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Un Matrimonio a la Antigua

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Blurb

Maggie Carpenter de 26 años e Ingeniero, trabaja para la compañía constructora Richardson & Richardson. Es la asistente de Nick Richardson quien es un joven de 30 años que disfruta de salir con mujeres bellas, por lo que se ve envuelto en una situación con una modelo Ucraniana, y decide entonces, pedirle matrimonio a Maggie para poder librarse de la modelo y sus problemas con la mafia. Nick le promete a Maggie que al solucionarse todo, se divorciarán. ¿Qué ocurrirá cuando lleguen a China para supervisar un proyecto de la empresa? ¿Se enamorará Nick de Maggie o se divorciarán?

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¿Comprometida con Nick?
· Era el año 1935, ciudad de Nueva York. En la concurrida calle se podían ver los modelos de autos que le dieron realce a las grandes industrias automovilísticas. Habían pasado los años de la gran depresión económica, donde muchas de las empresas quebraron y reinó una gran miseria. Familias enteras en la calle sin nada qué comer, sin embargo, hubo empresas que pudieron salir a flote de tan horrible flagelo. Empresas con grandes capitales o empresas constructoras, pues en estos años se había visto un gran auge de toda la construcción en el país y en el exterior también. Este era el caso de Richardson & Richardson Construction Company, manejada por padre e hijo. Ingenieros de profesión y con buen auge y aplomo para los negocios. · James Richardson padre, un hombre entrado ya en sus 70, había sido la columna de esta gran empresa, que hoy día tenía varias sucursales, de lo cual se sentía muy orgulloso y Nick Richardson, joven ingeniero, que había demostrado tener el mismo colmillo que su padre para los negocios y cuyos amoríos eran bien conocidos en el jet set de la sociedad Neoyorkina, pero también era bien conocido que no se comprometía con ninguna chica. Nick Richardson, había no sólo ayudado a la empresa a recuperarse del descalabro económico nacional, sino que había conseguido grandes contratos con corporaciones extranjeras, cuyo capital, les ayudó a salir de la tormenta económica en la que cayó la bolsa de valores de EEUU y hoy día era una de las empresas más sólidas en el país. · Richardson & Richardson, era la compañía para la que trabajaba, Margaret Carpenter desde que obtuvo su título en Ingeniería Civil y desde entonces, comenzó a trabajar allí diariamente y casi sin descanso. Primero para el departamento de Desarrollos Corporativos, por unos pocos meses y luego, fue escogida para ser la asistente del Ingeniero Nick Richardson y desde que ella llegó allí él siempre la trató muy bien y la respetaba, porque era muy profesional y diligente con su trabajo. Ambos trabajaban muy bien juntos. Él siempre le gastaba bromas y se reían juntos. Él siempre era un hombre con mucha energía para el trabajo y Maggie, a veces tenía que esforzarse el doble de lo habitual para seguirle el paso, pero lo lograba. · El único problema que se presentaba, era que ella estaba enamorada de él en secreto. No se atrevía a mencionárselo a nadie y se dedicaba a llegar temprano cada día a la oficina, con sus vestidos de conjunto de falda blusa y chaqueta de colores opacos y su melena de rizos, color castaña, que le hacían un bonito marco a sus bonitos ojos azules, los cuales se perdían detrás de los lentes que usaba para trabajar. · Allí estaba ella, en su pequeña oficina, mirando el panorama que se presentaba de la ciudad de Nueva York, muy agitado y pintoresco, pues era verano. Estaba allí, aun teniendo trabajo qué hacer, pero se estaba tomando un respiro, pues su jefe Nick, no se encontraba, ya que, seguramente habría tenido otra cita con su última conquista, una modelo rusa que no le inspiraba nada bueno. Esperaría aquí por Nick, pues necesitaba hacerle unas preguntas. · En el Palacio de la Moda de Nueva York, se estaba llevando