Dos días después Londres Blake Alguien dijo que la victoria se alza cuando tu enemigo está bajo tierra pudriéndose con los gusanos, está en el infierno o su cuerpo está inerte, no antes, porque por más que todo el escenario te grite tu triunfo, a veces con un giro drástico puedes estar con el cuello debajo de la guillotina. Entonces lo ideal es observar todos los frentes, redoblar esfuerzos, y tumbar cualquier posibilidad para no sufrir un revés, es decir asegurar su muerte. Es como una partida de ajedrez, ya la reina y las torres están fuera del tablero, pero un maldito peón puede convertirse en un dolor de cabeza y lo que queda es eliminarlo, después ir por el rey. Fin de la partida. Jaque mate. En mi caso, fui por la reina, por mi enemiga, mandé a eliminar a Anna de la faz de la tie

