Narra Afrodita:
Los días van pasando y con ello nos vamos adaptando a lo sucedido, mi hermanito aún ha llorado pero mamá siempre hace todo lo posible porque solo sean unas cuantas lágrimas y sigamos de pie, todo aquí es nuevo, así que podrán imaginarse que por muy positivos que seamos aún así todo se torna difícil porque no podemos desahogarnos con nuestros amigos o personas de confianza pues no es lo mismo platicar con alguien que conoce tu historia a hacerlo con alguien quien apenas la está conociendo. En la escuela me va muy bien y además todos aquí son muy cálidos y fraternales; mamá ha empezado un negocio junto con una de mis tías, todos los días después de ir a dejar a mi hermanito a la escuela se van a vender a los pueblitos o rancherias alejados de la civilización, así que tienen buenas ventas ya que a la gente se le hace más fácil que llegue alguien que le ofrezca algo que necesita a tener que viajar para compararlo, y con el paso de los días ha empezado a dejarles a crédito los artículos así que si lo preguntan, tenemos lo necesario gracias a ella; aunque se complicó la situación un poco, si, aun pudo empeorar esto; resulta que la casa en donde vivimos no es nuestra, otra mentira más de mi mmmm no se como decirlo pero a estas alturas y con todo lo ya ocurrido se me torna bastante difícil llamarle papá, así que solo será Hilario, el señor Hilario. En fin, el le hizo creer a mamá que la casa a donde él nos dejó era ya nuestra y que aquí nos dejaría y estaríamos tranquilos, pero oh sorpresa, la casa es de una de sus hermanas, si, mi tía y cabe mencionar que no tenemos buena relación con la familia de él ya que obviamente están de su lado y los lazos consanguíneos les vienen importando poco; supimos que la casa era de ella porque un día sin más se presentó a cobrar la renta de-mo-ni-os lo que faltaba. Pero como mamá no se rinde y honestamente no creo que lo haga, llego a un buen acuerdo con ella y le estará pagando al mes una cantidad considerable, entonces eso agrega más gastos y preocupaciones para ella. Desearía poder ayudar pero técnicamente soy una niña aun así que la apoyo lo más que puedo en casa, con el aseo, cuidando a mi hermanito, y preparando la comida, muchas veces se nos antojan cosas y a menudo ella no nos las niega aunque tenga el dinero mínimo para el día a día, siempre nos ha enseñado a compartir así que la cosa funciona así: si se nos antoja un pan y solo alcanza para uno exactamente, este se divide en tres para que todos comamos un pedacito y nadie se quede con el antojo, muchas veces ella dice que no quiere pero nosotros no desistimos y muy forzosamente debe repartirse entre los tres, así es con un chocolate, o cualquier golosina que se nos antoje. Pues con la renta, gastos de agua, luz, paisajes para escuela, comida y lo que vallamos necesitando realmente se torna difícil para mi mamá y lo realmente admirable es que no se rinde y eso me hace sentirme muy orgullosa de la madre que me toco, siempre está para nosotros y por lo general trata de apurarse antes para que cuando yo llegue a casa ella casi llegue al mismo tiempo con mi hermanito y así no estemos solos, es una super mujer.
Ya estamos en el mes de octubre, han pasado dos meses desde que estamos aquí y mi mamá cada día me sorprende más, vio en una tienda a la que fue a surtirse unos adornos de foamy para día de muertos, los ha comprado y con ello también foamy de esos colores, silicon y bolsitas de celofán, los deshizo, pinto los patrones en el foamy y en un dos por tres ya había logrado hacer las mismas figuras para venderlas wow definitivamente las super heroínas le quedan cortas a esta maravillosa mujer. Nos entusiasmamos tanto que mi hermanito y yo salimos a ofrecerlas con los vecinos y para nuestra sorpresa nos han comprado todas y nos han pedido más, vivimos en un fraccionamiento así que has bastantes casas para ir a ofrecer los adornos que mamá ha hecho, y para celebrar lo bien que nos fue compramos palomitas de microondas, todo marcha bien y mamá nunca deja de sorprenderme, incluso fue tanta la emoción de mi hermanito que ha salido con mercancía de mi mamá a ofrecer con los vecinos, algunos le han comprado otros le han pedido otras cosas y eso nos llena de positivismo.
Hemos hecho echo amigos y amigas, nos estamos adaptando muy bien al cúmulo de cambios que nos sorprendieron pero no nos derrumbaron, aceptamos lo ocurrido e hicimos una promesa, de siempre apoyarnos, nunca dejarnos caer y salir adelante con la mejor actitud, después de todo los cambios no fueron tan malos, y con nuestra familia cerca esto ha sido más fácil ya que nos apoyan incondicionalmente y también nos ayudan a tener una buena actitud ante la situación, son la mejor familia que jamás haya podido imaginar; definitivamente nuestra nueva vida no está tan mal.
Hola, espero mi historia les esté gustando; aquí les tengo un secreto, esta es en parte una historia basada en hechos reales, aun hay mucho que recorrer y en el camino también conocerán pedacitos de historia de algunas mujeres más, me anime a compartir esto con ustedes porque quisiera dejar un mensaje positivo para ti que me lees, si alguna vez te encuentras en una situación difícil, no te rindas, opciones hay muchas, los límites los pones tú, todas y todos somos capaces de lograr cosas magníficas, gracias por leerme.