¿Que somos?

1381 Words
POV Sam Nunca me había sentido tan atraída, tan encendida por alguien, nunca me había quemado en pasión por sólo un beso, esto es completamente nuevo para mí, me siento extraña de cierta forma, me siento... Nueva. Fuera de eso, jamás pensé que sólo un beso podría hacerme perder la cabeza como la estoy perdiendo justo ahora, no lo habría imaginado antes, incluso si alguien me hubiese dicho que estaría besando a otro hombre después de Dean, me habria reído en su rostro por aseverar algo así. Sin embargo, no puedo pasar por alto que me encuentro ardiendo y todo por un beso de Levi, el mismo Levi que tanta rabia me causó conocer, el mismo al que estaba buscando para matar por haberme llevado a un hotel, si, ese mismo que me salvó, que me ayudó, que estuvo cuando yo más lo necesitaba, ese Levi es quien me está besando ahora, y yo no sé cómo expresar todo lo que estoy sintiendo. Pero hay algo que sí sé, y es que necesito tenerlo un poco más cerca. Me aferro a él con ambas manos en su espalda, su cuerpo está ardiendo al igual que el mío, pero de pronto me suelta, lo hace suavemente y es cuando me doy cuenta de que mi mente no quiere dejarlo ir, mis brazos se rehúsan a soltarlo ¿Será que me estoy enamorando de él? Dios... Amor es en lo último en lo que puedo pensar ahora, no soy alguien digna de amor, no soy alguien que pueda pelear por los demás, no hay comparación entre la chica que se acaba de ir y yo, ella es libre, libre en cuerpo y en alma, yo no lo soy. Me alejo de Levi y coloco mi mano en mi frente intentando disimular un poco los nervios que me causa ahora estar frente a él, aunque esto de los besos entre los dos se está volviendo algo constante. Y claro, no me quejo, y es que jamás sentí con Dean lo que siento con Levi cada vez que se me acerca, cada vez que me toca o cada vez que está frente a mí, su perfume, su cuerpo, su forma de mirarme y de tocarme me hacen sentir mariposas revoloteando en mi estómago, y quizá en todo el resto de mi anatomía también. Pero tengo miedo, miedo de todo lo que puede pasar ahora, miedo de todo lo que puedo llegar a sentir por él, el problema es que me termine acostumbrando a estar cerca de Levi y que, en cualquier momento, él se aleje de mi. - Lo siento, Sam, yo no... - Él coloca su mano en su nuca y mira hacia otro lado, mientras mi mente me obliga a observarlo, su camisa marca perfectamente todo su tonificado y musculoso cuerpo, sus brazos anchos se ven increíbles sobre todo el que se encuentra arriba, su cinturón mantiene en su lugar todo lo que mi imaginación no puede alcanzar, y ese pantalón le queda tan bien que podría pasar por un modelo sin problema. - Lo sé, es sólo cosa del momento, tu no querías hacerlo. - Digo mientras algo en mí me pide a gritos que él niegue eso, que me diga que si quería, que estaba pensando justo en eso, pero no lo hace, sólo se calla y se voltea hacia la pared. - Lo siento, Sam, no va a volver a ocurrir. - Me dice colocando ambas manos en los bolsillos de su pantalón. - Está bien, no te preocupes... - Sonrío porque la vida me enseñó a reír en lugar de llorar para que nadie pueda ver mi fragilidad - Deberías sentarte para comer. Tomo un trozo de carne y lo miro, quiero meterlo en mi boca, se ve jugoso, pero algo en esto no se siente bien, es como si incluso mi saliva fuese arena. - Sam, no... ¡Carajo! - Lo escucho decir antes de que se acerque a mí y tome mi mano obligandome a levantarme de la mesa. Ya no es suave, ahora todo eso se fue al demonio, este Levi es más brusco, más dominante y más audaz que el mismísimo diablo, toma