a cabo, el evento de la semana de la moda. · Muchas damas y caballeros asistían como parte de una cita social de las encumbradas élites. Estas clases acomodadas asistían a estor regios desfiles, dándoles realce e importancia, al cómo debe vestirse una joven, por esos días. · También se encontraba el caso particular de jóvenes que asistían a estos desfiles, para hacerse de novias que modelaban en pasarelas internacionales, como era el caso del joven Nick Richardson, quien venía a buscar a la modelo del momento, Lilit Sovietsky, ucraniana de impactantes ojos azules y cabellera castaña hasta la cintura y quien era su novia trofeo, con la cual él se sentía muy orgulloso de que la admiraran y supieran que estaba con él. · Nick Richardson además de ser un excelente ingeniero y hombre de negocios, había heredado el atractivo de su padre y gusto por la buena vida. · Al terminar el show de modas, Nick se fue a la puerta a esperar por la modelo que estaba causando sensación en todo el mundo de la moda, ya llevaban saliendo unos pocos meses y él se sentía muy enamorado de esta enigmática mujer, a la cual trasladaba en su limosina. · Maggie, como cariñosamente la conocían todos en la oficina, salió de su ensimismamiento, cuando escuchó sonar el intercomunicador, donde por tercera vez el señor James Richardson o J.R. como todos lo conocían en el ámbito laboral y Dueño de Richardson & Richardson, le indicaba que quería hablar con ella, por lo que se dispuso a subir en el ascensor a las oficinas del máximo jefe de la compañía. · Maggie se paró en la puerta de la oficina, diciendo: · -No ha llegado J.R.- este le hizo señal con una mano de que entrara y cerrara la puerta, cosa que ella hizo. · -¿Desde qué hora se fue?-preguntó J.R.- · -Desde la hora del almuerzo-respondió Maggie-y él me dijo que estaría aquí para entrevistarse con usted, sobre el contrato con los chinos -dijo Maggie afectada- me consta que ha trabajado mucho en ese proyecto. · J.R. se levantó y caminó hacia el gran ventanal desde donde se podía observar una gran panorámica de la ciudad y de pronto se volteó y la miró preocupado. · -¿Crees que debo preocuparme?-le preguntó a Maggie, pues sabía que era una de las personas que pasaba más tiempo con él y también sabía que se llevaban bien y tenían una relación de respeto. · -No lo sé -dijo Maggie- él siempre ha sido muy cumplido con el trabajo. · -Lo sé-dijo J.R. golpeando el espaldar del asiento que tenía en frente. · -Tengamos confianza en su juicio y que él sabrá sopesar toda la situación y ordenará sus prioridades -dijo Maggie tratando de calmar la preocupación de J.R. · -A mí me han llegado informes muy confiables de esa mujer-dijo mirando otra vez hacia el gran ventanal- no son nada alentadores-dijo mirando a Maggie un momento- pero como dices, vamos a confiar en su buen juicio y que terminará ordenando sus prioridades. · -Está bien J.R. Buenas noches- dijo saliendo de la oficina y cerrando la puerta tras de sí, regresando a su escritorio a buscar su cartera, pensando en que era muy afortunada de haber sido contratada en esa compañía, luego de su graduación como Ingeniero Civil hace 5 años y había logrado pronto acostumbrarse al ritmo de trabajo de Nick y cómo él lograba que se materializaran las ideas más increíbles. Él era sumamente inteligente, creativo y sí, también muy apuesto y alto. Siempre bromeaba con ella sobre lo pequeño de su tamaño ante él, riendo y enroscando su dedo en uno de sus rizos. · Sí. Esa era la tragedia de su vida -se dijo cuando estaba entrando a su bonito y cómodo departamento, ubicado en un urbanismo cercano al centro donde estaba ubicada la compañía -Ella, Maggie Carpenter, se había enamorado perdidamente de su jefe e increíblemente apuesto, dueño de la compañía constructora. Inteligente y capaz y que sólo la veía a ella como su colega de trabajo. Su asistente, su amiga. La respetaba como ingeniero, pues valoraba sus ideas, para resolver situaciones con los diseños, con