CAPÍTULO 4

1888 Words
Despierto el lunes muy temprano. Estos días pasaron rápido, me despido de mi queridos abuelos y mi querida Nazareth pero la vendré a ver cada que pueda. Anoche terminé con mis maletas y Skarlett u Steven me ayudaron. A ellos los veré los fines de semana, que se joda la brujita esclavizante si cree que estaré allí los fines de semana. A las nueve en punto Skarlett me informa —Amiga llegaron por tí—Resopla en tono triste —Vamos no hables así, pronto nos veremos—Le afirmó Ella y Steven son familia para mí, son lo más cercano a una familia. Nunca tuve una así que mi lazo con ellos es más que de amistad. Aunque a veces Steven es insoportable Skarlett me acompaña a la puerta y me despido con un beso y un fuerte abrazo —Te aviso apenas llegué—Le indico mientras camino al automóvil —Si necesitas que te ayude a escapar me llamas —Grita desde la puerta a todo pulmón. Sabe que la señora Thompson está en el automóvil y la escucha. Sonrió al oír eso y le lanzo un beso Subo al automóvil y saludo a la Señora Thompson —Hola señora Thompson, buenos días —Buenos días Mérida ¿Lista? —Pregunta Siento con la cabeza y nos vamos. Nos dirigimos a una pista privada para tomar un vuelo privado, es más rápido solo cinco minutos Al llegar nos recibe otro automóvil y nos lleva a mi nuevo hogar, es la misma casa donde atendí a su papá así que ya la conozco. Entro con la Señora Thompson y llega la ama de Llaves a recibirnos —Nía ella es Mérida, la Licenciada que atenderá a mi hijo. Muéstrale su nuevo dormitorio y todo. Iré a una reunión—Le indica a la Señora, es una mujer esbelta, sería, de unos cincuenta y seis años diría yo —Mérida estás en tu casa, más tarde nos vemos—Me informa y así como llego se fue Miro a la ama de llaves y le digo —Mucho gusto —Mientras le ofrezco mi mano como saludo —Un placer, sígueme por favor—Comenta y me muestra el camino a mi habitación ¡carajos! Esto es del tamaño de mi antiguo departamento al ver mi habitación Tiene un baño con tina y todo, un clóset grande solo para mí, muebles, una mesa para desayunar, unas puertas corredizas que dan hacia un balcón hermoso, internet, televisión satelital y todo para mí. Nía se va para dejar que me acomode en la habitación. Luego de dejar todo en su nuevo sitio salgo a dar una vuelta y tratar de indicar sobre mi paciente, mientras camino llegó a la cocina donde Nía está tomando té —Disculpe —Le digo apenada —¿Se le ofrece algo?—Me pregunta y se levanta —No, no tranquila, solo daba una vuelta—Le informo —¿Tomas te?—Me pregunta No le quiero hacer el feo y me le acepto. Quizás ella me pueda contar sobre Thomas ya que no lo conozco. Tomo asiento con ella, tomo el té y comienzo a preguntar —¿El Señor Thomas está aquí? —Si, en su habitación—Me afirma Nía —Disculpa que te pregunte pero me gustaría saber ¿Cómo lo vez? ¿Cómo está? Emocionalmente—Pregunto pues tengo curiosidad —Deprimido—Afirma Entorno los ojos voy matar a esta vieja Estúpida, me dijo que él estaba bien. —¿Por qué?—Pregunta Nía —Solo quiero prepararme —Replico mientras termino mi te, ella creo que toma confianza y me dice —Soy la nana de Thomas, he cuidado de él desde que era un bebé y me destroza el corazón verlo así—comenta Pienso esto es bueno si ella es como su madre me podría ayudar a entenderlo y tendría una mano amiga si se pone difícil —Que bien, me alegra saber que puedo hablar con otra persona. La señora Thompson me dijo que él estaba bien dispuesto a realizar las terapias y recobrar la movilidad. Nía pone mala cara y dice —¿Qué va a saber ella si no se la pasa aquí? Yo soy quien lidera con Thomas desde bebé y después del accidente está muy mal. Ella no quiero ver eso y se engaña pensando que su hijo está bien ¡Maldita sea carajos! Debí suponerlo que solo me dijo que estaba bien para salir del paso pero me va a escuchar y la mandaré a la mierda. —¿Qué tan deprimido está? —Quiero saber si verdadero estado —Desde el accidente no ha salido de la habitación y no recibe a casi nadie, sus amigos lo dejaron y ni mencionar a la golfa de la novia que apenas lo vio en sillas de ruedas salió corriendo y lo abandonó—Me afirma Esto es peor de lo que imaginaba, quedó solo. Todos lo dejaron a un lado al verlo asi, que triste y más saber eso de la persona que se supone que te ama. ¡Joder! —La señora Thompson me contrato para comenzar con el una terapia y que asi logré recobrar su movilidad—le comento Ella cambia su rostro y me pregunta —¿De verdad crees que puede caminar de nuevo?