El mismo día Londres En la comisaría Morgan Existen quienes tienen la firme convicción de que una mentira no puede alterar las vidas ni perjudicar a nadie; más bien, es su manera de esconder la realidad. Pero la verdad es que todo depende del contexto y de la magnitud del engaño. Una cosa, es decir: “llegué tarde por el tráfico” y otra muy diferente es traicionar a tu pareja o ser engañado de una forma tan vil. Una mentira puede ser como una pequeña grieta en un dique, que al principio parece inofensiva, pero que con el tiempo se expande y arrasa con todo a su paso. Todo lo que conocías como realidad se revela como una vulgar mentira. No es solo la traición lo que duele, es el hecho de que querían culparte, silenciarte, y robarte el derecho a intervenir. Es como si hubieran tomado e