los planos, con las construcciones, pero nunca le había dirigido siquiera una mirada más allá de eso. · Él siempre le hacía bromas y reían juntos, como dos buenos y viejos amigos. Estaba tan metida en sus pensamientos, que ese día puso a hacer su cena y no regó las plantas. Este había sido el hogar donde vivió con sus padres hasta que murieron tiempo antes de ella terminar su carrera y podía disfrutarlo porque, su hermano James se había casado con Catriona y habían formado su hogar con sus dos preciosas niñas. · Comió lo que había preparado y se dirigió al baño a prepararse para dormir. Al mirarse en el espejo, notó que se veía muy pálida. Sus rizos en desorden y lo más atractivo de su cara, eran sus ojos azules, que sabía que no habían pasado desapercibidos para el joven Nick Richardson, pues un día durante la discusión de un proyecto de construcción que tenían los dos en la oficina de él. Poco tiempo después de contratada, ella dijo unas palabras terminantes y levantó la mirada por encima de los lentes que usaba para trabajar, entonces notó que se la quedó mirando y ella le preguntó: · -¿Qué? ¿Qué pasa? · -Tienes los ojos azules. No lo había notado -le dijo Nick- · Eso fue suficiente para ella de que tal vez, hubiese alguna posibilidad de que él se enamorara de ella, pero claro, eso fue antes de verse obligada a poner los pies en la tierra, ya que comenzó a ver el desfile de mujeres hermosas, modelos o no, envueltas en breves vestidos de verano o costosísimas pieles de invierno. Una más hermosa que la anterior, pasando frente a su oficina hacia la oficina de Nick. · Ella quería meterse debajo del escritorio, pero se mantenía profesional y vestía de acuerdo a su cargo, sin aparentar más de lo que era. La colega de trabajo de Nick, pero el mayor problema surgía cuando él se apoyaba en ella para deshacerse de alguna mujer que lo perseguía y con quien él deseaba terminar, porque ya le aburrían o dejaban de interesarle, entonces le decía con cariño y con una sonrisa tomando uno de sus rizos: · -Sálvame Maggie ¿Quieres? · Y ella terminaba ayudándole a deshacerse de la mujer con una alegría secreta, para que Nick volviera a ser el ingeniero dedicado a su trabajo y por un tiempo, así era. Volvían a su vieja relación de amigos, hasta que aparecía una nueva mujer en el firmamento de estrellas y volvía a ocurrir todo de nuevo, hasta que se cansaba de ella y Maggie ya se había acostumbrado a que eso no duraba mucho, hasta ahora, que conoció a esta modelo rusa que lo llevaba de cabeza y Maggie no se quería ni imaginar si él decidiera casarse con esa mujer, pero no quiso pensar en eso, porque quería dormir, así que, salió del baño y se acostó apagando la luz. · Entendía la preocupación de J.R, pues, con esta mujer, estaba ocurriendo algo distinto. Él parecía cada vez más disperso y menos interesado en el trabajo. Parecía obsesionado con ella y parecía que ella podía hacer con él lo que le diera la gana. · El día que se dio cuenta de que su corazón se había llenado de un frío, pensó que era tiempo de actuar y de hacer algo, porque ella no permanecería trabajando con él, si él se llegara a casar con esa mujer, así que, acto seguido, comenzó a aceptar las insinuaciones de un joven abogado que trabajaba allí en la compañía. Algunas veces se acercaba hasta su oficina, cuando sabía que Nick no estaba, pues estaba ubicada al lado de la de Nick con la puerta hacia el pasillo que estrellaba en la oficina de Nick. · El abogado le traía bombones y otras cosas que compartían juntos mientras hablaban, relajados. Un día Nick llegó temprano y al pasar por la puerta y el ventanal de vidrio de su oficina pudo ver que ella estaba hablando con este abogado, mientras él estaba sentado sobre el escritorio frente a ella y ella en la gran y cómoda silla reclinable, toda recostada hacia atrás sobre el espaldar de esta, riendo ambos sobre algo que él dijo. · No notaron la presencia de Nick sino hasta cuando entró en la oficina, acercándose al escritorio y dándole una orden, ella se sentó derecha inmediatamente y Harry también se levantó muy rápido, despidiéndose con algunas palabras que ella ni escuchó ni entendió, ya que estaba preocupada en encontrar su libreta de notas y un lápiz. Nick, salió de allí dirigiéndose a su oficina y Maggie, casi corrió a la oficina de Nick dispuesta a tomar notas. Entró con el aliento entrecortado a tomar notas. Se sentó en la silla frente a él y notó que parecía molesto, entonces habló. · -Somos una de las compañías constructoras más grandes del país ¿Lo sabes verdad? · -Sí. Claro que sí-dijo Maggie- Estoy orgullosa de trabajar aquí-dijo sin entender a qué se debía el comentario. · -¡Eso espero!-dijo Nick incorporándose hacia adelante y apoyando las manos en el escritorio -espero que tú sepas dar la imagen adecuada en todo momento, esté yo o no esté presente-terminó parco- · Ella se dio cuenta de que la cuestión era por Harry. · -Si, señor. Entiendo-dijo Maggie circunspecta- no volverá a suceder. · -Bien-dijo Nick echándose otra vez para atrás en su silla y comenzando a hablar de trabajo- · Al día siguiente encontró a Harry esperándola junto al ascensor para subir a sus oficinas. · -Qué situación tan incómoda ayer cuando llegó el jefe. · -Sí. Bueno. Tiene razón-dijo Maggie- · -Pero somos inocentes -dijo Harry haciendo un gesto teatral con las manos y Maggie reía- · -Sí.Claro que lo somos-dijo Maggie riendo y saliendo del ascensor y quedando frente a él con su blusa a rayas negras manga larga y su falda blanca con zapatos blancos. · No se dio cuenta que Nick estaba hablando con uno de los ejecutivos en la puerta de su oficina y la vio salir del ascensor con Harry. Ambos con sonrisas. · -¡Oye! ¿Por qué no vamos a almorzar?-preguntó Harry-por aquello de que ahora no podemos hablar aquí en la oficina. · -Me encantaría-respondió Maggie sin dejar de sonreír- · -Bien, nos encontramos aquí a las 12 ¿te parece?-preguntó Harry- · -Sí. Si me parece -dijo Maggie volviéndose para dirigirse a su escritorio, cuando se encontró de frente con la mirada de Nick muy seria. Al principio se asustó pero luego se tranquilizó, diciéndose que no había hecho nada malo y que sólo era un amigo. No tenía nada de malo. No era como él con todas sus modelos. Se armó de su libreta y su agenda para anotar y fue a la oficina de Nick quien ya se encontraba en su escritorio. Ella se sentó en la silla frente a él como siempre. · -Te ves muy bien hoy-dijo Nick- · -¿Sí? ¿Te parece?-preguntó Maggie como despreocupada-Bueno, gracias -dijo Maggie preguntándose a qué vendría aquél cumplido. · -¿Tienes alguna cita?-preguntó Nick- · -Bueno. De hecho, sí -aceptó Maggie parcamente abriendo su libreta y disponiéndose a trabajar y fingiendo que estaba revisando algo en su cuaderno y se dio cuenta que Nick parecía querer preguntarle más pero decidió que no le daría ese gusto. · Ese día cuando llegaban ella y Harry de almorzar, él le tomó la mano y se la besó. Ella sonrió y se despidió de él para volver a trabajar, sin embargo, ella dejó de aceptar sus invitaciones porque no quería ilusionarlo y después tener que rechazarlo. · Maggie no pasó una buena noche. No durmió bien. Le preocupaba Nick y esa mujer ucraniana. Se sentó en el escritorio y a los pocos minutos entró Nick emocionado. Ella no entendía qué estaba pasando, pero tomó su libreta y lápiz y se fue a su oficina. Lo encontró sentado sobre el escritorio frente a la puerta, se había quitado su chaqueta blanca, así que se podía apreciar una camisa rosada con puños blancos y los tirantes de su pantalón. · Maggie cerró la puerta y se acercó a él y este sacó una pequeña cajita entregándosela y a ella se le paralizó el corazón y le dijo: · -¡Ábrela! ¡A ver qué te parece! · Ella tomó la cajita con una pequeña sonrisa y al abrirlo estaba el más increíble anillo de diamantes, digno de una reina-pensó Maggie devolviéndoselo y se fue a sentar, porque de pronto, las piernas no le respondían. Sólo atinaba a mirarlo sin decirle nada. · -¿Y bien? ¿Qué opinas?-preguntó Nick- · Ella se sorprendió ¿Quería su opinión? -entonces hizo acopio de su profesionalismo. · -Está muy bonito -dijo Maggie- digno de una reina- · -Sí. Quería lo mejor para ella -dijo Nick volviendo a mirar ese anillo que ella sentía que le cortaba el corazón, entonces Nick siguió diciendo: · -Se lo voy a proponer esta noche. La llevaré a cenar al mejor restaurante. · Ella sonrió automáticamente y dijo: · -Bueno. Buena suerte. ¡Ah! y ¡Felicidades!-salió de esa oficina arrastrando su corazón y su dignidad. · Al llegar a su escritorio, lanzó lo que traía en la mano y fue a sentarse en la silla reclinable para decirse: · ¡Dios! Ella no iba a soportar trabajar para él estando casado con esa mujer horrible. Estuvo unos minutos sentada viendo su escritorio sin ver. ¡En shock! · De pronto Nick salió de la oficina y vino a su escritorio, diciendo: · -¡Olvidé algo! ¡Tengo que hacer unas vueltas. Cúbreme por favor. Mañana te contaré todo-dijo sonriendo alegre y se marchó. · Maggie pasó el resto del día ensimismada aparentando que trabajaba, esperando con el corazón en la boca los acontecimientos. J.R. no iba a aceptar a esa mujer. Ya se lo había dicho, pues tenía muy malos informes sobre ella. · -¡Dios mío! ¿Qué era lo que iba a ocurrir?-se preguntaba Maggie con un nudo en el estómago- · Al terminar la jornada se fue a su casa. Acababa de cenar y estaba lavando los platos pensando, vistiendo, su abrigo gris de cierre en frente y la capucha que le caía en la espalda, cuando escuchó que tocaban a su puerta. Se dirigió a abrir extrañada de quién pudiera ser y vio a Nick parado allí en la puerta de su apartamento, sin chaqueta ni corbata. Tenía la camisa desabotonada de los tres primeros botones, agarrado del marco de la puerta, con la cabeza mirando al piso. · -¡Oh Dios mío ! -pensó- ¿Qué habría ocurrido? · -¡Nick! -dijo Maggie- ¡Qué sorpresa! ¡Por favor entra!-él había venido algunas veces a su apartamento, cuando tenían algún proyecto importante y debían trabajar casi toda la noche, él terminaba recostándose un rato en el sofá a las 4 de la mañana, para hacer la presentación del proyecto al día siguiente. · Maggie lo invitó a sentarse en el sofá y lo miraba expectante, hasta que él comenzó a hablar. · -¿Estás bien?-le preguntó Maggie- · -No -dijo Nick mirándola- esa mujer es malvada. ¡Se burló de mí! · - Maggie abrió mucho los ojos y dijo: · -¿Qué pasó? · -Fui un estúpido al creer que ella querría que le propusiera matrimonio, porque en lo que le di el anillo, comenzó a excusarse diciéndome que sentía que yo había malinterpretado las cosas y que ella no esperaba que yo le propusiera matrimonio -dijo poniendo el anillo en la mesita frente a él. · Maggie no salía de su asombro y cuando vio la caja del anillo se dijo: · -¡Felicidades! ¡Te salvaste de una buena! -pero en vez de eso dijo en voz alta: · -¡Lo siento mucho! Debes sentirte terrible- · -¡Como el peor de los estúpidos! -dijo con las manos en la cara y con los ojos cerrados. · Maggie lo miraba con los ojos muy abiertos. · -Bueno, pero ¿Qué excusa te dio? ¿Qué te dijo? · -Que ella estaba enamorada de un tal Mikhail y que precisamente había ido a cenar conmigo para decirme que se va con él de regreso a Ucrania esta misma noche. · -¡Dios! ¡Esa mujer andaba con los dos!-pensó con los ojos abiertos como platos. · -¡Sí! Sólo hice el papel de estúpido y lo peor es que se decidió por el otro, quien por cierto, anda en negocios turbios o al menos, fueron los comentarios que escuché. · -Lo siento mucho¡-volvió a decir Maggie- · Él se volvió a poner las manos en la cara y se recostó hacia atrás. · -¿Quieres un vaso de agua?