Maximiliano Tanta paciencia en ella me está causando problemas y muy serios, venia dispuesto a gritar, a sacar toda mi frustración y después tener una noche de sexo descomunal, pero no… la señorita parece ser que vive en otro planeta diferente al mío. — ¿Qué dice la vida de casados? Me disculpo si no pude ir, tuve un pequeño inconveniente que no me permitió viajar, prometo hacerte llegar un gran regalo a casa de tu madre en unos días, es lo menos que te mereces de mi parte. — Puedo saber que fue eso tan importante que no te permitió ir, no puedo creer que prefieras hacer otras cosas que asistir a mi boda. ¿Sabes quién soy, o ya me cambiaste? Antes de que le diera la noticia, debía saber que fue eso tan importante para dejarme en segundo plano. No venia por esa respuesta, pero ya que

