenzaron a caminar nuevamente hasta la avenida y cruzaron para quedar nuevamente en la puerta del edificio. Nick dijo:
·