- ¿En serio esto es la famosa sorpresa? – cuestiono viendo al sitio donde me acaba de traer Logan. - Pues sí, Madrid está lleno de tráfico, fábricas y gente, aquí se puede respirar aire fresco y entrar un poco en contacto con la naturaleza – sonríe explicando y vendiendo este paisaje como algo fantástico. Después de un largo trayecto en coche y de haber dejado a mi hermano en la estación de trenes, hemos terminado en una especie de campo con una zona verde amplia que está alejado de la ciudad. La verdad es que las vistas son bastante bonitas y no hay casi ruido, cosa que a veces se agradece. Es la desventaja de vivir en Madrid, siempre hay ruido por todos los lados. - ¿Y pretendes que nos sentemos en el suelo para mirar las vistas desde esta colina? - Sip, aunque si te molesta mucho el

