-Ally, yo lo siento, no -habló, pero lo interrumpí. -Olvídalo, solo hazlo -dije tratar de limpiar las lágrimas que resbalaban por mis mejillas. Y me aleje de ahí. No lo quería cerca. ¿Por qué no me dijo de ella? La rubia teñida llego a Texas, el que hace años atrás fue su hogar y lo que sigue siendo, aquí nació, creció y rompió un corazón. ¡¿Por qué ?! ¡¿Por qué ?! -dije gritando-. ¡Te odio, te odio! -Susurré mientras me deslizaba por la puerta de mi habitación. - ¿Ally? -llamó una suave voz-. ¿Nena, quieres hablar? Si no quieres está bien, pero no te encierres -dijo la suave voz de mi mejor amiga. -Pasa -dije alejándome de la puerta-. Lily, él ... -Susurré y varias lágrimas que salen a salir sin permiso. -Ven, nena -dijo mientras me estiraba sus brazos-. Tranquila, todo estará bien

