El artefacto hizo clic y Sebastián vio como por el costado del escritorio de roble se abría un compartimiento secreto. Se inclinó hacia abajo y sacó lo que parecía ser un babero para bebés y un papel arrugado, el babero tenía el escudo familiar y cuando despego los bordes doblados del papel, se dio cuenta que había algo escrito que ya se estaba comenzando a desvanecer. «El bebé se llama Arian, por favor cuídenlo » —Maldito. —Masculló. —Se supone que el maldito soy yo. Sebastián levantó la vista y vio cómo su hermano entraba solemnemente a la biblioteca, iba vestido completamente de n***o, ningún otro color tenía cabida en el corte de tres piezas que llevaba, en su mano llevaba un majestuoso bastón de plata con la cabeza de un león como apoyo, Sebastián experimentó por primera vez la m

