Narra Caliope:
Después de haberse quedado dormidos mis hijos, empecé a pensar en lo que haría próximamente, no podía permitirme derrumbarme después del abandono de él hombre al que más quise, ese al que le entregue mi vida, mi esencia, mi todo, al que tanto ame y con quien me veía a futuro viendo crecer a nuestros hijos.
Primero debía contarle a mi familia de lo sucedido y segundo debía encontrar un trabajo o algo que hacer para obtener dinero ya que pronto me quedaría sin fondos, ya mis pocos ahorros habían disminuido y por si fuera poco mañana entrarían a la escuela mis hijos, Isai iría a una primaria muy cerca de aquí y Afrodita a una secundaria un poco lejos, realmente no se si podría con todo, escuela, trabajo, casa en un contexto completamente nuevo, con todo eso en la cabeza el cansancio me venció y pronto me quede dormida.
El despertador sonó anunciando la hora de levantarse, así que desperté cariñosamente a mis hijos para que se apresuraran a bañarse mientras yo les preparaba el desayuno, prendí la radio y sintonice una estación en la cual a esa hora pasaba un programa para musical para niños y niñas; Afrodita a pesar de ser mayor para esto no se quejaba, no perdía su esencia e inocencia, espero esto dure ya que bien se que la adolescencia es una etapa un tanto difícil.
_.Afrodita a desayunar, se te hará tarde, apresurate recuerda que debes tomar doble transporte.
_. Voy mamá ya solo me hago la corbata.
Apresuró a Afrodita ya que ella entra 7am mucho más temprano que Isai, hoy nos espera un nuevo día y muchas cosas nuevas que pasar. Pronto termino su desayuno, deje a Isai desayunando y salí a encaminar a mi hija.
Regrese 5 minutos después, ayude a mi hijo con todo y pronto los dos salimos camino a su escuela, lo deje en su salón y salí rumbo a la casa de mis padres a enfrentarme con mi nueva realidad.
Afortunadamente tengo una familia muy unida y comprensiva, tendria su apoyo incondicional, una de mis hermanas me propuso iniciar un negocio, ella pondría mayor parte del capital para comprar artículos como sábanas, cortinas, trastes y demás cosas por el estilo para vender, así lo haría en mis horas libres mientras mis hijos se encontraban en la escuela y así no los descuidaria ni dejaría solos o encargados, no soy mucho de delegar mis responsabilidades a alguien más, no importa si son mi familia y quieren apoyar, soy muy cercana a mis hijos y en estos momentos lo que menos quiero es dejarlos de lado.
Narra Afrodita:
Oí el despertador sonar pero no fue hasta que sentí el dulce beso de mi madre que me levante, hoy me esperaba un nuevo día, empezaba el ciclo escolar en la secundaria y moría de nervios ya que era una escuela completamente nueva y sabía que no conocería a nadie al llegar, al menos en la anterior tenía la certeza de que al llegar vería rostros conocidos pero aquí no sabía que me encontraría y si sería bien recibida, me sentía como el bicho nuevo y desconocido al que sin duda todos volterian a ver al llegar, con esa inquietud me metí a la ducha, salí y empecé a ponerme el uniforme, me peine, tenía mi mochila lista desde antes, estaba por ponerme la corbata cuando oí a mi madre gritar:
_.Afrodita a desayunar, se te hará tarde, apresurate recuerda que debes tomar doble transporte.
_. Voy mamá ya solo me hago la corbata.
Me apresure a desayunar, regrese al baño para lavarme los dientes y pase a despedirme de mi hermanito, después salí con mamá detrás de mi para dejarme en el transporte que me llevaría cerca de donde debería tomar el siguiente, después de 20 minutos estaba por fin frente a la escuela, me paralice unos minutos, no me gustaba ser la nueva sabia que todas las miradas estarían sobre mi, tomé valor y empecé a caminar hacia adentro, veía como había grupitos de chicas y chicos saludandose obviamente se conocían, y como supuse en medida que iba avanzando todos volteaban a verme pfff lo que me temía estaba sucediendo, continúe caminando hacia el salón, desafortunadamente mi salón estaba casi al final así que literalmente tuve que atravesar toda la escuela para llegar, fue incómodo avansar y que todos voltearan a verme, al fin llegué a mi salón, y ahí también había grupitos de chicas y chicos, todos voltearon a verme al mismo tiempo, yo solo me agache y busque rápidamente un asiento desocupado, deje mi mochila a un lado y pronto me rodearon para preguntar mi nombre, de donde venía y demás cosas, me sentí como una estrella de rock cuando lo asechan miles de reporteros curiosos jajaja.
En poco tiempo perdí la vergüenza y ya estaba riendo con las ocurrencias de mis compañeros y compañeras, a decir verdad son muy cálidos, no te juzgan ni te ven de reojo como en el anterior lugar donde vivía, allí ser nuevo era desastroso, no te recibían bien y te hacían ver tu suerte pero aquí todo era completamente distinto y me agradaba, si bien había grupitos al inicio todos se llevaban bien, todos eran amigos de todos, me adapte rápido, esta escuela me encantó definitivamente no quiero irme nunca de aquí.
Las clases pasaron más rápido de lo que imagine y pronto se llegó la hora de volver a casa; al volver ya estaba mi hermanito en casa y mamá terminando de preparar la comida, estaba alegre, pues tuve un gran primer día, a mi hermano no lo veía tan feliz, incluso podría decir que estaba un tanto distante, comimos mientras le iba platicando a mamá como me habia ido en la escuela y de mis nuevos amigos y amigas, mi hermanito terminó y se retiró, mamá y yo estábamos distraídas platicando y riendo de las cosas que le platicaba y que me habían sucedido en la escuela cuando escuchamos el sollozo de mi hermanito, mamá le habló y pronto entró al cuarto para buscarlo pero no lo vio, buscamos y estaba debajo de la cama llorando, mamá trataba de hacerlo salir pero el no hacía caso, su lla to se hizo más fuerte y con el venían múltiples reclamos hacerca del abandono de papá, lloraba con tanto dolor y sentimiento que pronto todos estábamos llorando, gritando y tratando de hacer salir a mi hermanito, todo se volvió un caos.
No se cuanto o que tiempo pasó después de tanto llanto, frases a medias y miles de preguntás sin respuesta, tuve que meterme debajo de la cama para sacar a mi hermanito que después de tanto llorar estaba quedándose dormido, mamá se culpaba, decía que no debió haberle platicado que era muy pequeño para asimilar la noticia y que el no era lo suficientemente mayor para comprender, lloraba con tanto dolor y yo la abrazaba tratando de tranquilizarla, no se en que momento deje de llorar pero algo en mi interior me decía que no debía llorar más pues mi mamá y mi hermanito necesitaba que alguien fuera fuerte para ellos y solo estamos los tres en esto, alguien debía guardar la calma y sabía muy bien que ellos no podrían, mi hermanito era muy pequeño para entender del todo lo que pasaba y mi mamá tenía lastimado el corazón por el abandono y sumemos el dolor de madre al ver a su pequeño destrozado, todo se tornaba difícil y caótico, definitivamente debía ser fuerte, muy fuerte y realmente no sabía de dónde sacaría esas fuerzas que ni yo sabía que tenía.
La noche no se hizo esperar, el apetito de todos se fue, nadie ceno solo nos metimos a la cama nuevamente juntos, mañana nos esperaría un nuevo día, realmente espero que no como el de hoy.