—Pregunta con emoción y esperanza tal como una madre —Quizás ella me podría ayudar— pienso —Si, revise sus placas e informes y tiene una lesión no tan grave que con una buena terapia y sesiones de electricidad podría recuperarse. Pero necesito que el me ayude y ponga de su parte—Le confieso pues no será fácil si estoy sola —Eso es bueno, si hay esperanza yo te ayudo con el. Con tal de verlo de nuevo feliz y caminando, ojalá así cambie y tenga una nueva vida—Comenta con brillo en su mirada Y continua hablando —El es muy buen chico, pero el dinero lo volvió egoísta, arrogante y solo pensaba en fiesta mujeres y pasarla bien. Gastar sin pensar y ahora está postrado a una silla y todos con los que salía a diario no lo volvieron a visitar, mi niño está solo y triste —Me afirma Tomo su mano al ver como se expresa de el, como una verdadera madre. Debe ser bonito tener a alguien así y eso me anima a continuar —Si puedes ayudar a mi muchacho, por favor te ruego que te quedes. Te ayudaré en lo que necesites— Súplica mientras aprieta mi mano Suspiró y la miró. En este momento tengo una corazonada que me dice —Vamos que puedes Mérida Y otra que me dice —No lo hagas, te arrepentirás Respiro profundo y me decido —Intentémoslo—Replico, con cierta duda pero no puedo hacerme de la vista gorda cuando alguien necesita ayuda y yo puedo apoyar. No se si es un don o una maldición pero soy así. Mi respuesta hizo que la Señora Nía sonriera y sus ojos brillan, de ve que ama mucho a este joven. Pero me preocupa el estado emocional de Thomas. —¿Cuándo lo conoceré? —Le pregunta con curiosidad, quiero comenzar cuanto antes. —Mañana mismo lo verás, hoy instálate, explora el gimnasio y los espacios necesarios para realizar tu trabajo. Descansa y mañana comenzamos—Me dice animada —¿Cuándo vendrá la señora Thompson? —Pregunto pues quiero decirle una cuántas cositas por mentirme. De solo recordarlo me provoca agarrar mía cosas y mandarla a la v***a. —No te sabría decir, pues ella viene solo por ratos—Me índica ¡Esta vieja! Maldigo internamente —Bueno, me retiro a mi habitación. Es un placer conocerla —Resoplo mientras me levanto y me voy. Camino a mi recamara para poner en orden todas mis cosas y siento que esta habitación es un apartamento. Pasó la tarde en mi cuarto hasta terminar. Luego salgo a echar un ojo quiero conocer el lugar y ver dónde podría realizar las terapias. Mi habitación esta muy cerca del área de la piscina. Es como una casa aparte, o casa de invitados. La piscina se ve maravillosa y es perfecta para algunas prácticas acá, puedo ver que frente a la piscina hay unas puertas corredizas de vidrio. Me dirijo hasta allí y descubro un gimnasio ¡Genial! —Pienso al verlo. Entro y hay muy buenos aparatos, desde caminadora hasta pesas bicicletas de spinning. Sigo el pasillo que está fuera del gimnasio y detallo varias puertas. Imagino que son habitaciones y de pronto se habré una de ella para mí sorpresa. ¡Mierda! Es Nía ¡Carajo! —Me has pegado un gran susto—Gruño mientras recupero el aliento Ella sonríe y comenta —Perdón, no sabía que estabas por acá. —Le doy un vistazo al lugar, para irme familiarizando y saber que recursos puedo utilizar—Le comento —Esta bien, puedes utilizar lo que necesites. Por cierto esta es la habitación de Thomas, creo que está un poco mejor de ánimo. Pasa preséntate que yo ya regreso—Me invita La verdad me da un poquito de miedo pero vamos vine a esto —Esta bien—Replico con dudas y habría la puerta Para mí sorpresa al entrar la habitación está oscura, casi no puedo ver. No tiene mucha iluminación y siento que es noche aquí. Mientras mis ojos se adaptan al cambio brusco de lugar, logro ver la silla de ruedas. Está justo en frente de mi, metido literalmente en la portátil. —Buenas tardes —Comento un poco nerviosa pues no sé cómo vaya a reaccionar ante mi presencia. Voltea de inmediato, me ve de arriba a bajo y de mala manera pregunta —¿Quién eres tú y quien carajos te dejo entrar? —No está feliz eso es seguro. Siendo otras circunstancias lo mandaría a la mierda gustosa pero debo tener paciencia y recordar que no está bien. Aunque el imbécil no puede moverse debería ser más respetuoso. —Soy la Licenciada Mérida, estoy acá para… —Fuera de mi habitación, no necesito que nadie se quiera burlar de mi en mi cara—Replica sin dejarme ni siquiera terminar de hablar el muy estúpido. Entra Nía y pregunta —¿Qué ocurre Thomas? —¿Quién dejo entrar a esta mujer, quien carajos es?—Pregunta alterado, tiene muy mal genio y ya vi que no lo aguantaré —Respeta a la Señorita y compórtate Thomas, es la Licencia que viene exclusivamente para trabajar contigo hijo—Replica Nía, lo regaña como si ella fuese su madre. El con mala cara, voltea de nuevo a la pantalla de su portátil —¡Es un patán!— Le afirmó a Nía y salgo de la habitación molesta Nía me sigue y comenta —Discúlpalo por favor, no se siente a gusto con las visitas—Quiere disculparse por el pero a la mierda. —Sinceramente, no estoy dispuesta a aguantar malos tratos de un idiota engreído y amargado. No merezco ser tratada de esta manera—Farfullo mientras camino a mi habitación. Soy malcriada y no permitiré que un estúpido me trate mal.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD