Pasaron todo el día allí escondidos del helicóptero. Era una cueva amplia que tenía la entrada pequeña y la fogata le daba un ambiente cálido. Luciana y Alexander salieron a cazar y el muchacho regresó primero con un alce entero y luego ella llegó con un conejo que lanzó hacia una esquina cuando vio la enorme presa del muchacho. Pasaron medio día explicándole a Claudio todo sobre el sub mundo, los lobos y los vampiros, y también sobre algunas otras criaturas que merodeaban por ahí, y para sorpresa de Moira lo tomó todo con la mente muy abierta, asintiendo de vez en cuando y haciendo preguntas por montones. Al final del día, cuando todos estaban intentando dormir, Moira salió de la cueva y se sentó en un tronco alargado. Tenía que pensar en un plan para rescatar a su padre, y a toda la mana

