Nathalia
Luego de explicarle todo decidimos llamar al número de teléfono y se rehusaron completamente a reunirse con el señor de Lucas.
Aseguraron que con sólo el enviarle la firma sería suficiente y se reunirían luego.
Llegamos a la conclusión de que eran unos estafadores.
Por la culpa de esos imbéciles mi trabajo se duplicó pues tuve que eliminarlos de la agenda y sacar de entre todos los papeles el contrato que iba para ellos.
Miro mi teléfono y ya son las seis de la tarde... Mierda como pasan las horas.
- Señor... Ya acabé y es hora de irme.
- Está bien y gracias por lo de hoy.
- No hay de que, sólo hago mi trabajo.
Salgo de la oficina y no hay nadie, veo dos mensajes de Tyler y Amelia diciendo que ya se van.
Bueno soy la antepenúltima en irme... Genial.
Me subo en mi Jeep y cuando voy a encenderlo no quiere.
Menuda broma con esta porquería.
Salgo fuera y me pongo a revisarlo como si fuera mecánica... Y adivinen, nada de nada encuentro, bueno la verdad es que no sé nada.
¿- Qué le pasa a su auto?
Escucho esa jodida voz que hace estremecerme.
- Pues no quiere encender la maldita porquería.
Hablo exasperada.
-Oye tranquila, sin maldiciones, ven yo te llevo llamaré a alguien para que te lo arreglen.
Bueno .... No me queda de otra que irme con él, así que no me haré de rogar.
- Está bien.
Le digo.
Después de él dar la dirección donde está mi Jeep, nos vamos.
¿- Desea comer algo?
Me pregunta.
¿Y para qué decir que no, si en verdad tengo hambre?
- Si, por supuesto.
Digo mirándolo.
¿- Quieres comer pizza? O deseas ir aún restaura.....
-Pizza, esta bien.
-De acuerdo.
Nos paramos frente a una pizzería y entramos.
¿- Qué tanto te gustan las pizzas.? Me pregunta.
-Como no te imaginas.
Y de sólo imaginar... Ese queso yo mordiéndolo.... Se me hace agua la boca.
El pide una completa y dos cervezas.
Mientras esperamos, suena una melodía muy hermosa en el lugar.
Lo miro y veo como se quita el saco y se desabrocha dos botones de la camisa azul que lleva...
Aquí como que hace calor... La temperatura subió de un momento a otro.
Pero tengo curiosidad por algo...
-Señor...
- Llámame Franco.
¿-Cómo?
- No estamos en horas de trabajo, no necesitamos formalidades.
- Ah eso... Esta bien.
- Entonces Franco ¿Cuál es su edad?
- 28.
Ooh pero es cierto que es tan joven.
- Mmm, qué joven eres.
- Si, todos dicen lo mismo.
- Bueno, es que tienes veintiocho años y eres empresario famoso, no es algo que todos logran, además de que también eres guapo.
Escucho su risa y siento un nudo en el estómago... No debí decir lo último.
Jamás había sentido esto, que lindo se ve riendo.
¿- Y tú, cuántos años tienes?
- 23.
- Eres joven.
Dice él repitiendo lo mismo que yo.
-Si lo soy.
¿- y tienes pareja?.
-No.
¿- Novio?
-Nop
- Entonces estás soltera.
Afirma con media sonrisa.
-Así es, estoy más sola que la una.
Digo riendo y otra ra vez empieza a reír y me gusta su sonrisa.
- Me gusta tu sonrisa.
Y antes de que él conteste, llegan nuestros pedidos.
- Mmmm, se ve delicioso.
Tomo el primer pedazo, lo muerdo y cierro los ojos para saborearlo.
Esto se llama delicia.
Abro los ojos y Franco tiene su vista clavada en mi.
¿-Qué?
Le pregunto con la boca llena.
-Nada, sólo veo como disfruta tu pizza.
Dice sin dejar de mirarme.
-Aahh.
Continuó comiendo.
Me como diez pedazo de doce y Franco sólo dos ya que según él me lo dejó a mi por que le gustaba verme comer.
- Y bien Franco tienes ¿novia, esposa, pareja o amante?
-Ninguna de todas, estoy igual que tú mas solo que la una.
Empezamos a reír los dos y sin darme cuenta empecé a hablar con él como si fuéramos viejos amigos conocidos.
Me empezó a gustar esa faceta de él, relajado y sin pensar en nada más, como una persona normal.
¿-Sabes? me gusta estar contigo, eres una persona real y sin fingimientos.
Le sonrío, si el supiera lo que soy lo que hago y lo que le hice... No estuviera viva en este momento ni compartiendo este lindo momento con él... Aunque supongo que todos tenemos nuestros secretos.
Seguimos hablando de todo un poco y de cosas sin importancia hasta que decidimos irnos.
Le dí la dirección de mi casa y me llevó hasta allá.
- Salgo del auto y él sale junto a mi.
- Bueno hasta mañana supongo...
Le digo.
- Si bueno... Hasta mañana, que duermas bien.
Me volteo para irme, pero me devuelvo me alzo en puntitas y le doy un beso en la mejilla.
- Buenas noches.
Susurro para luego irme con una sonrisa tonta en los labios.
Franco:
Voy manejando con una sonrisa tonta en los labios... Y sólo de recordar el beso en la mejilla... Fui un tonto... Debí de voltearme y besarla...
- Jefe... Un auto lo sigue.
Escucho uno de mis hombres por el micrófono.
Por si no lo saben, tengo a mis hombres que me siguen a todas partes, pero discretamente claro.
Veo por el retrovisor el auto que me sigue.
- Saquen las informaciones y no me importa los métodos que utilicen.
- Sí señor.
Habla Llarel mi hombre fiel de confianza.
Acelero el coche hasta perder de vista el auto que me seguía.
Llego a mi casa y respiro.
Debo prepararme para todo lo que viene, las cosas se están complicando bastante y debo de andar con cuidado.
¿- Cómo estás mi niño?
Me saluda mi nana.
- Estoy bien Antonella ¿Tú cómo estás?
Le doy un beso en la frente.
- Estoy bien dime ¿Vas a cenar?
- No, por ahora no, iré tomar una ducha.
- Bién
Me dirijo a mi habitación y me sacó toda la ropa.
La imagen de Nathalia comiendo pizza no se me sale de la cabeza... Estoy completamente loco... Quisiera que me comiera así.
Luego de ducharme y hacer un trabajito con mi amiguito me siento a cenar.
Mi celular suena y es Olivio... Mas les vale que tengan una buena noticia...
- Habla
- Señor, la tenemos.
- Dijo ¿La? Pregunto nuevamente para ver si escuché mal.
-Si, es mujer ¿Que quiere que hagamos?
-La quiero viva no me importa el método que usen, esa perra me tiene que decir porque lo hizo y cuales son sus aliados, dale la dirección donde vive a Llarel el sabrá que hacer
-Si señor
De inmediato llamo a Llarel.
¿- Señor?
- La quiero viva, ya sabes donde llevarla.
- Sí señor.
Cuelgo el teléfono y empiezo a cambiarme para la reunión que tengo con ella, va a decirme si o si quién es su jefe y no me va a importar usar todos los métodos de tortura para que abra la boca.