-preguntó Maggie- · -Sí. Por favor. Me duele la cabeza. · Ella se apresuró a buscarle una pastilla para el dolor de cabeza y entregársela con un vaso de agua. · Él se incorporó en el mueble y se tomó la pastilla y el agua en dos tragos. · Ella se volvió a sentar en silencio y de pronto vio que su expresión había cambiado, entonces la miró por primera vez esa noche directamente a los ojos y dijo: · -Esa mujer cree que se burló de mí, pero estoy seguro de que ella va a volver cuando se dé cuenta de que aquél hombre lo que le va a ofrecer es una vida de mafia. Va a querer volver a venir y buscarme, para que yo caiga nuevamente en su red. · Maggie lo miraba tranquila esperando que eso no fuese cierto, entonces, él la volvió a ver con ojos entrecerrados. · -¡Tú puedes ayudarme! · -¿Yo? Sí, Claro. Por supuesto, Nick -dijo Maggie automáticamente- · Cuando ella regrese me encontrará casado. · Maggie asentía ¿Casado?-dijo él - -¿Con Quién? · Él la miró fijamente y le dijo: · -¡Contigo! · -¡¿Conmigo?! ¡Espera! ¿De qué estás hablando?-respingó Maggie- · -Mira, yo sé que esto es sorpresivo para ti, pero eres la persona perfecta para ayudarme con esto, porque ya tú conoces toda la historia y así no tendría que mentirte. · -¡Espera ! -dijo Maggie- Todavía no logro entender qué es exactamente, lo que esperas que yo haga. · -¡Que te cases conmigo! -dijo Nick como la cosa más sencilla del mundo y ella lo miró como si hubiera perdido el juicio. · -¿Qué? -Maggie tuvo muchos sueños con este momento desde que era niña y con él especialmente, lo había soñado también, pero nunca soñó esto que estaba pasando. Entonces, le pareció ver a unos payasos bailando y tocando con una banda con tambores, burlándose de sus sentimientos y lo peor era que, él en realidad parecía estar esperando una respuesta. · -Yo, no podría casarme contigo. Tú, no podrías casarte conmigo. Tú, no me amas · -¡Por supuesto que no! -suspiró negando con la cabeza -será un matrimonio de mentira. No será real. Sólo para poder tener la seguridad de poder verla a la cara, cuando venga a buscarme derrotada, por lo que encontró con aquél hombre. Sería para protegerme Maggie-le dijo con tono más suave. El tono meloso que siempre usaba cuando quería convencerla de hacer algo y ella no le negaba nada y jugaba con uno de sus rizos. · -¿Pero fingirás que te casaste?-preguntó Maggie- · -No. No puede ser fingido. Esas cosas siempre se descubren. Tendrá que ser una boda real con todo. Iglesia, familia, amigos y luego nos divorciamos, cuando ella se haya olvidado de mí y de buscarme. · -Pero, yo no podría hacer una cosa así. Sería mentirle a todo el mundo. · -Sí. Lo sé -dijo con tono de frustración- pero te prometo que nos divorciaremos y te compensaré por ello ¿Qué dices? ¿Ayudarías a un amigo en desgracia?-le volvió a decir con el tono que utilizaba en la oficina, enroscando su dedo en uno de sus rizos. · -Bueno, sí. Está bien. Te ayudaré en esto y me casaré contigo. · Él dejó de jugar con sus rizos y todavía sonreía cuando le dijo: · -¡Toma el anillo! ¡Úsalo! · -¡Oh no! -dijo ella inmediatamente, sintiendo que no usaría el anillo que él había comprado para esa mujer. · -Bueno, tienes razón. Es demasiado ostentoso para ti. Te compraré uno. · -Gracias -dijo con tono afectado aunque él no lo notó. · -Me voy -dijo Nick dirigiéndose a la puerta. Le sonrió y le dijo: Gracias. Ya verás que no tienes nada qué temer. Todo saldrá bien. Te veo mañana en la oficina. · -Hasta mañana -dijo ella cerrando la puerta y quedándose allí viéndola sin poder creer ninguno de los acontecimientos que acababan de suceder. · Una cosa si era cierta. Le daba gracias a Dios porque había evitado que Nick cometiera el error de su vida, aunque ahora ese alivio se convertía en incertidumbre, porque no sabía qué era lo que iba a suceder, aunque sabía que Nick era un hombre de palabra y lo que decía lo cumplía, así que, de pronto y por primera vez, se dio cuenta de que sería la esposa de Nick Richardson. Sería la esposa de mentira en una boda falsa del hombre que más amaba en todo el mundo, pero, ¡Qué locura! Él prometió que se divorciarían, en cuanto todo eso acabara, así que, sólo debía atenerse a eso. ·

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