Agarro el cuchillo y el tenedor para partir un trozo de carne. Intento ocultar mi mala cara al ver que su aspecto no es que sea del todo apetecible, pero quizás de sabor esté bueno. Espero que sí, porque mi estómago lleva sin comida por más de 12 horas y ya me está dando dolor de cabeza. - Deja de mirarlo tanto y pruébalo ya, que al final te lo vas a comer caducado – Nat me presiona con una ansiedad bastante notable. - ¿Seguro que se puede comer? – la pregunto sin fiarme un pelo de ella – Como me intoxique, mañana no puedo ir al trabajo y no voy a poder hacer mi espectacular presentación. - No te vas a intoxicar, seguí todas las indicaciones de la receta, tiene que estar bueno. Bueno no sé, pero tiene una pinta asquerosa. - Vale – suspiro rezando para que esto esté bueno, me llevo el