mi cintura y me levanta, mientras yo enrollo mis piernas alrededor de su cintura y mi espalda toca la muralla en cuestión de segundos. - ¿Que quieres hacer? - Pregunta estúpida, sé muy bien lo que quiere hacer, sus ojos, su respiración, su cuerpo lo delatan, sin embargo, yo quiero lo mismo que él. - Quiero comerte de un solo bocado. - Sus palabras cargadas de lujuria me dicen más de lo que quiero procesar, así que olvido el mundo y tomo su cabeza y lo beso fervientemente, al carajo con todo lo malo, con todo lo que venga y con todo lo que ya se fue. Sus manos en mis muslos están presionando bastante fuerte, sus labios sobre los míos me están causando un éxtasis que jamás había experimentado y su cuerpo... Dios... Es un hombre formidable, tiene todo para hacerte subir al cielo, y al mismo tiempo, te hace bajar al infierno. - Levi... - Digo entre jadeos intentando separarme de él un poco. - Si haces eso, sólo conseguirás que te lleve a casa y te haga mía en cada espacio que exista. ¡Carajo! Sus palabras son una amenaza que me encantaría que cumpliera, pero algo en mi mente me deja perpleja... ¿Que somos tu y yo? ¿Que haces conmigo? ¿Realmente te importo o solo estás jugando con alguien vulnerable? Quiero... Por Dios que si quiero estar con él, no voy a fingir, siempre quise esperar hasta el matrimonio para estar con mi esposo, el que creí que sería Dean, así que jamás tuvimos sexo, pero el abuso que sufrí en la prisión me ha dejado con un trauma contra el sexo que no sé si pueda superar. Además, con Levi es otra cosa, siento más de lo que jamás he sentido por un hombre y eso me marea. - Sam... No pienses tanto y sólo bésame. - Sus palabras me traen de vuelta a la realidad, misma en la que me encuentro casi gimiendo por él con mis manos en su cuello y su espalda, con mis piernas alrededor de él presionando su pelvis y su duro m*****o contra mí... Dios... Estoy intoxicada. - Ven. - Me dice y baja mi cuerpo sobre mis pies, que parecen de lana, para besarme así, pegados a la muralla, toma mi mano y la lleva hacia la pared entrelazándola con la mia. - Quiero hacerte el amor, Sam... Me muero de ganas. - Lo dijo. Dios... Lo dijo. - Levi, yo... - Sus labios en mi cuello, su otra mano en mi espalda protegiéndola de la muralla y su cuerpo presionando el mío, todo en esto me está haciendo perder la cabeza. ¿Que siento por ti? ¿Que sientes por mi? Me gustas, Levi, me gustas mucho. De pronto, me sorprende separándose de mí y girando mi cuerpo de frente a la muralla, todo esto me causa aún más excitación, pero también me detiene el saber que será sólo un momento... ¿O es que estoy pensando mucho? - Sam... Tu decides. - Me habla mientras lleva mis manos más alto en la muralla y se pega más a mi con sus labios en mi nuca. Estoy ardiendo, por Dios que lo estoy, pero... Un golpe en la puerta nos detiene, Levi me toma rápidamente contra su cuerpo abrazándome para que no puedan ver mi rostro encendido, mientras se arregla un poco la ropa. - ¿Quién? - Pregunta en un tono molesto. - ¿¿Leviatán Moretti?? ¿¿Eres tú?? - La voz de un hombre me deja helada, jamás me imaginé escuchar esas palabras... ¿Acaso ese es... Su verdadero nombre? - Me encontré con la hermana de Sherry allá abajo y me dijo que tú estabas aquí, pero jamás me imaginé que el mismísimo "Diablo" se encontraba cenando con una chica. La mano de Levi me presiona aún más contra su cuerpo, su otra mano se encuentra en un puño, todo me sugiere que es cierto lo que dice este tipo, entonces... ¿¿¿Con quién diablos he estado viviendo???
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD