La noche se avecinada oscura, el sol se había ocultado tras las enormes nubes negras y las pocas ramas de los árboles que se movían con el viento se asemejaban a dedos raquíticos recortados contra el cielo oscuro. Un viento fuerte azotaba las ventanas de las calles principales de S.t James y, dentro del White's club las risas y el bullicio hacían ecos sobre los pasillos. El duque de Saint Clear estaba sentado entre caballeros a los que él consideraba tolerables para mantener una conversación sin importancia, su semblante era despreocupado y no había nadie en aquel lugar que dudara que el honorable duque de Saint Claire pudiera estarle preocupando algo. Pasado la media noche, el duque se preparaba para marcharse, tomó su gabán, su sombrero de copa y se despidió con pocas palabras, salió c

